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Domingo 14 de marzo de 2010
Tras la pista del terremoto gigante
Científico de la PUCV Marco Cisternas, autor de estudio publicado por "Nature", busca evidencias geológicas del último evento catastrófico en la zona. Su candidato: 1730, con tsunami que inundó el barrio Almendral.

¿Es posible un terremoto gigante -sobre 9- con tsunami asociado en la V Región? Es la interrogante que intenta diluci dar una investigación que dirige el geógrafo, doctor en Ciencias Ambientales y docente de la Escuela de Ciencias del Mar de la Universidad Católica de Valparaíso, Marco Cisternas.

El investigador, postdoctorado en el Departamento de Ciencias de la Tierra y el Espacio en la Universidad de Washington, Estados Unidos, es autor del estudio "Evidencias sedimentarias de eventos catastróficos naturales para la determinación de su periodicidad y riesgo: tsunamis en el centro-sur de Chile", financiado por Fondecyt y publicado por la revista "Nature", en que a partir de un acabado análisis del terremoto de Valdivia 1960 postula que los sismos gigantes pueden tener una recurrencia de alrededor de 400 años.

En 2006, cuando se cumplía el centenario del terremoto de 1906 en Valparaíso, un equipo de la National Geographic Society se basó en los resultados de Cisternas, obtenidos para el sur de Chile, y los simuló para mostrar qué pasaría si ocurriese un terremoto gigante en la zona central. Así se realizó el bullado documental sobre las consecuencias que podría dejar un terremoto magnitud 9,5 en la costa de la Quinta Región.

En la producción, además del derrumbe de conocidos edificios y cerros porteños, se producía una ola gigante que devastaba la ciudad y sectores costeros aledaños y que llegaba hasta Japón, Nueva Zelanda, Hawai, Estados Unidos y Filipinas. Tal como ocurrió con el tsunami de 1960 generado por el terremoto de Valdivia, el sismo de mayor magnitud registrado en la historia.

LAS COSAS POR SU NOMBRE

En abril del año pasado, Cisternas integró un equipo de científicos chilenos y norteamericanos especializados en el tema que permaneció dos semanas en la zona de Concepción y Talcahuano realizando mediciones relacionadas con la posibilidad de ocurrencia de un gran terremoto con tsunami, riesgo que comunicaron en sesión extraordinaria del concejo municipal al alcalde y los ediles del mencionado puerto de la Octava Región, donde también ofrecieron una conferencia pública.

"Talcahuano bajo amenaza de tsunami", tituló el domingo 19 de ese mes el diario "El Sur" de Concepción a propósito de esos antecedentes, con una bajada que agregaba: "Unas 85 mil personas de la comuna podrían estar en la zona que inundaría un tsunami".

Era la crónica de un tsunami anunciado, dice el investigador, quien figura entre los organizadores de una conferencia internacional a realizarse en mayo en Viña del Mar en conmemoración de los 50 años del terremoto de Valdivia, que reunirá a científicos top del mundo en especialidades relacionadas con sismos y tsunamis. Entre ellos el famoso sismólogo japonés Hiroo Kanamori, quien tras el megaterremoto chileno de 1960 reformuló la escala Richter.

NO REHUIR EL TEMA

"La escuela en que me formé tiene su base en Estados Unidos y sostiene que estos son procesos aleatorios, determinados por muchas variables y que por lo tanto hay que trabajar siempre sobre la base del 'peor escenario'. No preguntarse si aquí pueden ocurrir, sino dar por hecho que sí ocurren y estar preparados para ello", declara el científico.

"En Estados Unidos el eslogan usado por las oficinas de emergencia es: 'si hay un terremoto que te bota al suelo y estás en la zona costera, tienes que ir a un sector alto' para estar a salvo de un tsunami, porque la ola posiblemente no dé tiempo para saber si el epicentro es continental o marítimo. De acuerdo a la literatura, los tsunamis son generados por terremotos, explosiones volcánicas, derrumbes o por meteoritos. Y deben ser llamados 'tsunamis', no 'marejadas' ni 'subidas de marea'. A pesar de que la costa chilena es la más productiva de tsunamis por kilómetro a nivel mundial -mucho más que Japón- en Chile no llamamos a este fenómeno por su nombre, lo que me parece muy preocupante".

¿Qué enseñanzas puede sacar Valparaíso de la catástrofe del sur? El científico afirma que "debería haber una conversación sobre el tema más que rehuirlo, ya que siempre las cosas más increíbles pueden pasar: la historia del hombre es muy corta y la historia de la naturaleza muy larga. La Tierra tiene seis mil millones de años y los españoles llegaron aquí sólo en 1541, cuando recién se empezó a registrar lo que aquí ocurría. ¿Qué pasó antes? No lo sabemos".

Algunos aspectos que en su opinión es necesario debatir y revisar: "Qué pasa con los contenedores y dónde están respecto de la población. ¿Son potenciales proyectiles como ocurrió en Talcahuano? ¿Y qué pasa con el desarrollo turístico cercano a la costa?", se pregunta.

UNA DEUDA 8,8

-¿Este fue un terremoto grande o un terremoto gigante?

"La magnitud 8,8 lo convierte en un terremoto límite entre uno grande y uno gigante. Usualmente en la disciplina se hace la diferencia entre el grado 8, correspondiente a terremotos considerados grandes, y grado 9, que son considerados gigantes".

