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Lunes 1 de noviembre de 2010
Equipo isleño quiere ser campeón de robótica
Región / Dejando la tragedia del maremoto, ahora niños se concentran en el desafío.

Un grupo de ocho niños y jóvenes de gran rendimiento académico, que estudian en el Colegio Insular Robinson Crusoe, se aprestan al gran desafío de visitar el continente para ganar la final regional del First Lego League (FLL), Desafío 2010.

Un compromiso que se lo han tomado muy seriamente, por lo cual dedican gran cantidad de horas para practicar y ser dignos representantes del archipiélago Juan Fernández, en la competencia que se realizará a mediados de noviembre en la sede Inacap Valparaíso.

Es que según cuenta la directora del establecimiento insular, Cristina Riquelme, esta actividad los ha ayudado mucho a olvidarse de la tragedia que golpeó la isla a comienzos de este año, cuando un maremoto arrasó con el poblado y cobró 5 víctimas fatales.

"Casi todos se destacan por su rendimiento, además que para permanecer en el taller es un requisito mantener un buen rendimiento y asistencia. Respecto a su preparación, los alumnos trabajan los días lunes de 17:00 a 18:30 horas y los miércoles de 18 a 20 horas", señaló Riquelme.

Concurso Lego

FLL se trata de una competencia internacional de tecnología para jóvenes: con un sistema de robots de LEGO Mindstoms, los participantes aprenden ciencia y tecnología en la práctica, desarrollando su creatividad y capacidad de investigar.

Cada equipo cuenta con jóvenes entre 10 y 16 años, guiado por un profesor entrenador y tiene un plazo para construir un robot autónomo que en dos minutos y medio debe ser capaz de completar misiones pre-diseñadas en el «Juego del Robot»; asimismo, el equipo debe analizar, investigar e inventar una solución para el desafío anual, y crear una presentación inteligente acerca de la solución del equipo al desafío planteado y presentarla ante un panel de jueces.

Mirada juvenil

Para Bastián Peña, 15 años, de 1° medio, "este taller de robótica educativa es una buena distracción, además innovadora. Creo que tras la pérdida de nuestros compañeros es nuestro deber representar al colegio, luego de su completa destrucción tras el tsunami. También creo que es un taller que nos entrega nuevas oportunidades de conocimiento y desarrollo intelectual, con implementos que nunca soñamos contar con ellos.

Osvaldo Álvarez

oalvarez@mercuriovalpo.cl