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Sábado 6 de diciembre de 2008
Puentes viñamarinos

Estudios universitarios dan cuenta del deplorable estado de los puentes que cruzan el estero Marga Marga en Viña del Mar. Esas vías sobre el aparentemente inofensivo lecho del estero tienen gran antigüedad. El Puente Quillota ha cumplido este año un siglo desde le fecha de su construcción, 1908. Así se constata con una olvidada plancha de mármol en su cabecera sur. A través de la centuria se le han realizado reparaciones, pero la estructura básica es la original en tanto que el movimiento sobre su calzada ha aumentado en cantidad y peso. A ello hay que sumar severos terremotos que han afectado a la zona.

Y ese es un ejemplo extremo, pero están también los puentes de mayor movimiento, como Libertad, Villanelo, Ecuador y Casino. El más nuevo es Villanelo, en tanto los otros tres tienen sobre medio siglo de existencia y están situados en el sector donde hay mayor impacto ambiental debido a la proximidad del mar y a la permanente presencia de agua en sus bases.

También es inquietante el caso del puente peatonal Quinta, con más de 60 años. En declaraciones a este Diario, expertos de la Universidad Católica de Valparaíso y de Inacap han informado de los daños existentes, algunos a la vista, y de la necesidad de un diagnóstico completo sobre el estado de los nueve pasos existentes en la actualidad, todos sometidos a un creciente tráfico. La buena noticia es la construcción en 2009 del puente Los Castaños. La situación de esos viejos pasos se suma a las deplorables condiciones del pavimento de muchas calles céntricas de la ciudad, especialmente de la Población Vergara.

Cuando se acomete la realización de importantes y necesarias obras públicas, algunas en el borde costero, se posterga la mantención de lo existente. Y en la medida que pasa el tiempo la reparación o reemplazo de puentes o calzadas de calles aumenta en costo. Esto debería ser considerado por las autoridades responsables, ministerios y municipalidad, de tal modo de emprender un plan de reposición y reparación que resulta impostergable en beneficio de la ciudad, sus residentes y visitantes.