Usted está en : Portada : Ciudades Domingo 10 de octubre de 2004

"Siento que le fallé a mi hijo"

Hace tres años adoptó a un niño del Sanatorio Marítimo y hoy la familia del conocido futbolista Javier Margas se quedó con su casa y su negocio.

Evelyn Canepa

SIN CONSUELO.- Absolutamente indefensa está Patricia Figueroa y su familia, luego de perder todos los bienes que había conseguido con años de esfuerzo.

 

El 5 de julio de 2001 fue un día especial para Patricia Figueroa y su familia. A su hogar, por fin llegaba a quedarse para siempre Mauricio Andrés, un encantador niño de siete años con parálisis cerebral severa que adoptó luego de que su hija Marianne lo conociera en el Sanatorio Marítimo y decidiera nunca más separarse de él.

El buen pasar que le permitía tener su negocio, el centro recreativo "Mon Repos", ubicado en Mantagua, le hacía soñar con un futuro promisorio para el pequeño Mauricio y el resto de su grupo familiar. Sin embargo, hoy, lejos de concretar el sueño de instalar un jardín infantil para atender las necesidades del menor, se encuentra en la más absoluta indefensión luego de perder su casa y su empresa turística en un remate efectuado el pasado 13 de septiembre, según le comunicara el viernes pasado el abogado Juan Andrés Peirano, profesional contratado por la familia del conocido futbolista y empresario de la cadena de moteles "Ensueño", Javier Margas, nueva propietaria de los inmuebles.

 

DEUDA BANCARIA

 

¿La razón? Hace unos años firmó como aval del padre de sus tres hijas ante el Banco de Crédito e Inversiones (BCI) para ayudarlo a conseguir un crédito por un monto de cincuenta millones de pesos y probar suerte en otros negocios. Lamentablemente, la apuesta no funcionó y ambos quedaron con una millonaria deuda bancaria y sus bienes prendados. Tampoco sirvió que contrataran los servicios del abogado Martín Donoso Villaseñor, pues "perdimos el esfuerzo de toda una vida. Siento que le fallé a mi hijo y eso es lo que más me duele. He luchado lo que nadie se puede imaginar para hacer feliz a mi niño. Estos prados son su mundo, él es feliz aquí. Nosotros nunca dejamos de reconocer la deuda, pero pensaba que si podía vender la propiedad podía instalar un jardín infantil para mi hija (Marianne) pudiera mejorar la calidad de vida de mi hijo y ejercer la carrera de parvularia que está a punto de terminar. Pero ahora todos los sueños que tenía de ver feliz a mis cuatro hijos se esfumaron", relató entre lágrimas la empresaria y vecina del futbolista.

 

ESPERANZAS

 

Pero eso no es todo. Además de tener que soportar el dolor de perder su propiedad y su fuente de trabajo, los problemas económicos terminaron por desgastar la relación sentimental que por más de veinte años mantuvo con el padre de sus hijas. "Estoy sola con mis hijos, pero confío en Dios que me ayudará a salir de esto, porque así como hizo el milagro de colocar en nuestras vidas a este angelito, ahora nos ayudará a superar esta difícil situación. No busco la fortuna, lo único que quiero es que mis hijos sean felices, especialmente Mauricio, que es quien necesita más amor", dijo desconsolada.

"El Mercurio de Valparaíso" contactó al abogado de la familia Margas, Juan Andrés Peirano, quien confirmó que los bienes se los adjudicó en un remate efectuado el 13 de septiembre pasado el padre del futbolista, Miguel Margas. Si bien declinó entregar el monto por el cual fue rematada la propiedad de cuatro hectáreas aclaró que "todo se efectuó en la notaría Gervasio".

 
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