Usted está en : Portada : Deportes Lunes 23 de agosto de 2004

Placillano en busca de la fama

Identificado con los colores del Unión Central de Placilla, el club amateur de toda su familia, la actual promesa wanderina sueña con la consagración definitiva en el fútbol.

Patricio Leal

 

Seguramente cuando Placilla sea comuna, uno de los primeros que recibirá el título de hijo ilustre será Michael Silva Torres, quien a sus cortos 16 años ya ha puesto el nombre de ese emergente sector porteño entre los forjadores de deportistas de elite, tras ser integrado al plantel de honor de Santiago Wanderers y recibir la convocatoria para representar a Chile en el próximo sudamericano sub 16 de Paraguay.

Así se sabrá de otra dimensión de su gente esforzada, que por años y años se desplaza a diario por sus calles polvorientas, como si el progreso no alcanzara para llegar hasta allá.

Sin embargo, todo parece indicar que en el futuro próximo el destino de esos parajes, entre urbanos y bucólicos, cambiará radicalmente. En muchas partes del país, se hablará del despegue de Placilla y de los goles del pequeño delantero, el vecino de calle Primera Sur con Virginia Bravo Letelier.

La historia dirá que Michael desde sus primeros años de vida jugaba a la pelota en una cancha de tierra que estaba cerca de su casa, guiado por su hermano mayor, Carlos. "Yo iba a la cancha del Aguas Buenas a mirar como jugaban todos mis familiares por el Unión Central, así que desde los seis años ya tenía en mi mente la idea de ser futbolista", precisa el delantero caturro, apelando a su buena memoria.

Con la camiseta roja y negra del conjunto unionista, hizo sus primeros goles en el ámbito amateur. "Allí enfrenté a Central Placilla, Juventud O'Higgins, Nueva Placilla, Las Tablas, Aguas Buenas y Placilla, club con el que jugábamos los clásicos, debido a que ellos tenían a los mejores jugadores y habían logrado muchos títulos", comenta.

En esta etapa, el apoyo paternal resultó fundamental para que su pasión futbolera despertara precozmente. "Mi papá era puntero izquierdo del Unión, y desde el comienzo me motivó para que tomara el deporte en serio", explica Silva, y aprovecha de resaltar que "sin mis padres, yo no habría sido lo que soy hoy".

Tanta ilusión despertó el pequeño goleador que a los siete años sus progenitores decidieron llevarlo a la Escuela de Fútbol de Santiago Wanderers, para que los técnicos dieran una opinión más objetiva de las condiciones innatas de Michael. "El primer entrenador que me vio fue Juan "Tanque" Álvarez, en la ex cancha de San Roque, y después del entrenamiento le dijo a mis papás que yo estaba avanzado en fútbol para mi edad, así que me mandó a jugar con los más grandes", cuenta el placillano sobre su exitosa primera experiencia.

El debut con la camiseta caturra lo tuvo en los populares campeonatos de Escuelas de Fútbol de Santa Inés. "La primera vez me llevaron de mascota; la segunda, entraba en los últimos minutos y, en el tercero y cuarto, fui el goleador y elegido el mejor jugador del torneo", apunta, y agrega: "La última vez (1999) me acuerdo que jugamos la final con Defensor de la Alejo Barrios, que tenía jugadores más altos que nosotros, pero igual ganamos con tres goles míos. En el tercero, me eludí al arquero y entré al arco bailando no sé qué ritmo de puro contento", relata entre risas el precoz delantero.

Dos años después, Silva Torres daba otras vueltas olímpicas. Con el equipo sub 13, logró el título de campeón nacional, luego de derrotar a O'Higgins en Mantagua por 2 tantos a cero, con una anotación suya. En ese cuadro lo acompañaron, como titulares, Gustavo Gutiérrez, Patricio Mella, Cristóbal Neves, Manuel Vildósola, Damián Becerra, Raúl Córdova, Alex Inostroza, Andi Soto, Sebastián Tapia y Christian Gajardo, bajo la responsabilidad técnica de Ruperto Rojas.

Los mismos elementos serían los mejores en el Mundialito de Valdivia, que se jugó frente a conjuntos de Brasil, Argentina y nacionales del sur. "Allí tuvimos que enfrentar a un equipo de Bariloche, al que le ganamos con un gol mío, resultado que les molestó tanto que, al término del partido, nos persiguieron para pegarnos y se armó una tremenda pelea, en la que nos dimos con todo", aclara Silva, "el boxeador".

Otra experiencia internacional la tuvo en los Juegos Binacionales, evento que le permitió viajar a la provincia argentina de San Juan, para mostrar sus ricas condiciones en representación de la Quinta Región.

A mediados del año pasado, el técnico Yuri Fernández lo citó para que se integrara al plantel de honor caturro, pero "se me fueron 'los humos a la cabeza' y me expulsaron tres veces en partidos de cadetes, situación que me significó ser bajado del primer equipo".

La medida disciplinaria le ayudó a madurar, y a partir de la pretemporada retomó la senda perdida. En la décimo cuarta fecha del campeonato de Apertura, el entrenador porteño lo hizo debutar frente a Deportes La Serena, en Playa Ancha, en una noche llena de goles para los caturros.

"Arturo Sanhueza me comentó que el técnico de la selección nacional sub 17, Jorge Aravena, le había preguntado por mí, ya que me tenía en la lista de próximos citados", explica Silva la manera de como se enteró de su primera convocatoria para vestir la Roja, una instancia suprema en su corta carrera que ya le ha significado una mayor experiencia internacional, al jugar recientemente un torneo en Japón. "Fue una tremenda vivencia ir a ese país oriental y conocer otra cultura totalmente diferente a la nuestra", comentó el "hijo ilustre" de Placilla.

 
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