Usted está en : Portada : Reportajes Domingo 21 de enero de 2007

Manuel Sánchez, payador: "La improvisación es mi vida"
 
 
 

El poeta popular demostrará su dominio en materia de versos y décimas en el XIV Encuentro Internacional de Payadores de Casablanca, a realizarse entre el 8 y 10 de febrero, donde se reunirán exponentes de diez países para interactuar con el público.

Por Andrea Melgarejo

Para ser payador no basta sólo con tener el siempre útil -pero escaso- don de la palabra. Se requiere una chispa especial, un no sé qué capaz de emocionar a la gente y provocar carcajadas, habilidad que Manuel Sánchez conoce muy de cerca. Para él, el arte de la improvisación es su vida, y su bien más preciado por estos días es un guitarrón "nuevecito", que tras afinar para entonar algunas notas, guarda con sumo cuidado en su estuche, acompañado de una pluma de cóndor que conserva desde que cuidó a una de estas aves que estaba herida.

Él será uno de los encargados de representar a Chile en el XIV Encuentro internacional de payadores de Casablanca, entre el 8 y 10 de febrero, que reunirá en el escenario a exponentes de diez países (España, México, Puerto Rico, Cuba, Panamá, Venezuela, Perú, Argentina, Paraguay y Chile).

 

- ¿Cómo se inició usted en este arte?

"Todos tenemos escondido en algún lugar de nuestro corazón el verso, y yo pude descubrirlo en mi infancia, conociendo la música folclórica y la poesía, a la cual mi familia siempre fue muy apegada. Me acerqué a los payadores cuando tenía 12 ó 13 años y me pareció muy familiar, un mundo que aunque era desconocido, me pertenecía".

 

- ¿Le costó mucho empezar a dar forma a los versos?

"El primer impulso claro que cuesta, pero cuando ves que está fluyendo te tiras al vacío y aprendes a volar a través del verso. El despegue es lento, pero cuando agarras vuelo te mantienes en el aire y lo importante es ir tomando cada vez más altura".

 

UN ADEREZO PERSONAL

 

- ¿Se necesita una chispa especial?

"Esto es como las matemáticas, todos podemos aprenderlas porque son fórmulas, pero el condimento especial sólo lo tienen algunos. Cualquier persona del mundo de la poesía popular puede improvisar una décima, cumpliendo sus requisitos básicos, pero los ingredientes que hacen que ésta te emocione es algo que no todos tienen. Tengo la suerte de poder sorprender al público a través de la palabra".

 

- Además de este encuentro ¿durante el año hay espacios para los payadores?

"Últimamente se han ganado y recuperado muchos, aunque debo reconocer que el de Casablanca es uno de los escenarios más importantes en Iberoamérica. Durante el año también hay actividades; en la Octava Región y en Santiago se gestan muchos encuentros de este tipo. Poco a poco se han dado las cosas. Estoy payando al menos dos veces al mes, porque esto es mi vida, es lo que hago".

 

- ¿Cuál es la receta para ser un buen payador?

"Es variada, pero simple. Hay que impregnarse de esto, conocer el mundo de los payadores, el guitarrón, la guitarra y dominar las técnicas básicas de la improvisación. También es importante el dominio del lenguaje, la lectura, y estar al tanto de la actualidad nacional y mundial, pues un payador debe ser capaz de hablar de cualquier tema. La clave es estar abierto a todas las expresiones, no sólo a las literarias".

 

ERUDITO DE LAS ARTES

 

- Implica toda una preparación…

"Es una preparación no oficial, pues como en Chile no existe una escuela para payadores, es importante cultivarse uno mismo, a pulso. La paya es el complemento de muchas expresiones artísticas. Uno como payador es poeta, músico, cantante, actor, filósofo, sicólogo, una mezcla de artes que se funden en el escenario a través de la improvisación".

 

- ¿Y el humor?

"La décima tiene la capacidad de hacer reír a carcajadas y al segundo siguiente meditar. Hay algunos que se van por el lado humorístico y otros por el filosófico. Ninguno es malo, pero creo que ir por el centro de ambos es lo correcto".

 

- ¿Cómo es la respuesta de la gente?

"Fantástica, y no sólo cuando saben a lo que van, como en Casablanca, sino también cuando van por primera vez y salen encantados con lo que han visto. Esto nos identifica a todos por igual, a ricos y a pobres, a los de izquierda y a los de derecha, porque la capacidad de emocionarse no tiene tendencias políticas ni niveles económicos".

 

ESCENARIO CONOCIDO

 

- ¿Qué significa para usted participar en el encuentro de Casablanca?

"He estado en encuentros en muchos países, pero nunca he encontrado uno tan bien organizado como éste, con tantos países invitados, con tantas expresiones sobre el escenario en base a la décima improvisada, tanta novedad musical y un público tan selecto. Es lo mejor que le ha pasado a Chile si de payas se trata. Primera vez que se unen tantas banderas en torno a una sola, la de la improvisación".

 

- ¿Con qué se va a encontrar la gente en el escenario?

"Hay desafíos, controversias, e interacción del público garantizada. También se realizan personificaciones, pues una persona puede pedir que un payador represente al cielo y otro al infierno, y a partir de ello debemos armar una controversia".

 

 
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