Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 22 de agosto de 2004

Lenguaje juvenil en la mira

Ya no se trata sólo de compartir un léxico que hermana a chicas y chicos. Ahora escasean las palabras y las normas para organizarlas "no están ni ahí".

Rosa Zamora

PROBLEMA "HEAVY".- Las causas de las deficiencias en el manejo del lenguaje, sobre todo en su forma escrita, son profundas y diversas. Y las soluciones, de largo plazo.

"Nadien" y "hubieron"

En Chile no se valora socialmente el hablar y escribir correctamente, dice el doctor Leopoldo Saez. "Hay claramente un descenso del nivel cultural (Longueira habla de un país rasca).

Han perdido los modelos lingüísticos. Un presidente del Senado decía 'nadien' y otro 'hubieron muchas dificultades'; los animadores y conductores de televisión tienen una incultura idiomática abismante. Hevia habla de los 'previlegios', otros, de los 'otómanos', de 'los deportistas nóveles'. Son los modelos actuales (sin mencionar al Che Copete, al badulaque', cuya gracia, en gran parte, se basa en las transgresiones lingüísticas y en una ordinariez antológica).

La nueva situación requeriría una nueva metodología de enseñanza, trabajar con grupos más pequeños. Los profesores deberían aprovechar las nuevas tecnologías computacionales para motivar a los alumnos y mejorar los niveles de aprendizaje. Mucho me temo que muchos profesores no estén en condiciones de corregir los errores más comunes. Todas estas carencias no pueden solucionarse en cursos con cuarenta alumnos".

 

 

Lenguaje y pensamiento

 

"Es sabido que existe una relación entre lenguaje y pensamiento", expresa Leopoldo Saéz. "Si usted considera que 'culminar' y 'terminar'; 'oír' y 'escuchar'; 'entrar' e 'ingresar' son lo mismo está perdiendo distinciones conceptuales importantes. No es lo mismo entrar a la Academia que ingresar a la Academia. Riveros ¿ingresa o entra? al campo de juegos.

Para una empresa y para el país pueden traducirse en pérdida enormes los ingenieros que no son capaces de escribir informes inteligibles, el guardavías o el operario que no entiende las instrucciones escritas, las leyes o acuerdos equívocamente redactados"

 

 

"No hay que asustarse"

 

¿El léxico chat va a dejar huella en las formas de comunicación extra chat?

"Yo creo que no. Lo que puede ocurrir es que haya algunas influencias, pero no más que eso", opina la doctora Nina Crespo.

"El grado de comunicabilidad que debe tener un artículo periodístico, por ejemplo, le exige al autor que no utilice formas abreviadas. Hay ciertos contextos en que ese discurso no se usa y los jóvenes lo van a reconocer como válido. No hay que asustarse porque ellos también están conscientes de los límites. Como ocurre cuando hablan entre ellos con fórmulas que no utilizan cuando se comunican con un adulto. Es posible que queden algunos rastros de ese lenguaje en la oralidad y la escritura, pero no van a ser ni tantos ni tan masivos, ni podemos prever que la escritura se va a convertir en este código abreviado en el futuro. No. La lengua es mucho más compleja que eso. Ni los medios masivos llegan a influenciarla tanto como para cambiarla. Producen a lo más algún cambio de léxico, que son los más superficiales".

 

De muchas salas de clase emerge un solo "¡Ay!". El de los profesores que intentan mejorar los niveles de comprensión de lectura, manejo de léxico y calidad redaccional de los estudiantes, y el de los alumnos que, sobre todo en asignaturas y carreras humanistas, ven cómo sus notas descienden en caída libre a causa de las deficiencias en esta área.

En jerga juvenil, el problema es "heavy", y sus causas tienen raíces profundas y diversas, según coinciden en sostener especialistas de los ámbitos de la lingüística y la educación. Cómo no inquietarse cuando se sabe que una reciente investigación ha detectado que un porcentaje no despreciable de compatriotas no entiende las instrucciones para preparar una mamadera impresas al reverso de los envases de leche. O cuando un educador muy poco moderno recibe en su correo electrónico un mensaje que le envía un alumno...escrito en el lenguaje abreviado del chat.

Muchos profesores de Enseñanza Media y universitaria se quejan de que un creciente número de estudiantes tiene un verdadero prontuario ortográfico y que tampoco maneja adecuadamente la sintaxis, lo que redunda en una redacción caótica, exenta de claridad conceptual.

