Un lapidario análisis respecto del patrimonio arquitectónico de Viña del Mar realizó el académico del Departamento de Historia y Teoría de la Arquitectura de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, Ignacio Salinas. Salinas, junto al docente de la misma facultad y quien reside en la Ciudad Jardín, Mario Ferrada, desde hace años investigan las viviendas antiguas que aún se conservan en pie en la ciudad y que no han sucumbido ante el interés de inmobiliarias y constructoras, y que no están bajo el resguardo del municipio. Por lo mismo, es que han advertido cómo en los últimos años tradicionales sectores de la ciudad han ido transformando sus caras para dar paso a la construcción de torres o conjuntos de edificios. A diferencia de lo que muchos podrían pensar, explica Ignacio Salinas, acá no está en riesgo el legado más conocido, como el castillo Wulff, o los palacios Carrasco, Rioja o Vergara, sino que las construcciones que datan de la misma época y que hoy están desapareciendo. sectores en peligro En este sentido, Salinas señaló que en la ciudad existen cuatro zonas de mayor vulnerabilidad, donde se han emplazado modernas torres o edificios en sectores o terrenos donde existían antiguas casonas. Estas zonas son Quinta, Montaña y Errázuriz; calle Libertad; calle Alvares y Agua Santa (ver recuadro). Lo más grave, indicó, es que "no hay una protección adecuada del patrimonio". El especialista afirma que producto de esta despreocupación generalizada es que hoy han desaparecido la iglesia de los Capuchinos, en Recreo, y el colegio Padres Franceses. "El patrimonio lo están destruyendo. La gestión inmobiliaria es fuerte. Lo que están destruyendo son las villas de madera, la parte patrimonial", explicó, y agregó que "lo que no van a demoler son la Quinta Vergara, el Casino Municipal o el Castillo Wulff". calle errázuriz En este sentido, dijo que uno de los sectores que presenta una mayor complejidad es el de calle Errázuriz, en Viña del Mar. Allí, aún hay una serie de casonas antiguas, como la que ocupó el Colegio Francés, que actualmente tienen fines comerciales, que perfectamente podrían ser demolidas y donde se podrían construir edificios. El problema surge, explica Salinas, porque las nuevas construcciones no tienen ningún elemento que les permita identificarse con el momento actual. "Los edificios no tienen identidades. Las torres no tienen mayor gracia. Por lo tanto, uno podría pensar que Viña va a llegar a ser como cualquier otra ciudad". Otro de los casos estudiados es el ocurrido en calle Alvares, donde por ejemplo edificaciones antiguas y de indudable valor patrimonial, como las que ocupan la Casa D'Italia y el Palacio Ariztía (Culinary), se ven opacadas y "sumergidas" cuando a su alrededor construyen torres de sobre 20 pisos de altura. ¿VIÑA O PROVIDENCIA? "Hoy, la antigua calle Alvares desapareció. Viana es lo mismo que Providencia o la Alameda", explicó Salinas, quien dijo que la tónica hoy es ver elevados conjuntos de departamentos en un tramo que va, principalmente, desde plaza Parroquia a Von Schroeders. Ello, sin contar los cuatro proyectos que construyen Icafal, Inmobilia Chile, Imagina y Paz en la ex Crav y sus alrededores. Salinas fue enfático en señalar que quienes estudian acerca del patrimonio arquitectónico de la ciudad "no estamos en contra del progreso", sino que exista un respeto por la tradición, la historia y el legado de la ciudad. "El problema es que al Palacio Rioja jamás le van a quitar espacios de su jardín. Al Palacio Vergara tampoco. Y ello, porque son parte del patrimonio de la ciudad", dijo. De ahí que el peligro se concentre en torno a propiedades de particulares o instituciones. Salinas manifestó que prueba de que el patrimonio en la ciudad lentamente va sucumbiendo es la demolición de la iglesia de los Capuchinos, en Recreo, y del colegio Padres Franceses, en 1 Norte. caso miraflores Consultado respecto del barrio Miraflores y el deseo de los vecinos de protegerlo, Salinas explicó que lo que allí ocurre es complejo. "En Miraflores se está tratando de declarar Zona Típica, para que no demuelan, pero ese ha sido un proceso bastante difícil y complejo", precisó. El docente explicó que a modo de solución, en