Usted está en : Portada : Reportajes Martes 6 de septiembre de 2005

Combate naval de Valparaíso

Alfredo Larreta Lavín

Los otros Valparaíso

Hay varios Valparaíso en el mundo, siendo el más grande y conocido, nuestro Puerto.

1- Valparaíso, en la provincia de Zamora, España, con 700 habitantes, a orillas del Tero.

2- Valparaíso de Abajo, con 680 habitantes, en la provincia de Cuenca, España.

3- Valparaíso de Arriba, con 500 habitantes, en la misma región.

4- Valparaíso, en el estado de Zacatecas, México, cerca de los pueblos de Peñablanca y El Salto.

5- Valparaíso, pueblo de la provincia de Centro, en Antioquía, Colombia.

6- Valparaíso, puertecito del río Catatumbo, departamento de Santander, Colombia.

7- Valparaíso, capital del sede del condado de Porter, estado de Indiana, EE. UU.

8- Valparaíso, pueblo de 7.000 mil habitantes, al noroeste del estado de Florida, EE. UU.

9- Valparaíso, pueblo situado al sureste del estado de Nebraska. EE. UU.

10- Valparaíso, pueblo de la provincia de Saskatchewan, en Canadá.

11- Val do Paraíso, en Portugal, cerca del monasterio de Nuestra Señora de las Virtudes.

 

El abogado Francisco Vargas Avilés viajaba en Estados Unidos desde Chicago a Cincinnati, cuando se detuvo en la autopista a comer algo. Allí se percató de que un letrero caminero indicaba el acceso a la ciudad de Valparaiso, sin acento, y naturalmente sintió curiosidad.

Preguntó a una cajera de edad por el origen del nombre y ella dijo ignorarlo, talvez es un "indian name", agregó.

Luego de ello se interesó en su historia, considerando además que aunque es santiaguino, siempre le ha preocupado mucho nuestra zona, a tal punto que fue él quien planteó el año pasado establecer un sistema de transporte urbano de pasajeros por mar entre Valparaíso, Viña del Mar y Concón.

La historia del Valparaiso del estado de Indiana, capital del condado de Porter, está muy ligada a nuestro Valparaíso. Y es una larga y atractiva historia. El condado y su capital fueron bautizados así en homenaje a nuestro Puerto y al comodoro norteamericano David Porter, que combatió en la bahía de Valparaíso con dos buques ingleses.

GRATA ESTADA

El comodoro David Porter era el comandante de la fragata de 46 cañones que había zarpado desde Filadelfia con el propósito de hostigar en el Pacífico Sur a los buques ingleses durante la guerra de 1812, cosa que logró plenamente en su largo periplo, lo que tenía muy contrariados a los británicos.

Su primera recalada en Valparaíso fue en marzo de 1813, siendo gobernador Francisco de la Lastra, quien lo comunicó al jefe de Gobierno José Miguel Carrera.

La Aurora de Chile registró la recalada informando que "el día 21 de marzo de 1813 dio fondo en Valparaíso una fragata de guerra anglo-americana con 40 cañones y 350 hombres de tripulación procedente de Filadelfia, con cuatro meses y medio de navegación. Su capitán y comandante es Mr. Porter: el nombre del buque es la Essex, y viene con destino de proteger el comercio de su nación".

Ocho días estuvo en Valparaíso siendo atendida su tripulación con mucha simpatía por las autoridades y los propios habitantes, zarpando luego para continuar su misión.

Doce barcos y un botín superior a los seis millones de pesos logró quitar a los ingleses hasta atraerse sobre sí la ira de Albión, sostiene el historiador Manuel Reyno Gutiérrez.

SANGRIENTO COMBATE

El 15 de febrero de 1814 regresaba a Valparaíso para reabastecerse y desde aquí emprender el retorno a su patria. Pero los buques de guerra ingleses, aliados con España contra Napoleón, la acechaban.

En la mañana del 28 de marzo de 1814, y estando la "Essex" al ancla en la bahía, aparecieron en el horizonte los buques fragata "Phoebe" y corbeta "Cherub", al mando del comodoro James Hillyar. Entre ambas reunían 81 cañones y 800 hombres de tripulación, apoyados además por un bergantín y un transporte.

Ante tal superioridad, exigieron la rendición, pero el "Essex" se aprontó para el combate, que se libró en un lugar de la bahía entre la quebrada de Cabritería (Placeres) y Barón.

Sobre la neutralidad chilena, el comodoro Hillyar tenía sus reservas, ya que Chile tenía relaciones diplomáticas con Estados Unidos y consideraba además que era una colonia de España, que por entonces era aliada de Inglaterra.

Tres horas duró el sangriento combate. Casi todos los oficiales habían sucumbido y tres cuartas partes de la tripulación. Sin personal para atender la artillería y la maniobra, se vio obligado a la rendición.

Cuando el oficial inglés que subió a la "Essex" para recibir la rendición vio el cuadro que presentaba la cubierta se horrorizó: la sangre lo inundaba todo y sobre los cañones estaban amontonados los cadáveres de hasta tres remudas de artilleros, relata Manuel Reyno. La "Essex" había sido obligada a rendirse por la superioridad numérica y sólo después de la más heroica defensa. La bandera de Estados Unidos había sostenido su primer combate en aguas del Pacífico Sur, en las costas chilenas, y sus marinos dejaban una lección de bravura sin par, digna de escribirse en mármoles, esculpirse en bronce y pintarse en madera, habría dicho don Quijote.

RECUERDO DE HéROES

En el cruento combate, los norteamericanos perdieron 58 hombres, más 31 desaparecidos, probablemente todos ahogados al caer al agua o intentar escapar y 65 heridos. Muchos de los que se salvaron, habían escapado a nado hacia la playa.

La heroica acción de la "Essex", considerada como uno de los hitos de la historia naval de Estados Unidos, es recordada con una cripta especial de mármol en el cementerio de Disidentes de Valparaíso, donde descansan los caídos y cuyas inscripciones dan cuenta de los hechos y de los nombres de los que sucumbieron en combate.

El tipógrafo norteamericano Samuel B. Johnston, que trabajó en La Aurora de Chile y que prestaba otros servicios en Chile, antes del combate, se había enrolado en la tripulación de la "Essex", salvando milagrosamente.

En sus "Cartas escritas durante una residencia de tres años en Chile", Johnston relata que después de un mes fueron repatriados en la "Essex Junior" (que era un buque que había sido apresado por la fragata), con salvoconductos extendidos por Hillyar, después de prestar su palabra de honor de no volver a tomar armas contra Inglaterra.

Los caídos, entretanto, fueron sepultados en uno de los fuertes de Valparaíso hasta que años más tarde fueron trasladados hasta el mausoleo del Cementerio de Disidentes.

Porter continuó vinculado a Chile, país por el que sentía gran cariño. En enero de 1816, José Miguel Carrera llegó a Estados Unidos buscando ayuda para reconquistar el país, y aunque los norteamericanos habían fijado neutralidad entre España y sus colonias, Porter, con la intervención de Poinsett, el antiguo cónsul en Chile, se las arregló para que Carrera se entrevistara con el Presidente James Madison, logrando una ayuda que fue vital.

 

 
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