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Domingo 8 de noviembre de 2009
El esperado regreso de Wanderers a Primera División

Caturros desatan un carnaval en Valparaíso tras igualar en Playa Ancha con San Luis...COMENTE ESTA NOTICIA

Nada se le da fácil a Santiago Wanderers. Así lo refrenda su historia y ayer quedó nuevamente demostrado en Playa Ancha, donde debió sufrir más de la cuenta para conseguir un empate 1-1 frente a un duro San Luis, resultado que le dio el pasaje a la serie de honor.

Ante un estadio Valparaíso repleto, como hace mucho tiempo no se veía, el Decano logró el ascenso basado en la tarea hecha en el duelo de ida, donde los caturros consiguieron una victoria clave.

El entusiasmo era extremo antes del partido y eso se notó cuando los hinchas presionaban para que se abrieran las puertas del estadio cuando aún faltaban más de tres horas para que comenzara el pleito. Es que el logro tan anhelado estaba a noventa minutos y nadie se quería perder la fiesta.

El marco era el esperado con el color verde dominando en el recinto playanchino, que con un estallido desde sus cuatro costados celebró el ingreso de los verdes. No importaba que al lado marchara el rival.

Ya dispuestos los protagonistas en el campo de juego sorprendieron los quillotanos con la formación ofensiva que dispuso el técnico Diego Osella. Con Mario Pierani, Gerson Martínez, Leonardo Zarosa, Sebastián Varas y el brasileño Fernando Alves, que retornaba al equipo tras una seria lesión, los canarios esperaban dar vuelta la historia que había comenzado a escribirse en Sausalito.

pega de entrada

Pero Santiago Wanderers no se amilanó y ya a los 4’ daba el primer golpe a través de Cristián Alfaro. El trasandino quedó solo ante Luciano Palos luego de un centro de Eugenio Mena y sin problemas abrió el marcador.

Todo parecía fácil para el Decano. Conseguía un gol que daba tranquilidad y ponía freno de inmediato a las ambiciones de los amarillos que sintieron el remezón. Tres minutos después de la apertura, los verdes pudieron sentenciar el pleito con una buen centro de José Luis Jiménez que Alejandro Escalona alcanzó a despejar con lo justo cuando un ramillete de porteños asomaba por su espalda.

Recién a los 9’ la visita se aproximó al arco de David Reyes. Gerson Martínez emprendió veloz carrera por la izquierda para conectar con el argentino Mario Pierani, pero Moisés Villarroel se cruzó oportunamente para enviar al tiro de esquina.

Santiago Wanderers tuvo oportunidades para aumentar a través de Alfaro y de Pablo López pero no lo hizo y eso le pesaría en la segunda mitad.

Viendo las dificultades que tenía su equipo para llegar al arco caturro, Osella decidió abrir la cancha y mandó al terreno a Felipe Arancibia en lugar de Mario Pierani. Un cambio que parecía ilógico pero que con el tiempo comenzó a justificarse.

Zuccarelli reaccionó y al ver que el recién ingresado formaba una peligrosa sociedad con Varas por el sector izquierdo de su defensa mandó al terreno a Eric Godoy en lugar de Franco Asencio.

Y si bien la idea era lógica, el duelo igualmente se le complicó a los porteños cuando a los 62’ John Valladares derribó a Leonardo Zarosa -el jugador más incisivo de los canarios- en el área. Carlos Chandía no dudó y Alexis Flores aprovechó el lanzamiento penal para decretar el empate.

Con más de veinte minutos por delante estaba claro que en la cancha y en las tribunas, el Decano iba a sufrir.

Y eso se confirmó cuando apenas habían transcurrido tres minutos. Eduardo Arancibia, en su primera intervención de la tarde, entró por el centro de la defensa local. Y aunque su remate no fue de lleno el desvío en Valladares casi descoloca a un Reyes que alcanzó a reaccionar para detener el balón en la línea de sentencia.

A SUFRIR

En la tribuna dirigencial reinaba la incertidumbre ante la posibilidad, a esa altura muy probable, de que los quillotanos estiraran la definición a un alargue. Sobre todo porque sin Asencio los porteños perdieron poder ofensivo a pesar de lo cual Sebastián Méndez se perdió el gol de la tranquilidad tras un centro de Pablo López.

El volante capturó de volea el envío del blondo, pero su remate se fue levemente desviado de la portería de Luciano Palos.

En las bancas también se notaba la desesperación con un Zucarelli entrando a la cancha para dar las instrucciones a sus jugadores. En tanto, los suplentes de San Luis tenían un partido aparte con los pasapelotas que cumplían su labor “algo” más lento de lo normal. Pero como siempre fue su gente la que se encargó de levantar al equipo, de pedirle el último esfuerzo. En los últimos cinco minutos los cánticos de la barra, los gritos de la hinchada y el sonido de las cornetas fue incesante en un aliento que sólo fue interrumpido por el pitazo final de Chandía.

A partir de allí se desató el carnaval con una vuelta olímpica merecida y que celebró el regreso de los caturros al fútbol de honor.

CAMARÍN VERDE

La alegría era incontenible en el camarín de Santiago Wanderers. Gritos y cánticos ensordecedores con bombo incluido eran parte de la fiesta verde, mientras los abrazos se multiplicaban entre jugadores, familiares, dirigentes e hinchas del Decano.

Entre tanta algarabía, para los futbolistas sólo la alegría marcaba la pauta, como lo reconocía por ejemplo Pablo López, uno de los artífices del ascenso. El volante -uno de los más animosos en los festejos-, aseguraba que “gracias a Dios se nos dio, y ahora vamos a festejar porque lo merecemos. Se lo dedico a mi familia, a mi señora, mis dos hijos, mis viejos, mis suegros y todos los que están con nosotros en los buenos y malos momentos”.

El meta David Reyes, otro pilar del logro, afirmó que “nos cuidamos mucho para el campeonato, entrenábamos casi todos los días. Ahora hay que disfrutarlo y empezar el próximo año muy bien”. Finalmente, Eugenio Mena agregó que “tengo una felicidad enorme por el sacrificio que hicimos durante toda la temporada. Se viene algo espectacular”.