Usted está en : Portada : Deportes Lunes 15 de agosto de 2005

Un hombre y mil historias
 

Se paseó por el mundo, Conoció a grandes figuras, pero en Chile se declara incomprendido.

 

trotamundos del fútbol.- "El Padrino" Tuane dirigió en Grecia, Sudáfrica, Uruguay y Chile, en una extensa carrera como director técnico.

El ingrato Mark

El rostro de Mario Tuane se desencaja apenas escucha el nombre de Mark González. Aunque en el living de su departamento tiene enmarcada una camiseta autografiada del jugador, no le hace mucha gracia hablar del seleccionado nacional. "Es un desagradecido", es lo más suave que dice.

¿Las razones? Básicamente dos: "él dijo que su infancia fue pobre, siendo que en Sudáfrica vivió mejor que un príncipe. Tenía todo lo que un niño podía desear y mucho más. Mi casa era inmensa". Y el otro motivo es que González no lo ha vuelto a llamar a pesar de que fue el propio Tuane quien lo llevó a Universidad Católica en 1997. "Yo fui su abuelo, su tío, todo, pero ahora ya no tengo ninguna relación con él", acusa decepcionado.

"Esa camiseta que está ahí la tengo sólo por respeto a Raúl (padre de Mark), porque yo con ese desagradecido no quiero nada", finaliza enfurecido.

 

 

Nombre: Mario Jorge Tuane Escaff

Fecha de nacimiento: 27 de julio de 1927, en Santiago

Estado civil: Separado

Hijos: Jorge y Marina.

Trayectoria: Como futbolista sólo jugó en Green Cross en 1947. Fue director técnico en Grecia, Sudáfrica, Uruguay y Chile. Se retiró de la actividad en 1998.

 

Jamás fue al colegio, pero habla ocho idiomas. Jugó apenas una temporada como futbolista activo. Debutó como técnico casi sin haber hecho cursos. Se paseó por infinidad de países, en varios de ellos es considerado un ídolo, pero en Chile apenas lo reconocen. Es la historia de Mario Tuane, un verdadero hombre del fútbol que hoy, a sus 78 años, repasa las mil anécdotas vividas gracias al balompié. Buenas, malas, de todo hay en la carrera de "El Padrino".

"Pregúnteme lo que quiera y confíe en que todo lo que le voy a contar es verdad. Si no me cree, tengo un montón de recortes de diarios por si los quiere ver", dice de entrada. Y en efecto, guarda innumerables recuerdos de publicaciones griegas, sudafricanas, nacionales, fotos con grandes personajes de fama mundial y una curiosidad: una fotocopia de un diario donde Mario Kreutzberger le agradece haberlo acogido en Sudáfrica mientras grababa para uno de sus programas.

"Claro que lo ayudé porque le fallaron todos los contactos y no sabía qué hacer. Le abrí las puertas de mi casa, algo que no hacía con ningún chileno", explica, insinuando uno de los rasgos que marcarán la conversación: la profunda decepción que siente ante sus compatriotas. "Mis tres naciones son Chile, que no me ha dado nada, Sudáfrica y Grecia, que me lo han dado todo", declara con frialdad.

 

NACIDO PARA SER DT

Pero lo suyo es el fútbol. Jugó en Green Cross en 1947 y dejó la actividad casi de inmediato porque ganaba más como vendedor viajero. Cuando tenía 23 años, viajó a Grecia y, casi de casualidad, comenzó su carrera de entrenador.

"Por enfermedad de mi hijo tuve que viajar a España, de ahí me invitaron a Grecia porque mis suegros vivían allá. Por esas cosas de la vida me hicieron una entrevista porque supieron que era futbolista y a los tres días me llamaron para ofrecerme un equipo. No necesité conocer el idioma, porque el amor, la música y el fútbol no necesitan idiomas. Con mi mujer como intérprete, gané mi primer partido", recuerda.

