Usted está en : Portada:
Lunes 1 de marzo de 2010
Terremoto deja mil 500 viviendas con daños estructurales en la región

Municipios y Ministerio apoyan a residentes...COMENTE ESTA NOTICIA

Al menos mil 500 viviendas quedaron dañadas por el terremoto en la Región Valparaíso, aunque las autoridades advierten que todavía no hay claridad sobre el tipo de daño que presentan y el catatro que efectúan distintos organismos relacionados al tema habitacional puede elevar esa cifra. Así lo afirma la Secretaría Regional Ministerial de Vivienda, basada en el primer levantamiento de daños estructurales.

Los primeros datos hablan de 250 inmuebles afectados en la comuna de Valparaíso, de los cuales 70 deberán ser desalojados. En Viña, en tanto, ya se contabilizan 12 edificios con serios problemas estructurales, por lo que fue necesario desalojar a sus residentes.

Sin embargo, la situación definitiva es todavía incierta, debido a que recién ayer comenzó la confección de un listado en toda la zona, a cargo de los municipios y apoyados por arquitectos e ingenieros del Ministerio de Obras Públicas, Serviu y Minvu.

Levantamiento

Debido a la necesidad de responder a la emergencia, los primeros acercamientos con respecto al estado de las viviendas se produjo vía denuncia de los mismos habitantes, por lo que la gravedad o levedad de los daños no es clara aun en todos los casos.

El director regional de Oremi, Guillermo de la Maza, comentó que la respuesta local a las necesidades de la población, así como las medidas para evitar más riesgos para la comunidad, requieren de los reportes sobre el estado de los inmuebles.

Por ello, argumentó que “estamos acelerando el proceso para tener la certeza de que los inmuebles estén en riesgo y así proceder a su demolición parcial o total, de acuerdo a la indicación técnica”.

De la Maza recalcó que lo primero es hacer una evaluación para determinar cuáles son los casos en que es necesario demoler, lo que a su vez demanda “programaciones de tránsito y de servicios. No es llegar y botar y, además, necesitamos los decretos de demolición y para eso es la coordinación fina con los municipios”.

El seremi Minvu, Miguel Toledo, comentó que la prioridad por estos días es justamente detallar cuál es el estado de las viviendas, tanto en zonas más pobladas (Valparaíso y VIña del Mar) como en otras más alejadas y con menos personas e inmuebles.

Precisó que debido a que la información es más inmediata con los servicios públicos, se hizo un primer catastro de los edificios institucionales donde se presentan daños por el sismo.

Uno de los más afectados es el edificio donde operan las oficinas de la Conama Regional, ubicado en calle Pedro Montt, ya que el muro que da hacia calle Rodríguez se encuentra con estructural severo.

Asimismo, explicó que las primeras informaciones dan cuenta de daños importantes en Villa El Mar, de San Antonio, una construcción correspondiente a viviendas Serviu del año 2001.

Toledo advirtió que se encuentran esperando la información que derivarán los municipios, pero detalló que según los datos aportados por Bomberos sólo en la comuna de Valparaíso hay 250 viviendas en mal estado, lo que “nos permite extrapolar que a nivel regional hay al menos 1.500 viviendas afectadas”.

Por ello, dijo que en el Ministerio de Vivienda ya se estudia la forma de poner a disposición de los afectados un crédito blando para financiar las reparaciones o bien una ayuda vía subsidio.

drama en Viña

Un total de doce edificios se encuentra con serios daños estructurales en Viña del Mar producto de los efectos de la fuerte energía liberada por el terremoto que asoló las zonas central y sur de nuestro país.

Debido a esta situación es que el municipio de esta ciudad pidió el desalojo inmediato de todos los residentes de estos inmuebles, hecho que viene ocurriendo desde el día del cataclismo.

Hasta el domingo la Municipalidad contabilizaba cinco edificios siniestrados, sin embargo ayer esa cifra se duplicó.

En ese contexto, profesionales de la Secretaría Comunal de Planificación (Secpla), por petición de los propietarios, realizaron inspecciones técnicas para verificar problemas estructurales en 40 edificios, 26 privados y 14 públicos, de los cuales varios presentan “daños irreparables”.

