Usted está en : Portada : Ciudades Domingo 23 de diciembre de 2007

"Justicia civil es lenta y costosa"

Recomienda cambios culturales y combinar el proceso oral con fases escritas.

"La reforma de la justicia civil chilena precisa primero y como presupuesto cambios culturales fundamentales. El colapso de ella en Chile como en otros tantos países es evidente en los últimos treinta años: justicia lenta, costosa, insatisfacción y desconfianza de la ciudadanía por la oscuridad cuando no decisiones absurdas, sobrecarga y una consecuente menor eficiencia". Es el crudo análisis de Álvaro Pérez Ragone, profesor de Derecho Procesal Civil de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).

El docente va más allá y acota que "el conservadurismo dogmático, ideológico y legislativo se manifiesta en una justicia civil anacrónica y que necesita con premura de una reforma pensada, socializada y culturalmente adecuada".

visión

Pérez Ragone, de la Escuela de Derecho de la PUCV, realizó estas declaraciones tras participar de un debate académico en el marco de la visita de miembros de la Justicia francesa.

- ¿Cuál es su análisis de la justicia civil del país?

"En la justicia civil chilena, hay una sensación de absoluta pasividad, desconocimiento y anonimato del juez en la discusión, al menos para las partes; un deficiente sistema de medidas cautelares, denominadas 'precautorias'; y, finalmente, un proceso que se llama 'ejecutivo', pero que en realidad camufla a uno de conocimiento abreviado, donde en vez de ejecutar, se continúa 'discutiendo' y conociendo. En las grandes reformas de la última década en Chile (laboral, familia, penal), otros países de Latinoamérica, Estados Unidos y Europa, hay elementos en común: proceso oral por audiencias combinado con fases escritas, revalorización de la inmediación y actividad del juez en relación a la causa, ahorro de costos de esfuerzo y económicos, incorporación de vías extrajudiciales de solución de los procesos".

- Actualmente, hay un anteproyecto de Código Procesal Civil. ¿Qué le parece este intento?

"Esta aceptación de la diversidad y un paulatino decante de ideas han permitido avanzar, pero creo que antes de contar con un sistema judicial nuevo, debemos cambiar la visión cultural del actual. Hay que 'cambiar el chip' de operadores jurídicos, académicos y estudiantes. El objetivo de llegar a un nuevo sistema quizás demore al menos dos años".

- ¿Cómo debe ser el proceso civil que requiere el país?

"La sociedad chilena requiere un proceso civil humanizado, eficiente y creíble, donde pasemos de un sistema excesivamente formalista a uno más efectivo y rápido. Las directrices básicas sobre las cuales construirlo, es decir, la técnica procesal para un debido proceso, indica que éste debe ser oral, concentrado, inmediato, público y oportuno. Tiene que haber una etapa de postulación y discusión escritas para arribar a una primera audiencia preparatoria donde se fija el objeto de discusión, se sanean vicios, se insta a una solución amistosa, se ofrece y en algunos casos se produce la prueba. Luego, una segunda audiencia donde se produce la prueba como 'audiencia de juicio'. Sobre esa información, se deberá dictar sentencia. En todos los casos, el juez es un activo partícipe del proceso con poderes de impulso y dirección procesal y material, incluso con iniciativa probatoria. La audiencia preliminar fija posiciones de hecho y permite concentrar la prueba conducente a producir. La libertad de los medios de prueba con los avances tecnológicos permite una mayor posibilidad de esclarecimiento de los hechos".

Actualmente, la Escuela de Derecho de la PUCV participa en el Foro para la Reforma del Código Procesal Civil.

La unidad académica fue integrada por el Ministerio de Justicia a la subcomisión redactora y revisora de parte del articulado del anteproyecto.

 
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