En una verdadera bomba de racimo se convirtió un informe encargado por el Programa de Recuperación y Desarrollo Urbano de Valparaíso, PRDUV, conocido como Plan BID, que estuvo oculto de la mirada pública durante seis meses, y que arrojó una dramática proyección financiera para la municipalidad porteña (ver nota complementaria página 3). Eso, porque según el Instituto de Asuntos Públicos (Inap) de la Universidad de Chile, al año 2015 el déficit acumulado de la Municipalidad será de más de diez mil millones de pesos, como efecto colateral de tener que mantener las mejoras implementadas en la ciudad por el Plan BID. Urgente salvataje Ante este complejo escenario, las autoridades consultadas coincidieron en solicitar al Gobierno un plan de salvataje para la Ciudad Puerto, que tiene bajo sus hombros la responsabilidad de ser Sitio del Patrimonio Mundial Unesco, sede Legislativa y Capital Cultural de Chile. Y si eso fuera poco, tiene el penoso honor de tener el segundo lugar en la tasa de desocupación comunal del país, con un 14,9 %. Con distintos matices y propuestas, el alcalde Jorge Castro y los cuatro parlamentarios que representan a la comuna coincidieron en la necesidad de un "salvavidas" para Valparaíso. Para Jorge Castro los antecedentes muestran que Valparaíso necesita un salvavidas especial, y pensar qué se hará después del 2010, cuando se acabe el programa BID. En su opinión, las alternativas son continuar con un segundo crédito, asociado a un programa de apoyo (Plan BID 2), o "una ley especial que entregue financiamiento para mantener esta ciudad que es Patrimonio de la Humanidad". EN DEUDA Para el senador Jorge Arancibia, el Gobierno está en deuda con Valparaíso, en cuanto al programa BID y la transparencia en el manejo de los recursos y la participación ciudadana. "Recién ahora nos enteramos de las repercusiones que tendrá el programa BID en el presupuesto municipal. Eso genera una gran incertidumbre sobre la carga financiera del municipio y de la sustentabilidad del sistema en el mediano y largo plazo". Añadió que si hoy el municipio "está en una compleja situación económica, es de imaginar los efectos negativos que tendrá en el futuro, en cuanto se haga cargo de las otras demandas y necesidades generadas desde el BID". Por esta razón, el senador UDI por la Quinta Costa solicitó que "el BID o en su defecto aportes del Estado a Valparaíso, deben extenderse por varios años más, al menos hasta que la ciudad se consolide en su distinción de Patrimonio de la Humanidad. Y, para que ello ocurra, falta mucho por hacer y con el actual presupuesto municipal, esa tarea es imposible". Expuso que, dada la experiencia de cómo se están gastando los US$ 73 millones del BID, que calificó como mala, "de acogerse una extensión del crédito o aporte del Estado directo, debiera crearse una entidad distinta al municipio para su control y manejo", con una directa participación del alcalde y su Concejo Municipal. INVERTIR MÁS Para la diputada (PPD) Laura Soto, "la ciudad de Valparaíso necesita una inyección de salud extraordinariamente grande, importante, de la manera que uno levanta las ciudades; como se ha visto en la historia, eso se hace con inversiones". La parlamentaria PPD planteó que si el Gobierno quiere una ciudad turística, rehabilitada, "para eso necesitamos invertir. Y eso no es un gasto, sino una inversión porque después reditúa". Respecto al trabajo que ha realizado el programa PRDUV, dijo que si bien se ha gastado mucho, "ya se están viendo mejorías para todos" SINCERARNOS Para el senador por la V Costa, Nelson Ávila, el problema de Valparaíso también lo viven otras comunas que deben traspasar recursos para la educación municipal, generando un hoyo en sus arcas. De hecho, el informe de la Universidad de Chile plantea que si Valparaíso deja de traspasar fondos a la Corporación Municipal (Cormuval), el déficit operacional se detendrá. "El municipio de Valparaíso no tiene ninguna posibilidad de salir a flote si continúa amarrado a la enorme carga que implica tener la educación a su cargo". Por eso, subrayó Ávila, "llegó la hora de sincerar esta realidad y, por lo tanto, proceder a desmunicipalizar la educación". En otro ámbito, el senador PRSD dijo que "veo con espanto que los recursos del BID para resaltar el carácter patrimonial de Valparaíso se consuman en diversos gastos que deberían ser abordados con otros ítem". Igualmente, el diputado por Valparaíso, Joaquín Godoy, aseguró que no le sorprende en absoluto el resultado del estudio. "A la fecha si sacamos un cálculo vago del programa estaríamos hablando de cuatro millones de dólares pagados en asesorías, y casi mil millones de pesos en comunicaciones. Ambos ítems no han generado retorno económico para la ciudad toda vez que no vemos materializados proyectos concretos que permitan a la ciudad generar nuevos ingresos", lamentó Godoy. Osvaldo Álvarez oalvarez@mercuriovalpo.cl |
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