Ante esto, el municipio sugirió el desalojo preventivo de 12 propiedades privadas. Estas son: Toledo (3 Norte con 2 Poniente), Las Achiras (misma calle); Bahía (avenida Perú); Tricahue (8 Norte); Festival (9 Norte); Limonares (calle Limonares); Tenerife (4 Norte); Antígona (5 Oriente); Colinas del Mar (Canal Beagle); Torres del Mar (8 Norte); Batuco (calle Limache); y Hotel Hispano (Sucre).

De éstos, los casos más dramáticos e impactantes se registran en los edificios Toledo y Festival. En el primero, los residentes aseguraron que los departamentos están inutilizables y que lo más probable es que el inmueble sea demolido.

Misma situación se vive en el complejo Festival, donde la primera impresión al visitar el lugar es que allí una bomba fue detonada. “estaba durmiendo, bajé al piso y el movimiento me tiró al suelo. Sentí los gritos y cómo caían las cosas, porque no podía ver nada” comentó Maria IsabelAlvarado, del séptimo piso.

También sufrió severos daños el edificio Tenerife. “Hace cuatro años llegamos acá. Hemos perdido todo. El edificio se hundió 15 centímetros”, contó Christel Baader, residente de este inmueble ubicado en 4 Norte.

En tanto, en el edificio Torres del Mar la residente del tercer piso Paula Ramírez perdió su departamento. “Las paredes se fueron viniendo abajo, se rompían. El edificio se fue asentando en los cimientos, pero afortunadamente logramos escapar por las escaleras”.

En ese ámbito, el director de Obras de la Municipalidad de Viña del Mar, Fernando Durán, precisó que si bien el municipio puede sugerir el desalojo de inmuebles privados debido a un tema de seguridad producto de los efectos ocasionados por el sismo, “la normativa vigente en nuestro país en materia de urbanismo y construcción (artículo 18 de la Ley General de Urbanismo y Construcciones) establece el siguiente régimen de responsabilidades por los daños y perjuicios provenientes de fallas y defectos de las construcciones: proyectistas, constructores, empresas constructoras y primer vendedor”.

Por ello, anunció, es que se está trabajando en un formato de requerimiento de informe del estado de la estructura y construcción de los inmuebles dañados, con el fin de que exigir responsabilidades a las inmobiliarias involucradas en los irreparables daños de edificios que no tienen más de diez años en la población Vergara, por nombrar un caso.

En tanto, el jefe de Operaciones del municipio viñamarino, Patricio Moya, comunicó que los sectores donde se registraron más daños estructurales, tanto de inmuebles como de vías, son: desde la Plaza Vergara hacia el oriente; Agua Santa; Recreo; Cerrillos; y Santa Inés. También agregó que todos los edificios patrimoniales de la ciudad presentan daños estructurales, como el Palacio Vergara.

La alcaldesa de Viña del Mar, Virginia Reginato, aclaró que pese a la violencia de este terremoto “nuestra ciudad soportó bien los embates de esta catástrofe”.

en quilpué

En Quilpué, un catastro que realizó la municipalidad detectó un total de 132 casas con daños en muros y fisuras, “aunque de no mayor consideración”, informó el alcalde Mauricio Viñambres, quien agregó que el 95 por ciento son estructuras de adobe antiguas y algunas que no tenían los permisos correspondientes.

La situación se registró principalmente en los sectores de Pompeya, Valencia y población Argentina. En este último caso Viñambres dijo que se está coordinando con el Serviu una evaluación de dos edificios que sufrieron daños en su infraestructura, al que se suma otro en Belloto Sur y un Empart en el centro de Quilpué.

Según el balance entregado por el gobernador provincial Nilton Vergara, el terremoto dejó unas 350 viviendas dañadas en las siete comunas de la zona.

En la comuna de Quillota hay entre 60 a 80 viviendas con algún tipo de daño, pero recuperables, proceso que está siendo evaluado por un equipo de técnicos, arquitectos y constructores del municipio.

En tanto que hay otros 15 a 20 inmuebles que amenazan ruina, por lo que durante los próximos días se emitirán los decretos de demolición, “ya que es una urgencia, pues se pone en riesgo la vida de las personas”, explicó el alcalde Luis Mella.

Entre estos se encuentran la sede de la villa Santa Teresita y la casa Ariztía en el centro de la ciudad, considerados edificios patrimoniales y que deberán ser demolidos.