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REPORTAJE: Combates navales de la Guerra del Pacífico

Alfredo Larreta / alarreta@mercuriovalpo.cl

En la Guerra del Pacifico pueden destacarse unas nueve o diez acciones bélicas navales de importancia, aunque son muy disímiles unas de otras en cuanto a su despliegue. Así, hay una gama que va desde los combates navales de Iquique y de Angamos, que fueron la máxima expresión de la acción naval, hasta algunas pequeñas capturas de unidades, que aunque muy modestas desde el punto de vista táctico, sí fueron realmente importantes para el desarrollo de la guerra.

Con ocasión de conmemorarse el próximo miércoles el 129º aniversario del Combate Naval de Iquique, hacemos un breve recuento de algunos hechos de guerra navales que pavimentaron el camino para el éxito de las tropas chilenas en aquella conflagración.

Los "Combates Navales de la Guerra del Pacífico" es el título de una muestra preparada por el Museo Naval y Marítimo de Valparaíso, en la sala de exposiciones del Café Enjoy del Mar, ubicada de avenida Marina, que estará abierta al público hasta el 15 de junio próximo, como una forma de extender la labor cultural del museo, que a la vez mantiene otra exposición, sobre los uniformes navales, en el Centro Cultural de Viña del Mar, ubicado en avenida Libertad 250.

Al inaugurar la muestra, y refiriéndose al éxito de las acciones navales, el director del museo naval, capitán de navío Patricio Valenzuela, recordó que esta empresa bélica no hubiese llegado a buen término si tras la campaña marítima de 1866, contra la Escuadra española, Chile no hubiese evidenciado la necesidad de contar con una fuerza naval adecuada. "Una nación desarmada en el mar -agregó- no puede proteger su litoral ni su comercio".

Resaltó que la muestra en el Enjoy permite difundir parte importante de la historia naval y que el público podrá apreciar fusiles que en su momento empuñaron marineros y soldados, piezas de buques que un día surcaron el Pacífico en pos del triunfo y que son recuerdos tangibles de un pasado glorioso, como lo fue la epopeya de Iquique y el triunfo de Angamos.

El curador de la muestra es el historiador titulado en la Universidad Marítima, Eduardo Rivera Silva, investigador del Museo Naval, quien proporcionó antecedentes pocos conocidos de las acciones de nuestra Escuadra, entre los que destaca la imaginativa expedición para llevar hasta el Lago Titicaca, a fines de la guerra, la torpedera "Colo Colo", con el propósito de desalentar ciertas incursiones y el tráfico de información de inteligencia de un vaporcito boliviano que operaba allí.

 

EL SEGUNDO COMBATE DE IQUIQUE

 

Después del combate de Iquique, Perú adoptó la estrategia aplicar en la costa chilena y peruana una especie de guerra de corso y de ahí nacen las famosas correrías del "Huáscar", para hostigar a las líneas de transporte chilenas y a los puertos, tanto los chilenos como aquellos en ocupación. El monitor era un buque que se amoldaba muy bien a ese tipo de guerra y en sus correrías captura al buque chileno "Rimac". Igualmente, la corbeta peruana "Unión" estuvo merodeando en Punta Arenas, para tratar de interceptar transportes chilenos.

El "Huáscar" recibe la información de que la Escuadra chilena se encontraba surta en la bahía de Iquique y que la corbeta "Abtao" estaba reparando sus máquinas, e incluso le habían proporcionado la ubicación exacta de su fondeadero. En la Escuadra chilena llamó la atención que todas las luces del puerto se apagaron por completo, por lo que decidieron cambiar la ubicación de los fondeaderos. Era la noche del 10 de julio de 1879.

Con una fuerte cerrazón, ingresa el "Huáscar" y se encuentra a boca de jarro con el vapor carbonero "Matías Cousiño", que estaba al servicio de la Armada chilena. En eso aparece la cañonera chilena "Magallanes" y se inicia la refriega entre ambos. La cañonera esquiva el espolón del monitor peruano en tres oportunidades, hasta que el "Cochrane", que estaba fuera del puerto, alertado por el cañoneo, ingresa al puerto, por lo que el buque peruano desaparece rápidamente.

