Usted está en : Portada : Reportajes Martes 21 de febrero de 2006

El nuevo concepto de familia
 

Las estadísticas confirman que actualmente casi la mitad de los hogares chilenos gira en torno a la figura materna.

 

andrea melgarejo

otros tiempos.- Los hombres intentan recuperar el modelo familiar de sus padres o abuelos.

"Ser padres aún es prioridad en las parejas chilenas"

Sabemos lo que significa ser padres y las responsabilidades que conlleva. Entre ellas, dejar de lado las salidas nocturnas para dar paso al cuidado del bebé.

A pesar de esto, y aunque en los países desarrollados para mucha gente -con el paso de los años-, los hijos han dejado de ser una necesidad indispensable dentro de la vida en pareja, en Chile la cosa ha evolucionado en forma distinta.

Así lo establece el doctor Arturo Roizblatt, quien asegura que en nuestro país, "ser padres aún es un sueño para gran parte de las personas, y gracias a tratamientos y a la adopción, hoy esto puede ser satisfecho en la mayoría de los casos".

Desde que nuestros padres eran niños hasta ahora ha habido grandes cambios en el concepto de familia que se maneja. El hecho de que la mujer tenga acceso al medio laboral, y por tanto también una mayor independencia económica, ha sido una trasformación tendiente a igualar la sensación de poder.

El doctor Arturo Roizblatt, docente del Departamento de Psiquiatría Oriente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile asegura que "uno de los problemas matrimoniales actuales se da cuando el hombre intenta repetir el modelo de sus padres o abuelos, no percibiendo que la situación actual es muy distinta, por ejemplo, en lo que respecta a la participación masculina en las tareas del hogar, y las responsabilidades que como padre le competen".

repartición de tareas

Por otro lado, a las mujeres también se les hace más difícil compatibilizar el trabajo con la familia, sobre todo cuando no comparten en forma igualitaria las tareas con sus parejas. Más complicado aún es cuando sufren el abandono -afectivo o económico- de ellos, teniendo que asumir un rol evidentemente más protagónico.

Esto muchas veces desemboca en los abuelos, "quienes deben asumir una carga que ya no están en condición de asumir, con tareas que ya desempeñaron en otra época de sus vidas", comenta Roizblatt.

Junto con ello, el profesional explica que actualmente las estadísticas confirman que la familia chilena -en casi la mitad de los hogares- es monoparental, y más aún, que gira en torno a la madre.

¿Para toda la vida?

Por otro lado, plantea que al igual que en otros países, los índices de separación matrimonial han aumentado, por lo que "hay mucho por desarrollar a nivel de educación para la vida en pareja, de manera que ambos tomen conciencia de sus responsabilidades, aún después de un divorcio".

No por nada, cada vez más parejas optan por vivir juntas sin casarse. "Este es un tema sociológico interesante que en nuestro país ha ido abarcando todas las capas sociales", comenta Roizblatt, quien atribuye esta tendencia a una "desvalorización del matrimonio como contrato social, espiritual o religioso".

De esta forma, agrega que las expectativas del matrimonio y la convivencia son distintas, dependiendo de la significación que se dé a frases como "te amaré hasta que la muerte nos separe", interpretación que dependerá de los valores inculcados a cada miembro de la pareja.

"En la convivencia el factor compromiso no se considera lo suficientemente fuerte, haciendo más frágil la relación", concluye.

 

 
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