Usted está en : Portada : Ciudades Martes 28 de septiembre de 2004

Las razones de la violencia

Llaman a reflexionar sobre cómo la sociedad produce mensajes y conductas cada día de mayor impacto en los adolescentes.

Carlos Valencia

Salud mental

Carlos de los Ríos propone crear un Consejo Nacional de Salud Mental, que debería mantener una política de prevención y filtrar los mensajes subliminales que incitan a la violencia.

"Hay que trabajar por una política que reintroduzca la pregunta por el ser en esta época virtual de bombardeo masivo de imágenes, que ya no impactan. Se debe volver a lo micro, a los pequeños espacios de conversación con los otros, con los niños jugando y con los jóvenes conversando.

¿Qué pasa con la juventud? La pregunta incomoda, intimida o entusiasma, pero nunca deja indiferente. Las opiniones de los propios estudiantes son preocupantes, porque revelan nuevos fenómenos adolescentes y las expresiones de sicólogos y expertos en conducta social llaman a reflexión, porque nos revelan la existencia de una sociedad enferma en su violencia, egoísta en sus objetivos, capaz de provocar casos tan horribles como el homicidio de un joven escolar.

La preocupación no es reciente, sino que se remonta algunos meses, explica Javier Mancilla-Lorca, presidente del Consejo de Presidentes de Liceos Municipales en Viña del Mar. Precisa que los mismos jóvenes se han dado cuenta en la aparición como fenómeno de los "carretes extremos".

"Para muchos ya no basta con beber, sino que la idea es curarse; para otros el divertirse significa romper cosas en la vía pública. Nosotros, dentro del Consejo, hemos conversado el tema y nos preocupa", expresa el dirigente estudiantil.

Advierte que muchas de estas conductas son provocadas por el propio ejemplo de los adultos. "Si ellos nos enseñan violencia, y lo hacen a cada rato, entonces nuestras conductas van a ser violentas", afirma Mancilla-Lorca.

Que cada día algunos jóvenes pasan las fronteras de sus propios vicios es una realidad evidente, complementa Tomás Bahamonde, vocero del Consejo de Presidentes de Colegios Particulares.

Dice que es evidente el aumento en el consumo de cosas nocivas, situación que ha sido tema de discusión y reflexión entre los propios estudiantes. Sin embargo, Bahamonde advierte que es importante evitar la estigmatización de toda la juventud. "No podemos echarle la culpa a los jóvenes, sino en cómo se están llevando las políticas; tal vez hay un error en la Educación a nivel general y en las familias, ya que los papás trabajan mucho y no tienen tiempo para preocuparse por sus hijos", expresa.

 

IDEAS Y ESPERANZAS

 

El sociólogo Gonzalo Ojeda Urzúa, profesor de la Universidad de Valparaíso y doctorado en Antropología en la Universidad de París, precisa que esas conductas reciben el nombre de "nihilistas" y responden a una serie de factores sociales.

Entre ellas menciona la falta de esperanza en los jóvenes, el excesivo individualismo que impone el sistema social y un déficit institucional en la asistencia benefactora hacia los niños y adolescentes más desposeídos.

Una clave de esta conducta, dice el experto, es la falta de expectativas en el futuro y la carencia de espacios e instancias para canalizar el ánimo juvenil.

Recuerda el caso de los años 60. "También había violencia, pero era estrictamente instrumental, en función de unos ideales que expresaba la juventud de esos años. Hoy en día, los jóvenes también tienen ideales y sueños, pero no tienen esperanzas de alcanzarlos y eso provoca frustración, fricción y estallidos violentos", explica el sociólogo.

 

¿LA CULPA DE LA TV?

 

Pero también existen otros culpables y el profesor de la Escuela de Psicología de la Universidad de Valparaíso, Guido de Michelis, apunta directamente a la televisión actual.

"Es clarísima la influencia que tienen los medios, especialmente la televisión. Las personas mirando televisión aprenden lo que ven; si la TV muestra violencia, la gente adquiere violencia, simbólicamente la registran. Hoy día los medios están mostrando todo el día conductas violentas", dice De Michelis.

Agrega que también existen cada día más condiciones ambientales que gatillan esa violencia adquirida a través de los medios, iniciándose un círculo que vuelve a la sociedad más violenta.

Para el sicólogo Carlos de los Ríos, "existe en esta época una tendencia a la impulsividad, a la acción sin reflexión, que se ha acentuado por el predominio de la imagen, en que el joven recibe como mensaje un mundo que esta cada vez excluyendo a los más débiles".

Como respuesta, precisa el profesional, los jóvenes intentan reafirmarse, de marcar territorio, a través de hechos de sangre.

 

 

LAS TRES CAUSAS

 

1 Carretes extremos

Los propios jóvenes han reflexionado con preocupación sobre el incremento en los niveles de violencia y excesos que se producen durante sus diversiones nocturnas. Romper mobiliario urbano, rayar las paredes, golpear compañeros o insultar a las personas, así como el exceso en el consumo de alcohol y drogas, se han vuelto conductas más comunes entre los escolares.

Los sociólogos precisan que estas conductas nihilistas revelan la falta de expectativas juveniles en el futuro y la carencia de apoyos institucionales.

 

2.- Faltan apoyos

Los jóvenes se sienten solos, abandonados hacia un sistema que no les ofrece grandes oportunidades, sino escollos y desesperanza, dice el sociólogo, Gonzalo Ojeda. Por ello se requieren apoyos institucionales, que permitan apoyar a los niños y jóvenes más desposeídos. Los propios adolescentes dicen que sus padres trabajan cada día más y les restan espacios y horas de preocupación.

 

3.- Los medios influyen

La ecuación que hacen los psicólogos es simple: el ser humano reacciona según las conductas adquiridas y es casi imposible no adquirir conductas violentas cuando la televisión nos bombardea con imágenes de este tipo. Existe una fuerte presión de los medios de comunicación, dicen los psicólogos, por definir que siempre gana el más fuerte y muchas veces tanto jóvenes como adultos sólo pueden llegar a demostrar que son "el más fuerte", mediante instrumentos violentos.

Guido de Michelis es categórico: "el principal modelo de un niño hasta los ocho años es el dibujo animado".

 
Arriba  Volver
 
Opciones
Volver a la portada Volver a la portada
Enviar este artículo Enviar este artículo
Imprimir sólo texto Imprimir sólo texto