otras partes del mundo, cuando ocurre este mismo problema, se intenta colocar en valor sectores periféricos de la ciudad. "No sacamos nada con llamarla 'Ciudad Jardín' si solamente se colocan maceteros colgando de los postes", dijo el académico. A fin de dar a conocer el legado patrimonial de lacomuna es que instalarán en Santiago en octubre una exposición con maquetas, a través de las cuales buscarán entregar un mensaje respecto del resguardo que debe producirse acerca de las propiedades con valor patrimonial. ¿bien protegido? Consultado al respecto el concejal Jaime Varas, dijo que el problema surge por la falta de una legislación clara y adecuada. "En toda esta materia, a nivel de leyes y regulación, no hay un sistema muy expedito. Todos sabemos que existe el Consejo de Monumentos Nacionales. Y cuando uno declara un inmueble o una zona a través de este mecanismo, esa propiedad queda afecta a una serie de prohibiciones". Explicó que el ejemplo más claro es el de Valparaíso, "donde muchas veces para hacer una remodelación en el casco histórico es sumamente complejo". Junto con ello, indió que no se puede olvidar el interés de los dueños de las propiedades, quienes en ocasiones se ven "atados de manos". Al respecto, dijo que "tenemos que ponernos en el papel de los propietarios que se ven afectados con estas declaratorias porque también no sacan nada con declarar un movimiento histórico e impedir que su fachada se vea afectada... Es un tema que debemos tratar, sin lugar a dudas, porque es parte de la historia de Viña". "decisión de ciudad" Consultado acerca de si se está perdiendo la batalla al intentar resguardar las propiedades de mayor valor patrimonial, respondió que "al no haber una regulación del todo clara, a nivel nacional, efectivamente se está produciendo una pérdida para la ciudad, a pesar de que, principalmente, con la concejala Eugenia Garrido, que es quien ha estado trabajando más este tema, hemos avanzado harto, pero creo que en este punto tenemos que tomar una decisión de ciudad de qué hacer con eso, porque obviamente si queremos mantener las fachadas de estos lugares también tenemos que contar con los recursos necesarios para poder llevarlos a la práctica. De lo contrario, uno no saca nada con qué declaremos zona típica un determinado barrio e impedirle a los vecinos que puedan remover sus fachadas porque todas estas medidas deben ir acompañadas del presupuesto correspondiente". LABOR PENDIENTE En tanto, la concejala Macarena Urenda destacó la labor que en esta materia está realizando la Oficina de Patrimonio municipal. Sin embargo, aclaró, "queda mucho todavía por hacer". "Creo que falta rescatar los barrios antiguos de Viña del Mar, normar qué es lo que pasa con respecto a ellos. Acá hay que ponerse de acuerdo porque tampoco se trata de inmovilizar el desarrollo y los bienes particulares. Hay que apoyar a los viñamarinos en ese sentido porque cuando las normas se hacen muy rígidas, pasa que los propietarios sienten con razón que lo único que tienen, que es su casa, se ve casi inmovilizado". Consultada acerca de qué es lo que se puede hacer desde el municipio, considerando el difícil escenario económico que enfrenta, respondió que "creo que se tiene que poner esto como tema porque no está como tema de ciudad". "En la medida que nosotros seamos capaces de rescatar nuestros patrimonio, también vamos a hacer una ciudad que ofrezca más atractivos turísticos". A su juicio, y a modo de solución, "lo primero que diría que hay que hacer es ponerlo como tema de ciudad y armar condiciones que permitan debatir al respecto". Postulación Por su parte, la concejala Eugenia Garrido, quien trabaja en el resguardo del patrimonio arquitectónico de la ciudad, explicó que la desaparición de antiguas casonas es preocupante aunque la razón que se dé vaya en relación con el progreso. En el caso de los inmuebles municipales, que requieren una permanente restauración, señaló que se postularon a fondos del Ministerio de Obras Públicas cuatro proyectos, entre los cuales figura el mejoramiento del techo de la Quinta Vergara y la sala Aldo Francia del Palacio Rioja, a fin de que se puedan ejecutar el próximo año. Pablo Ramos pramos@mercuriovalpo.cl |
|