Tuane reconoce que su éxito inmediato no tiene explicación: "eso fue un milagro, el que daba las órdenes no era yo, no sé quien era, no puedo ser tan petulante para decir eso". Por lo mismo, tras una discusión con los dirigentes, se va por dos años a Europa para perfeccionarse.

Volvió a Grecia, "con otra mentalidad" y llegó a ser considerado dentro de los tres mejores técnicos del país. Tuvo nuevos problemas y desconsolado pensó: "me iría a África a cazar leones". A los pocos días recibe una oferta de… Sudáfrica. "Me recomendó un jugador y partí. Allá jugamos con el Real Madrid, en el último partido de un equipo extranjero hasta que salió Mandela". Conoció a Santiago Bernabeu y a otros grandes del balompié mundial.

Por amistad, dejó el continente negro y regresó a Sudamérica. Se hizo cargo de Peñarol de Uruguay en 1979 "donde estuve invicto toda la segunda rueda y sin 10 titulares, porque la mayoría estaban en el Mundialito con Roque Máspoli. Podría haber seguido, pero Luis Cubillas ya estaba firmado, así que me vine a Chile", rememora.

El paso por nuestro país no fue grato para Tuane, quien asegura que "me llevé muchas sorpresas, pero la culpa la tengo yo. Pensé que los jugadores eran como los que tuve antes, pero me encontré con que tienen el corazón igual que un canario. Obvio que hay que descartar de eso a Elías Figueroa, que para mí siempre será Don Elías".

Tras su efímero paso por Palestino en 1980, volvió a Sudáfrica, esta vez con la idea de llevar jugadores. Así viajaron Mario Varas, Eddie Campodónico, Daniel Díaz y Raúl González, el padre de Mark.

 

desencantado

Este técnico retirado en 1998 tiene mil anécdotas para compartir. Lamentablemente, la mayoría habla de malas experiencias en el mundo del fútbol. Y todo se debe, según él, a que nunca en su vida ha firmado un contrato, "para mí lo que vale es la palabra, pero hay gente que no respeta eso. Pero jamás tuve preparador físico, nunca fui despedido, no tuve agente ni salí a buscar trabajo".

De Mark González, quien vivió toda su infancia en la casa de Tuane en Sudáfrica, cuenta que "lo echaron de Wanderers y yo lo llevé a Universidad Católica. Llegué con una recomendación de Ignacio Prieto y los hermanos Carvallo (Luis y Fernando) me atendieron muy bien. Yo les dije a todos que era un jugador chileno como ninguno. Pude llevarlo a Manchester, pero acá me dijeron que no se vendía. También intenté llevarlo a Real Madrid, pero no resultó".

En Chile, se declara incomprendido. "Hace muchos años dije 'ese caballero que está ahí se está perdiendo acá' y nadie me creyó ¿sabe quién era? Manuel Pellegrini. Me preguntaron por Juvenal Olmos y dije 'no va a durar porque es un enamorado de sí mismo', ¿acerté o no? Acá nadie sabe quién es Mario Tuane, todos hablan de Jorge Garcés y sus trajes… yo lo saqué del Colegio Técnico, pero no como entrenador, como persona".

Otra: en un congreso mundial se encuentra con Ramón "Moncho" Rodríguez, a quien llevó a Sudáfrica en su época de jugador. "Me recomendó dos jugadores de 17 años, a 50 mil dólares cada uno. Los ofrecí acá y no los quisieron. Eran Roque Santa Cruz y Diego Gavilán. Ahora nadie me cree".

Anécdotas como esa tiene miles. Se nota desencantado del fútbol y de Chile, pero asegura que ya no quiere figurar. "Lo único que me gustaría es ayudar, recomendar jugadores, opinar. No necesito ganar plata con esto. En este país no tengo amigos, pero sigo pensando que es el mejor del mundo. Y a pesar de todo, tengo que decir que el fútbol me ha dado todo lo que tengo".

 

 
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