Usted está en : Portada : Ciudades Viernes 26 de octubre de 2007

Riesgos de una conducta sexual precoz

Especialistas recomiendan mantener una buena comunicación con los hijos, y más si son adolescentes.

El inicio de la vida sexual activa en la población adolescente se ha adelantado de manera evidente en los últimos años. En nuestro país la edad promedio del inicio precoz de la actividad sexual se da entre los 14 y 15 años. En el mundo las cifras sorprenden aún más. Según estudios de la Unicef la edad promedio de la primera relación sexual en adolescentes de países desarrollados oscila entre 9 y 13 años, en varones, y entre los 11 y 14 años en el caso de las niñas.

Sin duda es un fenómeno en alza, que se hace más notorio aún a través de los medios de comunicación y de las nuevas formas de expresión de los adolescentes como los fotologs, que dan cuenta de la precoz erotización de muchas adolescentes.

Sin temor al contagio

Si bien la comunidad adolescente sexualmente activa le preocupa la prevención del embarazo, no evidencia en sus conductas el mismo cuidado por evitar el contagio de Enfermedades de Transmisión Sexual. De hecho muchos de ellos están desinformados del tema y actúan de manera impulsiva sin medir consecuencias, ni inmediatas ni futuras. "El inicio sexual antes de tiempo -antes de una madurez mental y afectiva completas- tiene como riesgos, además del embarazo y de las ETS, la aparición de disfunciones sexuales debido a las circunstancias en que se viven las relaciones sexuales y la separación entre genitalidad y afectividad, enfrentándose la mayoría de las veces a una sexualidad incompleta", afirma la doctora Claudia Zajer, gineco-obstetra del Departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad Católica y con experiencia clínica con pacientes adolescentes.

Fuentes de información

Por qué las nuevas generaciones se comportan de manera tan impulsiva y sin medir consecuencias en el ámbito sexual, la siquiatra Ximena Fuentes de la Universidad Católica lo explica: "La actual generación de adolescentes tiene acceso a múltiples fuentes de información sobre sexualidad -como sus grupos de pares, los medios de comunicación de masas e internet- que muestran una sexualidad desligada del afecto y sin consecuencias. Además influye en estas conductas la dificultad de los adultos, los padres, para hablar del tema con sinceridad y seriedad con sus hijos expresándoles sus opiniones, temores y expectativas en relación a su desarrollo sexual", sostiene la especialista.

La ginecóloga Claudia Zajer precisa que algunas de las prácticas sexuales para prevenir el embarazo dejan a los adolescentes expuestos a diversas ETS, y que ni siquiera son seguras para prevenir la concepción.

"Lo más común es el contacto genital no coital, o masturbación mutua, la que no debe considerarse como totalmente segura para evitar embarazo ni ETS. El coito interrupto es otra situación frecuente y debe recalcarse que no constituye un método anticonceptivo válido y que pone a las pacientes en riesgo de embarazo y de ETS", detalla la ginecóloga. Agrega que la relación anal, menos frecuente en nuestro medio todavía, puede predisponer a infecciones y a secuelas coloproctológicas a largo plazo. El sexo oral, de práctica más frecuente en nuestro medio, también puede asociarse a infecciones como el VIH o el herpes.

Estas conductas de riesgo han influido en el aumento en los últimos años de la incidencia de ETS en la población adolescente chilena, como lo consigna un reciente estudio de la Comisión Nacional del Sida, Conasida. Por otra parte, es discutido, pero existen varios expertos que preconizan que las relaciones sexuales adolescentes, cuando se viven con rapidez, a escondidas, en el escaso tiempo disponible en que pueden estar solos, pueden predisponer al desarrollo de disfunciones sexuales en la adultez como eyaculación precoz, anorgasmia, o alteraciones del deseo sexual. "Cuando la sexualidad no se vive en el contexto de una relación de pareja adolescente, sino que se reduce a la genitalidad o a la práctica de 'sexo rápido no importa con quien', también puede asociarse al desarrollo de estas disfunciones sexuales", advierte la ginecóloga de la UC.

En síntesis, todos los especialistas concuerdan en que los padres deben abrir espacios de comunicación y confianza con sus hijos para que, en ese contexto, puedan abordar el tema de la sexualidad.

 
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