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Domingo 7 de septiembre de 2008
El primer rector

Suele repetirse que el primer rector de la Universidad de Chile fue don Andrés Bello. De hecho, hace algunos días hubo un intercambio de cartas sobre el tema en "El Mercurio de Santiago". Un distinguido profesor afirmó que el primer rector de esa universidad fue el canónigo don Juan Francisco Meneses y lo desmintió un lector quien reafirmó la creencia común de haberlo sido don Andrés. Las cosas ocurrieron como paso a exponer.

En 1839, el rector de la Universidad de San Felipe de Santiago de Chile era el mencionado canónigo, mientras que como rector del Instituto Nacional oficiaba don Manuel Montt, el futuro Presidente de la República. A la sazón estaba prescrito desde hacían varios años, que la universidad debía conferir los grados académicos con sólo el mérito de la aprobación conferida al candidato por el Instituto Nacional en los exámenes administrados por este mismo.

La universidad no era, pues, docente y la enseñanza se impartía precisamente en el instituto. Pero aquélla nunca se había conformado con tal orden de cosas y pretendía que los exámenes debían rendirse ante ella misma. A fines de 1838, el rector Montt envió un oficio al Gobierno para protestar por el hecho de que la universidad confería grados a personas que no tenían los estudios suficientes en el instituto y que no habían sido examinados por él. Se dio traslado al rector Meneses, quien se defendió como pudo y el asunto quedó para la resolución del ministro de Instrucción Pública, Mariano Egaña, que entonces se encontraba fuera del país.

A su regreso, en vez de tomar medidas concernientes al conflicto suscitado, el 17 de abril de 1839 emitió un decreto con fuerza de ley que declaró extinguida la Universidad de San Felipe y creó la Universidad de Chile. Su artículo 5 dispuso que entre tanto no se publicaran las ordenanzas de la Universidad de Chile "ejercerá las funciones de rector de ésta el que lo es actualmente de la Universidad de San Felipe" ("Boletín de las leyes y decretos del gobierno", 8, 1839, fasc. 16, N° 92, pp. 129-130). Este nombramiento, por cierto, recaía en Meneses, quien, como quedó dicho, era el rector de la Universidad de San Felipe a ese fecha. Así que no cabe discutir que él fue el primer rector de la nueva universidad. Su ley orgánica fue emitida el 19 de noviembre de 1842 y don Andrés Bello hubo de ser designado su rector el 28 de julio de 1843. Fue, pues, el segundo en ejercer ese cargo.

El radical decreto de Egaña fue una medida muy acertada. La vieja universidad real había prestado servicios importantes a la educación superior chilena desde su instalación en 1748; pero había terminado por anquilosarse. El primer embate que recibió fue la creación del Instituto Nacional en 1813, que le sustrajo la función docente. Después, en 1823, se la excluyó de la examinación para los grados.

El golpe de 1839, pues, tuvo todo el aspecto del que se da a los condenados que no mueren con la primera descarga. Así que la creación de la Universidad de Chile vino a implicar una renovación. Que Bello hubiera ejercido el rectorado hasta su fallecimiento en 1865 le aseguró un buen comienzo y determinó parte de su éxito en el siglo XIX. Ahora bien, casi no vale la pena advertir que haber sido el segundo rector no oscurece en nada la grandeza del sabio.