Eduardo Rivera enfatiza que algunos relatos afirman que ese día habría desembarcado marinería peruana a Iquique, estando bloqueado el puerto por la Escuadra chilena, lo que era una demostración de audacia de aquellos efectivos.

EI combate de Iquique dos es un buen reflejo del momento desde el punto de vista tecnológico en cuanto a las unidades que combatían, buques con dos hélices, blindados rápidos, corbetas que eran apropiadas para la labor de crucero o de excursiones rápidas.

Muchos de los tripulantes chilenos eran enrolados a la rápida, pero también había hombres con experiencia, conjugándose ambas realidades. Relata Eduardo Rivera que uno de estos últimos, el guardián Brito, a bordo de la "Magallanes", expresa que el monitor "pasa a tiro de escupo" cuando ve desplazarse el "Huáscar" por delante de ellos.

 

EL COMBATE DE ANTOFAGASTA

 

En relación con el bombardeo del "Huáscar" a la plaza de Antofagasta del 18 de agosto de 1879, el historiador refiere que en esa oportunidad comienzan a destacarse algunos personajes que tendrían una participación importante en la campaña, como Patricio Lynch, quien presencia el combate desde tierra. El comandante de la "Abtao", que es hermano de un oficial de la Esmeralda, sufre la pérdida de su ingeniero, que era un egipcio de origen inglés.

En todo caso, aclara que Chile no tenía muchos extranjeros en su Escuadra, a diferencia de lo que sucedía con la peruana. La mayor parte de los extranjeros que servían en los buques nacionales, lo hacían en el área de los diferentes departamentos de ingeniería. Y eran principalmente norteamericanos e ingleses.

 

LOS COMBATES DE ARICA

 

Si bien es cierto a Arica se le recuerda por la legendaria toma del morro, hubo una serie de acciones navales previas a la exitosa incursión del Ejército chileno. En uno de ellos participó Carlos Condell y en otra acción, al mando del "Huáscar", ya en manos chilenas, lo hace el comandante Thomson, y pierde la vida en la cubierta del monitor.

Thomson era un personaje que había educado a toda esa juventud como Condell, Prat, Serrano y otros, y no había tenido la oportunidad de mostrar su valía como oficial naval. Existe la versión de que en cierto modo habría buscado esta inmolación, acercándose peligrosamente al puerto de Arica, cuando una granada del "Manco Capac" lo destruye en la toldilla. Su sable quedó retorcido completamente y clavado en la toldilla, el que se conserva el en el mismo "Huáscar".

 

EL DESEMBARCO DE PISAGUA

 

Pisagua fue una acción ejecutada con las características modernas de un desembarco anfibio, pese a que no tuvo una planificación previa. Sin embargo, resultó exitosa.

Debido a que los buques chilenos pasaron de largo y luego retornaron, ya no contaban con el factor sorpresa. Se inició el cañoneo a las fuerzas terrestres con el objetivo de dejar libre el paso de las diversas unidades con las tropas de desembarco. Existió una cabeza de playa y una vez tomada, siguió el avance hasta que se capturó por completo esa posición.

Es interesante consignar que vuelve a aparecer el guardián Brito, que dispara un cañón de la "O'Higgins", logrando silenciar el fuerte norte de Pisagua.

 

EL COMBATE DE CHOCOTA

 

Este es uno de los más desconocidos, que se libra en el mes de noviembre de 1879, en el cual es capturada la "Pilcomayo".

Chocota es una puntilla cercana a Mollendo, a unos 250 kilómetros al norte de Arica.

Tanto el "Huáscar" como la "Pilcomayo", capturados al enemigo, sirvieron muchos años en la Armada chilena, aproximadamente hasta 1900, conservando sus nombres primitivos, respetando de esta forma la costumbre de que cuando se capturan buques en batalla ello tiene un efecto sicológico en el enemigo. Cabe destacar que el "Huáscar" figura como en servicio activo en la Armada, hasta el día de hoy.

 

MARINOS COMO HÉROES LOCALES

 

Muchos de los chilenos que participaron en la Guerra del Pacifico eran de diferentes localidades alejadas del centro del país y son venerados por las diversas comunidades.

