Se les considera como un sólo sector, ya que mantienen no sólo una unión espacial, sino también arquitectónica, social e incluso racial. Fueron los barrios residenciales de los europeos de fines de siglo pasado, quienes dejaron entre sus huellas lugares como la Iglesia Anglicana de Saint Paul , el Paseo de los 14 Asientos, el Paseo Pierre Loty, la Iglesia Luterana, y los Paseos Atkinson, Gervasoni y Yugoslavo. Se accede desde la Plaza Anibal Pinto o bien, subiendo en el ascensor Concepción. Turísticos y activos en términos culturales
y de entretenimiento, hoy reúnen el grueso de los buenos restaurantes del puerto, talleres artesanales, entretenidos pubs y cafés e incluso pequeñas galerías de arte, sin perder su raigambre esencialmente residencial y relajada.