El doctor Leopoldo Sáez, director del Bachillerato de la Universidad de Santiago y vicepresidente de la Sociedad Chilena de Lingüística, opina que esta situación tiene diversas causas. "La composición del alumnado ha cambiado sustancialmente en los últimos 50 años. Cuando yo estudiaba en el "Eduardo de la Barra", mi curso estaba compuesto fundamentalmente por jóvenes que provenían de la clase media. Eran contadísimos los casos de hijos de obreros, no llegaba ningún hijo de campesinos. Muy pocos eran también los representantes de las clases más pudientes. En el último tiempo la cobertura ha aumentado enormemente y ha llegado a los establecimientos secundarios un enorme número de estudiantes que trae al colegio un déficit cultural muy grande. Provienen de hogares sin libros, sin hábitos de lectura. En muchos de ellos, la preocupación fundamental es la subsistencia. No hay temas de conversación variados y estimulantes. Han sido reemplazados por los programas de televisión. Se maneja lo que llaman los especialistas el "código restringido": reducido vocabulario, sintaxis elemental".

Si bien considera que el mayor acceso a la educación superior es un gran avance, porque posibilita la movilidad social, también observa que "estas nuevas capas universitarias tienen, por cierto, más dificultades para adquirir un dominio pleno de la norma escrita culta".

A lo anterior agrega la "eclosión audiovisual: televisión, cine, DVD, CD, que ha dejado en un segundo plano la cultura escrita", de modo que hoy son muchos más los que ven televisión que los que leen diarios, y menos aún son los lectores de libros. Por otra parte, hay una menor práctica en escribir. "Ya no se envían cartas de amor. Los e-mails son un medio coloquial. Son mensajes en la moda "casual".

 

IMPACTO DE LA TECNOLOGIA

 

- Generaciones de chilenos nacieron en la era de la TV por cable y el computador. Están inmersos en una cultura audiovisual, no proceden del mundo de la lectura. ¿Es justo que se les exija buen manejo de la ortografía y de las normas redaccionales?

"Es cierto que hay un aumento considerable de lo audiovisual, pero no es incompatible con la cultura escrita, que sigue siendo imprescindible. En Chile seguramente leemos muy poco, pero esto no es lo generalizado. Para citar un caso, en España el año pasado se publicaron 72.048 impresos, esto es, unos doscientos al día, los que, por supuesto tienen sus lectores (en Chile sólo se registraron 3.420 títulos). El "Diccionario del Español Actual", de Seco y "El Dardo en la Palabra" de Lázaro Carreter fueron best sellers durante meses. Por favor, piense un poco en este hecho tan sintomático: los dos gruesos tomos del diccionario y la obra de reflexión sobre usos lingüísticos fueron los libros más comprados en la Península Ibérica. Esto sería impensable en Chile".

 

- ¿Y qué dice de la ortografía?

"No es un lujo tener buena ortografía, construir bien las frases y los textos. No es lo mismo 'saga' que 'zaga': 'la saga de los Nibelungos' y 'la zaga del glorioso Wanderers'; ni 'encauzar' y 'encausar': se encauza a un niño y se encausa a un sospechoso; 'aprensiones' y 'aprehensiones': el cabo González es famoso por sus aprehensiones (¿o 'aprensiones'?).

 

- El lenguaje del "chat", incluso, desvirtúa la forma de escribir las palabras. Y se ha generalizado tanto que hasta hay publicidad que reproduce mensajes escritos de esta manera. ¿Cree que este fenómeno es sólo moda y tendrá vida efímera o es una tendencia con arraigo?

"NLS, pero sospecho que no tiene la menor importancia. QT1BD".

 

FENOMENO PREOCUPANTE

 

CANTIDAD Y CALIDAD.- La cobertura educacional ha aumentado en forma notable, pero también crece el número de niños que llega al colegio con un déficit cultural muy grande.

 

- ¿Estamos en una "crisis de la expresión escrita? ¿Cómo lo ve usted?

"Veámoslo de otro modo. En Chile ha aumentado constantemente el número de los que saben leer y escribir. Hay una mayor escolaridad, las clases desposeídas están entrando heroicamente a la educación superior, a los CFT, a los IP, a las universidades. Todo esto es muy positivo para nuestra sociedad tan desigual. Pero, por otra parte, se aprecia un evidente debilitamiento en el manejo de la lengua escrita. Es un fenómeno preocupante. Escribir (pensar) y leer (entender) siguen siendo las bases del desarrollo del conocimiento y estamos en la sociedad del conocimiento. Más vocabulario equivale a más conceptos y matices. Textos y oraciones bien construidos, a un mejor desarrollo del pensamiento".

