Usted está en : Portada: Ciudades
Martes 26 de octubre de 2010
Académico UV participa en descubrimiento
chile / Equipo financiado por Conicyt encontró dos planetas que forma parte de sistema binario.

Cuando era un niño, al astrónomo Matthias Schreiber, profesor de la Universidad de Valparaíso, le encantó ver la película "La guerra de las galaxias". Por eso cuando participó en el descubrimiento de dos planetas que orbitan alrededor de dos estrellas (un sistema binario) recordó la famosa escena de la película en que el joven Luke Skywalker observa desde su planeta, Tatooine, la puesta de dos soles.

Su descubrimiento financiado por un proyecto Fondecyt de Conicyt fue anunciado por el sitio web de Astronomy and Astrophysics Letters (A&AL). La investigación también saldrá en la versión en papel de esta revista, una de las más respetadas del área.

La historia de los planetas que orbitan estrellas fuera de nuestro sistema solar -los llamados exoplanetas- es reciente: en 1995 fue descubierto el primero. Gracias al avance tecnológico, la puesta al día ha sido rápida: ya van casi 500. Muy pocos de estos exoplanetas orbitan alrededor de una estrella que, a su vez, forma parte de un sistema doble.

Circumbinarios

Aún más raro es el caso del descubrimiento en que participó el doctor Schreiber: los exoplanetas orbitan alrededor de las dos estrellas. Son los llamados planetas circumbinarios que antes de ser descubiertos fueron imaginados por George Lucas. Tatooine es un planeta circumbinario que orbita alrededor de los soles Tatoo I y Tatoo II.

Si bien este descubrimiento en la constelación Serpentis (la serpiente) ya es especial, tiene otro ingrediente clave. Un día una de esas dos estrellas fue un sol como el nuestro -en realidad tenía el doble de su tamaño- que murió y que ahora es una enana blanca.

Las estrellas como el Sol mueren expulsando sus capas exteriores en un verdadero "strip tease" astronómico. Estas capas alcanzan distancias increíbles. Por ejemplo, en cinco mil 500 millones de años más, cuando a nuestro Sol muera -fenómeno conocido como gigante roja- quemará Mercurio, Venus, la Tierra y Marte.

Al terminar su "espectáculo" nuestro Sol se transformará en una pequeña, pero muy masiva estrella, una enana blanca. Tal fue el caso de una de las estrellas de NN Serpentis, el nombre de este sistema binario.

"Este descubrimiento nos da dos opciones: o los planetas se formaron después de que explotó una de las estrellas o sobrevivieron a su explosión", explica el doctor Schreiber, de nacionalidad alemana, quien se trasladó a nuestro país por las excelentes condiciones que ofrece Chile para la investigación astronómica.

Schreiber investiga dos áreas "normalmente bastante separadas", según sus propias palabras: sistemas binarios con enanas blancas y formación planetaria.