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Domingo 6 de septiembre de 2009
La viñamarina que fue a la guerra
A los 84 años recuerda con singular buena memoria los dos años que pasó en Inglaterra junto a tres de sus hermanos que también se enrolaron.

Es una de las pocas viñamarinas de origen británico que salió muy joven del país para ponerse a disposición de la patria de sus antepasados, que enfrentaba a la Alemania de Hitler desde la invasión de Polonia, hace ya setenta años.

Pero June Mackenzie -de soltera June Macqueen- no fue la única. Cuando emprendió el viaje a Buenos Aires para iniciar la larga travesía rumbo a Liverpool, ya se le habían adelantado tres de sus seis hermanos, en este caso inmediatamente mayores: Beatrice, Archibald y Audrey.

Ella tenía 18 años y corría 1943. Poco antes había muerto su padre, William Archibald Macqueen, entristecido por la caída de Francia y la expansión de las fuerzas pardas por Europa, aunque en la tierra de sus ancestros la Real Fuerza Aérea mantenía porfiadamente su superioridad en el aire tras la dura Batalla de Inglaterra y la palabra sacrificio retumbaba en boca del primer ministro Winston Churchill:

"Combatiremos en los mares y los océanos, combatiremos cada vez con mayor confianza y fuerza en el aire; combatiremos en las montañas; defenderemos nuestra isla a cualquier precio; no nos rendiremos jamás".

En el otro extremo del mundo, Sybil Joste, la viuda de William Archibald Macqueen, estuvo a la altura de las circunstancias. Aun cuando acaba de perder a su marido, dejó que cuatro de sus siete hijos atravesaran el océano y se sumaran a la dura lucha que anunciaban las palabras del legendario estratega.

HERMANOS EN LA GUERRA

A sus 84 años, June Mackenzie conserva frescos los recuerdos de esos días y con proverbial fineza británica hasta les quita algo del aura de dramatismo que inevitablemente recubre las grandes gestas de la historia.

"Archibald era piloto en la reserva de la Real Fuerza Aérea; Beatrice fue oficial de la Armada y sirvió en el Almirantazgo, y Audrey lo hizo también en la Real Fuerza Aérea, mientras yo era taquigrafista en el Ejército", encargada de mecanografiar informes sobre necesidades de repuestos para el material rodante, en la localidad de Biecester, en las cercanías de Londres.

Comenta con gracia que su puesto estaba "más cerca de la máquina de escribir" que del frente de batalla, aunque eso no la libraba de quedar expuesta a los bombardeos como todos los londinenses cuando iba a la capital.

Pero ella aspiraba a una tarea más activa y no desmayó hasta que fue transferida a Egipto, donde le correspondió actualizar fichas de las tropas hasta el término del conflicto, cuando las fuerzas británicas fueron evacuadas del Medio Oriente.

EL REGRESO

Claro que en el proceso de desmovilización que siguió a este conflicto de dimensiones mundiales, salir de Europa no era un asunto sencillo.

June Macqueen se quedó en Inglaterra durante seis meses, tiempo que aprovechó para estudiar taquigrafía y al cabo del cual regresó a Viña del Mar.

La joven y atractiva "veterana de guerra" se casó en la Ciudad Jardín con Reginaldo Mackenzie, ejecutivo de la poderosa empresa Williamson Balfour, con sede en Valparaíso. El matrimonio tuvo tres hijos: Simón, Anthea y Joanna.

De sus seis hermanos -Beatrice, Archibald, Audrey, Gillian , Helen y Dawn- el segundo falleció, en tanto Beatrice y Audrey están radicadas en Inglaterra y las menores viven en Viña del Mar.

Poseedora de una memoria y un humor privilegiados, June Mackenzie, residente desde hace mucho tiempo en Santiago, cuenta que si bien vivió en la calle 5 Oriente de Viña del Mar, entre 4 y 5 Norte, sus primeros años los pasó en Villa Alemana.

La historia familiar se remonta a 1835, con la llegada de su bisabuela, doña María Teresa Canciani, quien se casó con Ferdinand Flint, socio de la empresa naviera "Antonio Canciani y sobrinos", cónsul de Hanover y vicecónsul de Brasil. De esa unión nació entre otros hijos Julia Flindt Canciani, quien contrajo matrimonio con William Archibald Macqueen, pareja que a su vez tuvo tres hijos.

El varón, William Archibald Macqueen Flindt, fue quien se casó con Sybil Joste, los padres de los siete hermanos Macqueen Joste, cuatro de los cuales atravesaron el océano para enrolarse en la guerra y vivieron para contarlo.

ROSA ZAMORA

rzamorac@mercuriovalpo.cl