- Si la recurrencia de los sismos sobre grado 9 es de alrededor de 400 años, y al terremoto de 1960 lo antecede el de 1575, ¿cuál sería el antecedente de este sismo?

"Desde el punto de vista histórico ya se sabía que este terremoto podía ocurrir. Fíjese que desde que se fundó Concepción, el área había tenido un tsunami destructivo durante cada siglo de su historia, en 1570, 1657, 1751 y 1835. Sin embargo, durante el siglo XX no ocurrió nada. Entonces existía una deuda que estaba impaga: el siglo XX había terminado, estábamos en el XXI y aún no ocurría".

- ¿Aparte de pagar la deuda pendiente, qué tuvo de especial el terremoto del 27 de febrero?

"Su ruptura habría atravesado lo que hasta hace poco era considerado como un dogma: que no existiría un segmento muy grande de falla que se pudiera romper. Pero este evento está demostrando que sí se pueden traspasar supuestas 'barreras sísmicas', barreras que pueden limitar el tamaño del evento, por ejemplo cambios en la forma en que subducta la plaza de Nazca o fallas transgresivas de la misma. Esta fue una ruptura bastante grande, que aparentemente partiría desde Valparaíso hasta el sur de Arauco, es decir, casi 600 kilómetros. Una vez que sea catalogado completamente, podría estar muy cerca de ser un terremoto gigante".

- La longitud de ruptura en el terremoto de Valdivia de 1960 fue de alrededor de mil kilómetros…

"El del año 60 fue muy especial, está fuera de todo lo conocido. Cuando se hizo el documental de National Geographic lo que el equipo trató de proyectar fue qué pasaría si ese largo de ruptura se ubicara en Chile central; ellos de hecho pusieron como centro Valparaíso, lo que afortunadamente para nosotros los porteños no ocurrió ahora".

VALPARAÍSO, 1730

- En el contexto de los terremotos gigantes, los ocurridos en Valparaíso en 1906 y en 1985 no calificarían como tales.

"No, son terremotos grandes que están entre magnitud 8 y 9. Si ocurrieran en Europa sería catastrófico, pero para Chile se trata de terremotos grandes".

- ¿Cuándo fue el último terremoto gigante en Valparaíso según sus antecedentes?

"El terremoto de Valparaíso de 1730 pareciera que fue un verdadero gigante. Nosotros estamos haciendo estudios históricos para responder a esta hipótesis. Hay que recordar que una de las máximas de la geología científica es 'si ocurrió antes, es seguro que puede pasar después'. El tsunami de 1730 inundó el sector cubierto hoy en día por la avenida Argentina, llegando hasta los pies de Santos Ossa. ¿Qué pasó en Viña del Mar o en Reñaca? Nadie lo sabe, porque no existían como lugares poblados. Lo que existía era el casco tradicional de Valparaíso, donde está La Matriz, y ahí no pasó mucho. Pero el mar inundó el Almendral. O sea, lo que es el Congreso se inundaría con un evento similar al de 1730".

- Entonces no es ciencia ficción hacer una simulación de un terremoto gigante en Valparaíso.

"Lo importante es distinguir dónde se localiza. Lo que hizo el equipo del National Geographic fue poner en el centro a Valparaíso y esa es otra historia. Nosotros estamos haciendo una investigación orientada a determinar las características que tuvo el terremoto de 1730, en que Valparaíso según mi opinión estuvo muy cerca del centro de la ruptura de falla. No tengo ninguna prueba científica directa porque no había instrumentos, pero por los registros históricos -hemos buscado información incluso en el Archivo de Indias en España- creo que ese es el mejor candidato a ser el terremoto más cercano a un gigante en Valparaíso. Claro que ha sido muy subestimado porque la costa no estaba poblada en ese tiempo y por lo tanto no hubo daño en infraestructura".

HUELLAS DE TSUNAMIS

- Por la falta de registros históricos más antiguos, sus investigaciones se basan en registros geológicos costeros. Es decir, huellas que dejan estos eventos en la naturaleza.

"Sí. Por ejemplo, mi profesor norteamericano, Brian Atwater, y su equipo estudiaron el tsunami de Sumatra-Andaman de 2004 y encontraron evidencias de su predecesor, que ocurrió alrededor del año 1300, antes de que llegaran los europeos a la zona. Por haber ocurrido tanto tiempo atrás fue quedando olvidado y esa región aparecía sólo con color amarillo en los mapas de riesgo en vez de figurar con rojo como ahora. Nosotros trabajamos con la historia escrita, pero también con la geología. Este año teníamos presupuestado postular un nuevo proyecto de investigación Fondecyt para responder a la pregunta de si en Valparaíso podemos tener un terremoto gigante. Primero hay que analizar el de 1730 y realizar muestreos en la costa. Tenemos un par de candidatos a haber sido tsunamis muy grandes. Lo que no sabemos es si los indicios que hemos encontrado corresponden al de 1730 o a uno prehispánico".

- ¿En qué parte de la zona están muestreando?

"Tenemos perforaciones en Quintero y Santo Domingo, sector que una crónica de 1730 describe asolado por ese tsunami, y que habría aniquilado miles de cabezas de ganado que los padres dominicos mantenían allí".

ROSA ZAMORA

rzamorac@mercuriovalpo.cl