Usted está en : Portada : Reportajes Lunes 6 de agosto de 2007

Roberto Artiagoitía, Rumpy, ahora director: "La pleícula juega con las emociones"

“Radio Corazón” es el nombre de la trilogía fílmica con la que el singular locutor de radio arma un retrato de la sociedad nuestra sin (pre) juicios y con moralejas, tantas como el espectador sea capaz de rescatar de este transversal y picaresco relato cinematográfico que no discrimina clases ni edades ni sexo y que se exhibirá en las salas desde el 4 de octubre.

Por Fernanda García

Perder la virginidad antes de terminar cuarto medio, internarse en los vericuetos de la homosexualidad y explorar en los íntimos pudores de una familia vinosa es la transversal trilogía con la que el "Rumpy" aborda la sociedad chilena en calidad de director de "Radio Corazón", la película. Oleada y sacramentada, con una pegajosa banda sonora producida por Carlos Cabezas, esta aventura cinematográfica está lista ya para ser estrenada en las salas el 4 de octubre.

Tras una nueva impronta con la que busca no se le compare con la exitosa primera versión de "El chacotero sentimental", (lo que es bastante difícil), confiesa estar fascinado con su debutante investidura. No es para menos; el Rumpy dirige a un aclamado elenco de figuras con las que da forma a este filme que maduró durante 24 meses en los que se dedicó a coleccionar historias de un público radial ávido de ser escuchado. Con algunas temáticas ya premeditadas, fue armando los cuadros que él mismo concatena desde el locutorio de la Radio Corazón.

"La iniciación", "Mi nuera" "Cuento de hadas" son los títulos de estas narraciones visuales; una en la que tres adolescentes apuestan a perder la virginidad; otra en la que Federico quiere casarse con su novia y su gran amigo intenta impedirlo por todos los medios. Y, la última, en la que la aristocrática familia Covarrubias, propietaria de la viña más grande de Chile tiene que enfrentar las vicisitudes de una enfermedad terminal. Los protagonistas son Claudia di Girolamo, Tamara Acosta, Daniel Muñoz, Daniel Alcaíno, Amparo Noguera, Felipe Braun, Manuela Martelli, Néstor Cantillana, Juana Viale, Katina Hüberman y la aparición especial de Álvaro Salas.

RETRATO PAÍS

-¿Cómo te sientes en el rol de director?

"Ha sido una experiencia muy potente, fuerte y enriquecedora porque el rol del director es conducir a un montón de gente en los diferentes procesos. Ha sido gratificante porque al final hay una película y está buena. Eso es lo que tiene de agradable ser el director y, en general, toda esta pega. Ahora falta ver lo que es la recepción en la gente".

 

-¿Qué expectativas tienes?

"Yo lo que quiero es que la gente se sienta identificada que vea que ése es su país, que reconozcan no sólo la manera de hablar, sino a los personajes, lo que les sucede; eso de 'oye, no… pero si eso le pasó a una tía'. 'Pero si ese es el que me vende a mí', que tengan la sensación de pertenecer".

 

-Son historias potentes con las que busca una identificación, pero ¿cuál es la moraleja?

"Todas tienen su moraleja y no sólo una, varias. O sea, yo puedo pensar que tal personaje está bien y otros pueden pensar que ese personaje está mal lo que hizo. Es una película que no juzga, que muestra, expone, pone en el tapete y cada uno saca sus conclusiones; vamos a ver a quién es quién, la película propone que tú decidas".

 

CARAS NUEVAS

 

-¿Cómo reclutaste tantos actores de peso?

"Hubo ciertos papeles que escribí ya sabiendo que los iban a hacer ciertas personas. Por ejemplo el de Daniel Muñoz y Daniel Alcaíno los escribí pensando en ellos, en convertirlos en camilleros de un hospital. Hay otros como Néstor que siempre supe que él iba a hacer el personaje que le tocó. Y el de la Tamara, la Amparo y Felipe Braun también los escribí pensando que los iban a interpretar ellos. Los otros salieron de casting, por ejemplo, la Juana Viale. La Claudia llegó cuando el personaje ya estaba escrito".

 

-¿El casting fue mínimo?

"Los personajes secundarios salieron por casting. Se presentaron actores y actrices que no conocía porque yo quería darle frescura a este relato con caras nuevas porque o sino iba ser como una gran mezcla de todo lo que uno ha visto y yo no quería eso".

 

-Buscas que el público se identifique, pero ¿cómo te identificas tú con tu propia película?

"La película se basa en un programa de radio que yo conduzco y puse a la gente escuchándolo. Traté de hacer una película sobre el mundo de la radio, desde adentro y desde afuera, de cómo se escucha, cómo se vive este programa todos los días en Chile".

 

-¿Cuál fue el criterio de selección de las historias?

"El proceso duró dos años. Hubo muchas historias muy potentes y yo tenía temas a tratar ya seleccionados. Quería hacer una historia… qué sé yo, de homosexualidad; quería hacer una de adolescentes, qué es lo que pasa en los colegios; entonces de las historias que me llegaron seleccionamos las que quedaron. Además quería una historia social, pero no ese cine latinoamericano del tercer mundo en el que parece que todos somos pobres, por eso me di vuelta y la hice de alta alcurnia".

-Bien transversal tu película.

"Exactamente. Son tres historias, una ocurre en Santiago, otra en Recreo en Viña y otra en Ovalle pero la hicimos en Rancagua".

 

-A propósito hay un escena en Viña que tú mismo reconoces que te afectó harto, ¿por qué? ¿qué onda?

"Lo que pasa es que llevábamos 165 días filmando en Viña; todo el equipo, vivíamos allá. Cuando llegamos a esa escena, llevábamos haciendo familia…qué sé yo, 50 personas, fue muy potente. No te quiero adelantar mucho, pero cada uno de los actores, de los técnicos, yo, todos teníamos que estar al 120 por ciento para sacar de nosotros lo que teníamos más adentro, había que hacer unos silencios muy grandes, había que estar atentos a lo que estaba sucediendo porque era la resolución de la historia. Fue una tarea agotadora y, además, era el último día que estábamos en esa casa. Entonces fue fuerte porque terminamos la escena, terminamos la historia y terminó la película".

 

-¿Es para todo público?

"Para mayores de 14 años, pero para todo tipo de público; gente que va al cine y para esa gente que no tiene la tendencia de a ir sino que va sólo a las películas que le llegan. Esta es una película que juega con las emociones del espectador y lo va llevando por diferentes lados de uno mismo".

 

-¿Aspiras a un algún premio?

"Yo aspiro que el reconocimiento y los premios sean poder hacer otra película".

-¿Ya estás pensando en otra versión?

"Los premios son una consecuencia que es difícil medir desde ahora, pero ojala que esta película me permita hacer otra. Sería mi mayor premio".

 
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