El primer chileno en izar el pabellón chileno en Pisagua fue otro marino, el teniente Amador Barrientos, que era de Osorno, donde es muy considerado por la ciudadanía.

Lo mismo ocurre con Serrano en Melipilla, con Pantaleón Cortez en Quirihue y el cirujano Videla en Andacolllo, entre otros.

 

PROTEGIENDO EL LITORAL

 

También es importante dejar constancia, dentro del apoyo naval, la labor que cumplió la Escuadra a para asegurar el transporte, tanto de pertrechos como de abastecimiento del país, protegiendo a las naves mercantes de bandera nacional.

Al mismo tiempo, los buques chilenos se desplazaron hasta Panamá, para tratar de capturar a las naves que traían armamento para el Perú, Igual labor desarrollaba la corbeta peruana "Unión" en el sur de Chile.

De hecho, el vapor "Amazonas" capturó en la zona de Panamá a la torpedera peruana "Alay", la que después es incorporada a la flota chilena.

Como Perú había perdido casi todos sus buques, prácticamente descansaba en sus torpederas, de modo que la caída de la "Alay", contribuyó a disminuir su presencia y al mismo tiempo, se pudo capturar armas que procedían de Estados Unidos.

 

Torpedera chilena en el

Titicaca

 

Una vez que se ha tomado Lima y efectuado la campaña de la sierra, las batallas de La Concepción y Huamachuco, sólo quedaba el ejército peruano de Arequipa y Chile organiza una expedición con el propósito de vencer a estas tropas, pero no hubo enfrentamientos, pues cuando llegaron los chilenos, las tropas peruanas se disuelven por completo.

No obstante, manifiesta el historiador Eduardo Rivera, subsisten algunas sospechas de apoyo de Bolivia a la causa peruana, con transmisión de información de inteligencia a algunas patrullas, por medio del vapor boliviano "Yavarí", en el lago Titicaca.

Se decide enviar al lago una torpedera, que es una embarcación de unos diez metros de eslora, con torpedos de botalón y dos ametralladoras. Un buque muy modesto en su estructura, pero en todo caso un buque de guerra, con todas las de la ley.

La torpedera "Colo Colo" se acondiciona para ser transportada en un vagón de ferrocarril, en el puerto de Ilo de la costa peruana, hasta el puerto de Puno, en el Lago Titicaca y después los ingenieros y mecánicos chilenos la rearman para lanzarla al agua.

Así inicia diversos patrullajes, constituyéndose en el primer buque de guerra extranjero en navegar en el Titicaca y el primer buque de guerra chileno, que surca las aguas más altas del mundo.

El historiador sostiene que este es un hito importantísimo dentro de la capacidad que tuvo Chile en su momento, para poder desplazar su poder naval dentro de las necesidades de su fuerza bélica.

Aunque no hubo enfrentamiento, puesto que el "Yavarí" era un buque mercante, que aún presta servicios en el lago, la sola presencia de la torpedera inhibió las operaciones lacustres y el uso militar del lago.

Cumplida su misión volvió a las aguas del Pacifico y fue llevada a Valparaíso, donde después de apoyar algunas labores hidrográficas, fue desguazada en este puerto en 1885.

 

INFORMACIÓN OFICIAL

 

En el sitio oficial de la Armada de Chile hay un registro para la "Colo Colo", en el cual en parte se indica que fue construida por astilleros Yarrow of Poplar, Isle of Dogs, en el río Tamesis, Londres.

Llegó a Chile encajonada por partes, siendo armada en 1880 (en plena guerra), en Valparaíso. Tenía las dimensiones apropiadas para ser izada por los buques de la Escuadra y transportada a las áreas de operaciones. La proa estaba reforzada, de modo que podía embestir una embarcación de igual porte o un poco mayor. Se podía transformar en una embarcación de transporte de pasajeros.

En los patrullajes en el Titicaca llevaba una tripulación de dos oficiales y 25 marinos, al mando del teniente 1º Angel Custodio Lynch Irving.

Todas las embarcaciones peruanas que se habían refugiado en Chileyaca, se entregaron a las autoridades chilenas encabezadas por el coronel Diego Dublé Almeida.

 

 
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