Usted está en : Portada : Paticanes de la V región Domingo 5 de marzo de 2006

Nacer de nuevo
 
 
 

Nacida y criada en el hermoso Puerto de Valparaíso, estudie en el Liceo Técnico A-24 y trabajé ocho años en Chilexpress, de donde tengo muchos recuerdos y conservo buenos amigos. Soy Julia Rojas, por querer un cambio en mi vida y por razones económicas, en marzo de 2000 llegué a California a la ciudad de Glendale, (cerca de Los Angeles). Viví con mi tío Arti, a quien agradezco haberme recibido sin ningún problema. En agosto me mudé al estado de Connecticut donde vivo hace cinco años. Han sido muy interesantes porque he avanzado mucho en el idioma a raíz de que en el lugar donde estoy radicada no hay mucho con quién hablar español.

Nacer de nuevo, es así como defino el hecho de vivir en un país extraño. Es aprender todo, desde el idioma hasta asuntos básicos; por ejemplo; dónde cortarse el pelo, dónde quedan los supermercados, aprender nuevas comidas, probar cosas diferentes. Pero con los años he aprendido el sistema americano que es muy distinto a nuestro Chile.

Me casé con un "gringo" ya hace cuatro años y medio. A pesar de que él es nacido y criado acá y de que nuestra cultura y manera de pensar a veces es muy diferente, nos hemos complementado muy bien. Ellos piensan muy diferente pero al final uno se adapta. Además, siempre ha sido muy comprensivo. Mi familia vive lejos y, a veces, eso me da tristeza, así que oportunidad que tenemos vamos a Chile. Si él no puede, pues me voy sola.

COMUNIDAD CHILENA

En Connecticut no tenemos una gran comunidad chilena, al menos donde vivo; pero tengo algunos conocidos; digo conocidos porque es mejor así. Lamentablemente, hay un mal muy grande entre nosotros, que se llama envidia, y a nuestra cultura no le gusta vernos bien. Muchos olvidan de dónde venimos, estriste pero es verdad.

Si me preguntan de las comidas por estos lados, al menos que yo sepa, no hay ningún restaurante chileno. El más cercano está en Nueva York, a una hora y media de mi casa. También tenemos un tipo fuente de soda a la que siempre pasamos y compramos pancito batido. También, con mi esposo, nos comemos unos completitos.

Lo mas difícil ha sido estar lejos de mi familia, especialmente de mi sobrino Felipe (7 años), que cuando me vine estaba muy pequeñito. Extraño a mis "tatis" como a ellos les gusta ser llamados. Mi Tati y mi Mamamina y a mis padres. Con mis hermanas -Sara y Carolina- somos buenas amigas y creo que la relación ha mejorado mucho más con la distancia. Parece loco pero uno aprecia mucho más a la familia cuando está lejos y sola como es mi caso.

Otra cosa difícil es el invierno. Es muy frío y tenemos mucha nieve. Lo que más me costó fue manejar en la nieve y tener que estar en la carretera por horas a veces porque hay que conducir muy lento para evitar accidentes. Es lindo en Navidad pero a la vez muy triste, cada uno en sus casas y luego a la cama se ha dicho. Año nuevo ni hablar. En cinco años nuevos solo he estado dos acá. Es diferente a nuestros lindos fuegos artificiales, eso aquí solo se ve para el Día de la Independencia (4 de Julio).

 

 
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