Usted está en : Portada : Ciudades Domingo 11 de julio de 2004

Mujeres golpeadas por sus parejas

Impotencia y temor sienten las víctimas al ver que sus maridos o acompañantes no son penalizados por la justicia.

Pia Vergara

CAMINO SIN RETORNO.- Especialistas aconsejan denunciar de inmediato cualquier agresión y no esconder este doloroso flagelo que va matando el amor.

Ayuda del Sernam

Para el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam), el tema de la violencia intrafamiliar se está tratando con un nuevo punto de vista: la prevención. "La idea es promover la solución de conflictos de vida no violenta en los jardines infantiles -explicando a los padres cómo deben desarrollarse y relacionarse con sus hijos pequeños- en los colegios, liceos, juntas vecinales, etc.", explica Paulina Zúñiga, directora regional del Sernam.

"Cuando una mujer se acerca a nuestra institución por este drama, llega destruida, con la autoestima bajísima, pensando que jamás va a poder romper el ciclo de violencia", explica. Sin embargo, destaca la valentía de muchas quienes han logrado superar las crisis que conlleva esta situación. "Lo que más las motiva son sus hijos.

 

Susana Mancilla se reconoce como una nueva persona desde que dejó a su marido de nueve años. Madre de una pequeña hija de cuatro, logró romper un ciclo de violencia que comenzó un año después de haber casado con "el hombre de su vida".

"Primero, comenzamos con discusiones tontas. Nos enojábamos por cualquier cosa y nuestras peleas comenzaron a subir de tono. Un día cualquiera, llegué un poco más tarde de lo que había dicho, y me llegó el primer combo. Nunca lo olvidaré". Todavía se emociona cuando recuerda el episodio que dio origen a una etapa de violencia.

Porque, tal como plantea Marcela Argain, sicóloga que de la Oficina de Asuntos de Familia de la Tercera Comisaría de Valparaíso, es muy difícil romper un círculo de agresiones. "Existen diferentes etapas. Primero, discusiones por cositas chicas que tensionan el ambiente. Luego, las peleas se tornan más fuertes y las discusiones son con gritos y empujones. Viene la acción de la mujer -que puede ser una denuncia- y la siguiente promesa de nunca más por parte del marido. Ella le cree; viene una etapa denominada de luna de miel o reconciliación, hasta que él vuelve a golpearla", explica la profesional.

 

MILES DE DENUNCIAS

 

El aumento de denuncias, al menos en esa comisaría, aumentó en gran porcentaje estos dos últimos años. "El 2003 tuvimos 1.975 denuncias por violencia intrafamiliar -entre ellas varias provenían de hombres- y este año ya llevamos más de 700", explica la carabinera Jocelyn Soto Mora, encargada de la Oficina de Asuntos de Familia.

Este departamento se ha particularizado porque posee un staff de cuatro sicólogos y un abogado que están a disposición de la comunidad de manera gratuita, además de hacer recorridos por su jurisdicción con charlas informativas y educativas que buscan la prevención de situaciones de violencia.

Para denunciar un hecho de violencia intrafamiliar hay que seguir el siguiente procedimiento: Acercarse a la comisaría más cercana para dejar la constancia. Luego, la denuncia debe ser traspasada a los juzgados civiles, quienes deciden el nivel de gravedad del asunto. Si es muy grave, el caso pasa a la fiscalía. "Sin embargo, los juzgados o tribunales siempre buscan unir a la familia y no separarla. Por lo tanto, lo que se aconseja a las parejas es terapia de familia o sicológica", explica la carabinera Soto. Cuando el asunto no se arregla con la terapia y el golpeador sigue agrediendo -física o sicológicamente- se dicta una medida precautoria de hasta 180 días.

 

LLAMAR AL 133

 

Otra forma de proceder es llamar al 133, y si Carabineros llega en el mismo momento de una agresión se procede a la detención. Sin embargo, la actual ley hace que estas detenciones duren horas y no hay un castigo mayor.

Es lo que denuncia un lector de "El Mercurio de Valparaíso". Su testimonio es el siguiente: "El fin de semana recién pasado mi hermana fue gravemente agredida por su esposo, frente a sus cuatro hijos y ante el asombro de sus vecinos. Previa denuncia a Carabineros, y luego de que el fiscal constatara lesiones, mi cuñado fue detenido. En esos momentos esperábamos el rigor de la ley y un castigo acorde a las dimensiones del daño físico y psicológico. Sorpresivamente mi cuñado salió libre por orden del juzgado respectivo".

El motivo de esta determinación se debe a que la ley 19.325 de Violencia Intrafamiliar propone sanciones sólo si la víctima plantea una demanda judicial formal. Cinco días después de la denuncia, se produce un comparendo en donde las partes se enfrentan. Luego, se decide la demanda que establecerá los tópicos de pensión alimenticia y horarios de visita a los hijos. Cuando se llega a una demanda es porque habrá separación.

"Todo este trámite esperamos que sea más expedito el 2005, cuando se pongan en práctica los Tribunales de Familia. Además, esperamos que los espacios de mediación y conciliación se eliminen, porque es en estas instancias cuando se ponen de acuerdo las partes de palabra y el agresor queda sin ningún tipo de sanción", explica Paulina Zúñiga, directora regional del Sernam.

Por lo pronto, lo importante es quebrar un círculo vicioso que no sólo deja con graves secuelas psicológicas a las madres, sino también a los hijos. "Mi hija aún se pone muy nerviosa cuando alzo la voz, por lo que estoy tratando de ayudarla a ella también", cuenta Susana, que terminó su terapia hace dos meses y se siente mucho mejor.

 
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