 

- ¿Qué hacer entonces?

"Esto es prioritario, anterior, o por lo menos simultáneo, a la adquisición de segundas lenguas. Habrá que repensar la formación de profesores de lengua materna, renovar las metodologías, mejorar las condiciones de enseñanza (nunca más cuarenta alumnos por curso, más tiempo para ejercicios, mejores remuneraciones, diccionarios, bibliotecas,...), abaratar los libros, mejorar los modelos (periódicos, programas de televisión, preparar lingüísticamente a animadores y conductores de programas), sensibilizar a la opinión pública respecto al valor, incluso económico, de una adecuada redacción".

 

¿A LEER SE APRENDE LEYENDO?

 

"Nosotros trabajamos en didáctica y, efectivamente, hemos detectado muchísimos problemas de escritura", observa la doctora en lingüística y profesora de metodología de enseñanza de la lengua de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, Nina Crespo. "Creo que el problema mayor está en no poder producir un discurso descontextualizado, que es lo que exige la escritura: 'convertir la prosa del escritor en la prosa del lector'. ¿A que lo atribuyo? Puede haber varios factores. No digo que hace 40 años la gente escribía más o mejor, pero no se reflexionaba tanto sobre cuál era la calidad de la lectura o escritura. Se daba por hecho. Y la educación no estaba tan extendida como ahora".

 

- ¿Cómo resolver esta situación?

"Se están tomando las medidas desde la didáctica. La propuesta es que la escritura debe enseñarse, a diferencia de la concepción de hace 20 años, según la cual a escribir se aprendía escribiendo. Y a leer, leyendo".

 

- ¿Cuál es el cambio que se propone ahora?

"Un cambio mucho más complejo y que todavía no terminamos de implementar: que tanto la lectura como la escritura, que no son habilidades de todo o nada, sino que se van desarrollando, sean entrenadas no sólo en el niño de primero básico que aprende a leer y a escribir, sino también en el niño más grande. Es decir, hay que llevar este desarrollo a un nivel más profundo. Hay propuestas metodológicas muy claras. El problema es que esto no se desarrolla de un día para otro".

 

ESCRITURA Y PENSAMIENTO

 

- Son habilidades de desarrollo lento, dice usted.

"La escritura, a mi parecer, es cognitivamente más compleja. Incluso hay investigaciones que llegan a decir que ayuda a desarrollar el pensamiento. Cuando uno tiene que escribir y debe organizar información que le llega en forma desordenada, tiene que hacer un ejercicio de pensamiento, tiene que generar ideas nuevas a partir de información. Se trata de procesos muy elaborados".

 

- Por otra parte, la ortografía sólo suele exigirse en Castellano.

"Una de las grandes limitaciones de las asignaturas, y especialmente la de lengua, es que queda aislada en sí misma, en circunstancias que es la herramienta que usan todas las demás para adquirir conocimiento. Pero si les exijo a mis alumnos que redacten textos coherentes, comunicativamente accesibles y que utilicen bien los párrafos, y a la profesora de geografía le da lo mismo...Entonces el chico no tiene la percepción de que es una habilidad transversal a las distintas áreas. Ese es un problema grave. Tal vez habría que poner la ortografía en un ítem separado y que todos los profesores tuviéramos que fijarnos en ella".

 

VARIABLE DE LA EDAD

 

¿Y qué pasa con el chat? A juicio de la doctora Crespo, utilizar ese lenguaje abreviado en la cibercomunicación es funcional al objetivo de rapidez en el contacto, y en ese contexto está bien, "pero no se puede extender a otros discursos".

 

- Pero es un lenguaje que comparte un grupo importante.

"La gente joven se caracteriza por manejar algún tipo de lenguaje común".

 

- Entonces el léxico chat puede ser una manifestación más de esa particularidad linguística.

"Fíjese que en sociolingüística la edad se considera una de las variables que incide sobre el lenguaje. El adolescente necesita tener un grupo que lo identifica, un código propio. Estamos hablando de un fenómeno que ocurre. ¿Se mantiene a lo largo de la vida como para que nosotros podamos decir que va a alcanzar a todo el lenguaje?

 
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