Usted está en : Portada : Ciudades Jueves 21 de octubre de 2004

Virus provoca parálisis facial

Experto expuso que agente patógeno podría ser potenciado por el estrés. Es la misma afección que padeció el locutor Enrique Maluenda.

Osvaldo Alvarez

SIN EXPLICACION.- Hasta el momento no hay una certera explicación médica que determine el origen de esta nueva patología.

Caso Maluenda

Esta patología se hizo públicamente conocida luego que afectara al ex animador de televisión, Enrique Maluenda.

El caso trascendió a los medios el mes pasado, cuando el profesional participó en un programa matinal de Canal 13. Su desviación en el costado izquierdo de su labio era indisimulable.

Su esposa Mercedes, comentó a la prensa que "es solamente una bacteria que recoge los nervios", agregando que "lo han visto varios neurólogos y todos tienen la misma opinión".

El mítico Enrique Maluenda debió desarrollar múltiples ejercicios faciales para superar la molesta parálisis en su rostro.

 

Parálisis de Bell

 

En los Cuadernos de Neurología de la Pontificia Universidad Católica de Chile, el doctor José Pajarito de la Escuela de Medicina de dicha casa de estudio, manifestó que "a pesar de que la parálisis facial fue descrita hace más de 2000 años por Hipócrates y de que el nervio facial fue descubierto por Sir Charles Bell hace ya 177 años, aún existe entre un 50 a 70 por ciento de casos en que la etiología es desconocida".

Estos casos presentan una serie de características que permiten agruparlos en una entidad que ha sido denominada "parálisis de Bell" (PB), "parálisis facial paroxística a frígori", o simplemente "parálisis facial idiopática". Tiene una incidencia de 10 a 40 por 100.000 personas, con una amplia distribución etaria y sin predilección por sexo, es de rápida aparición y con recuperación espontánea y completa en el 85% de los pacientes y en un plazo no mayor a dos meses.

 

Un virus extraño se encuentra en el ambiente, pero hasta al momento no hay un diagnóstico certero que permita identificar esta patología. Se han presentado varios casos que son tratados en diversos centros médicos de la región, pero los facultativos prefieren aún no hacer pública esta patología -ni tampoco dar a conocer la identidad de sus pacientes- hasta que existan pruebas o exámenes que determinen la naturaleza de este "virus facial" que actualmente afecta a algunos habitantes de la zona.

 

TESTIMONIO

 

Sin dar su completa identidad, la señora Elisa, comerciante porteña (55 años), comenzó hace unos días con una extraña afección en su rostro. Esta semana, la parálisis facial continuó, "pues ella tenía como dormido el lado izquierdo de su cara, y sensaciones de molestia en su ojo izquierdo", comentó una de sus hijas.

Desde su casa en El Olivar, acudió a la posta y le detectaron una parálisis facial. Al consultar sobre posibles tratamientos, se enteró que la misma sintomatología la tenían otras dos personas que viven en Viña del Mar.

La señora Elisa recuerda que "el lunes me levanté y, cuando me iba a lavar los dientes, vi que tenía la cara hinchada... no puedo, hasta hoy, mover la boca", comenta con mucha dificultad al hablar.

Los casos se multiplican y van más allá del Gran Valparaíso. En Villa Alemana hay otro caso registrado, sin embargo, el afectado prefiere esperar los resultados médicos antes de contar su caso en nuestro Diario.

En Olmué, la señora Jenny (47 años) también se vio sorprendida por esta rara enfermedad. Parte de su rostro se contrajo, con la consiguiente dificultad para comunicarse.

Esta vez, un médico del consultorio le manifestó que era un virus, el mismo que habría afectado al conocido locutor Enrique Maluenda, quien saltó a la fama con el programa de televisión de los 80', "El Festival de la Una".

Según contó la señora Jenny "a mediados de septiembre pasado desperté en la mañana con una molestia en el oído, y el ojo me molestaba. Tenía cierta parálisis facial, y cuando trataba de hablar la boca se me enchuecaba y perdí el gusto total de los alimentos".

 

VISION MEDICA

 

De acuerdo a los estudios médicos, existen dos teorías para explicar esta extraña parálisis facial, denominada "a frigori" o de Bell. La primera es que se trataría de un virus que ataca el nervio facial. Y la segunda es que sería un simple "aire" provocado, al parecer, por un cambio de temperatura o humedad ambiental.

El neurólogo porteño, doctor Roberto Fuentes, se muestra más partidario de la segunda alternativa, pues explica que no hay evidencias científicas que demuestren que es un virus: "De hecho, a los pacientes no se les indica un tratamiento con antivirales".

Para el doctor Fuentes, la parálisis facial es un problema antiguo que actualmente se ha visto potenciado por los avatares de la vida moderna: el estrés pasa la cuenta a las personas, y sus bajas defensas las hacen sucumbir ante esta parálisis.

Continuando con las teorías, el doctor Fuentes expuso que algunos trabajos afirman que esta afección es más frecuente en primavera; mientras otros estudios exponen que la cantidad de casos se reparte durante todo el año.

Respecto de la duración de esta parálisis, dijo que por lo general dura un mes en personas jóvenes y adultos, y puede extenderse hasta un año en adultos mayores cuando es una parálisis severa.

Respecto de las secuelas, dijo que en la mayoría de los casos la persona se recupera cien por ciento. Sin embargo, "en la parálisis severa puede haber complicaciones, con una reparación anormal del nervio facial y, además, asimetría, quedando con movimientos anormales". Por ejemplo, la persona se puede reír y se le cierra un ojo.

Afortunadamente para la señora Jenny -de Olmué- la recuperación fue total, y no quedó con ninguna secuela. "Me recuperé justo en un mes, con electroestimulación, ejercicios faciales y medicamentos", dijo.

 

TRATAMIENTO

 

El doctor Fuentes expuso que en los casos leves, con o sin tratamiento la persona se recupera en un mes.

Sin embargo, en cuadros medios o severos es aconsejable visitar un neurólogo, de manera de evitar secuelas posteriores. El tratamiento es a base de corticoides, y una terapia de electroestimulación.

Finalmente, el doctor Fuentes llamó a la comunidad a estar tranquila, porque no es una patología contagiosa de persona a persona.

 
Arriba  Volver
 
Opciones
Volver a la portada Volver a la portada
Enviar este artículo Enviar este artículo
Imprimir sólo texto Imprimir sólo texto