| Usted está en : Portada : Ciudades | Lunes 17 de octubre de 2005 |
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Pasajeros con reservas se vieron obligados a revalidar sus pasajes en Tur-Bus. |
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"Señor pasajero, confirme su pasaje en oficinas de Tur-Bus", decía el escueto comunicado pegado en la boletería del rodoviario de Valparaíso, donde hasta el sábado al mediodía operaba la empresa de buses Alsa, de capitales españoles, que sorpresivamente anunció su cierre definitivo, dejando a cientos de trabajadores literalmente en la calle y a una importante cantidad de pasajeros con los boletos en la mano. Si bien desde Santiago se informó que el cierre de la empresa se debió a problemas de liquidez, los cerca de 30 funcionarios que trabajan en la Quinta Región para la firma ni siquiera sospecharon que una medida de esas características iba a ser tomada y menos de una forma tan inesperada. "La verdad que es una falta de respeto porque lo mínimo que pudieron haber hecho es habernos avisado para saber a qué atenernos y, así, buscar otras alternativas laborales. Yo estoy casada, tengo tres hijas y no sé qué va a pasar conmigo", dijo una de las cajeras de la boletería del terminal porteño que prefirió reservar su identidad por temor a posibles problemas con sus aún empleadores. La funcionaria informó que cerca de 30 personas, entre el sábado y el domingo, se acercaron hasta las oficinas de Alsa en Valparaíso para hacer efectivo sus pasajes a distintos puntos del país. No obstante, todos ellos debieron resignarse a revalidar sus boletos en la empresa Tur-Bus, sin derecho a reclamo y sin posibilidad alguna de obtener una devolución del dinero desembolsado. ventanillas cerradas Si bien la empresa española cerró sus operaciones en Chile, sus funcionarios deberán seguir laborando en horario normal, hasta que la empresa los desvincule formalmente como trabajadores de la firma. Por ello, el personal de las oficinas de Valparaíso y Viña del Mar fue informado que deberá seguir asistiendo a sus lugares de trabajo y cumplir el horario establecido, es decir, de 6 de la mañana hasta las 22 horas, en dos turnos, pero curiosamente con las ventanillas cerradas. Por otra parte, el presidente del sindicato de trabajadores de Alsa, Andrés Barrera, se manifestó confiado en el compromiso de la firma referido a que la competencia absorberá a un grupo indeterminado de trabajadores de la empresa.
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