Año 173 - Nro. 59412 - Viernes 18 de Agosto de 2000

Renovación de la Escuadra

Armada inicia ofensiva para concretar proyecto Tridente

Plantea construir en Chile ocho fragatas por US$ 1.600 millones, por lo que pide aporte gubernamental de US$ 800 millones en veinte años

RENOVACION DE MATERIAL BELICO.- La Armada informó que el reemplazo de sus unidades navales es imperativo, por cuanto la actual Escuadra Nacional está llegando al término de su vida útil dentro de la presente década. El jefe del Departamento de Planes del Estado Mayor de la Armada, capitán de navío, Eduardo Troncoso, realizó una exposición, en Santiago, sobre el proyecto "Tridente", columna vertebral del Plan Océano, que persigue la modernización de la marina.

La Armada planteó que es imperativo abordar prontamente el reemplazo de la fuerza oceánica, que constituye la base del Poder Naval del Estado, por cuanto las unidades de la actual Escuadra Nacional están llegando al término de su vida útil dentro de la presente década. Así lo expresó ayer el jefe del Departamento de Planes del Estado Mayor de la Armada, capitán de navío, Eduardo Troncoso, en una exposición realizada a la prensa, en Santiago, sobre el proyecto "Tridente", columna vertebral del Plan Océano, que persigue la modernización de la marina.

En la oportunidad, la Armada reafirmó que la mejor opción para reemplazar los buques de la flota de guerra chilena es la construcción de ocho fragatas en los Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar), en Talcahuano, la que debería llevarse a cabo de acuerdo a lo programado, para iniciar la construcción de la primera fragata el próximo año. Para ello el Gobierno debería reasignar 33 millones de dólares para la Armada en el proyecto de Presupuesto para el 2001, que dentro de 45 días debe ser enviado al Parlamento.

"El Estado requiere renovar sus fuerzas, es una necesidad y no está en discusión si se requiere o no, sino qué tipo de fuerza se necesita para contribuir a la defensa de la patria, para respaldar la política exterior, para resguardar su comercio marítimo y proteger adecuadamente el patrimonio nacional. Lo más conveniente es construir fragatas en el país, integrando aquí sus sistemas de armas", puntualizó el alto oficial.

PLAZOS

En cuanto a los plazos estipulados para la concreción del proyecto "Tridente", el comandante Troncoso sostuvo que es imprescindible continuar tal como estaba programado, es decir comenzar la construcción de la primera unidad el próximo año, para así tener lista la primera el 2005 y contar el 2010 con cuatro fragatas terminadas. Luego, según el oficial, se retomaría la construcción de los cuatro buques restantes el 2013, finalizando esta segunda fase el 2016. Troncoso señaló que de no ser así "nuestro período de debilidad sería más agudo y estaremos enfrentados, tal como lo fue en el pasado, a situaciones de debilidad que favorecerán la generación de conflictos".

Consultado por la cifra total que necesita la marina para el desarrollo del proyecto "Tridente", el oficial indicó que "el monto asciende a 1.600 millones de dólares para convertir en realidad el anhelo no sólo de la institución, sino de todo el país". Sin embargo, reconoció que la Armada tiene la convicción de que el plan de renovación de las unidades de superficie de la actual Escuadra Nacional, no esta solamente dirigido a dar una mejor defensa de los intereses del país, sino que es una inversión en el desarrollo de la nación.

"La materialización del proyecto "Tridente" permitirá modernizar a la Armada, haciéndola más eficaz y eficiente. La modernización de la gestión se hace posible en la medida que se flexibilice la administración del presupuesto. La construcción de las fragatas generará inversiones que contribuirán al desarrollo económico y tecnológico nacional", sentenció.

BENEFICIOS

El comandante Troncoso aseguró que la construcción de las fragatas en Chile traerá consigo una serie de beneficios para el país, entre los cuales resaltó por una parte que cerca del 28 por ciento de la inversión asociada al proyecto "Tridente" se materializará en el territorio nacional. "Sólo la mano de obra directa que se ocuparía en el proyecto representa cerca de 1.500 empleos en la Octava Región, específicamente en los Astilleros y Maestranzas de la Armada (Asmar) Talcahuano, mientras que para los subcontratistas y proveedores representa empleos indirectos que pueden alcanzar a cinco mil personas más", dijo.

En cuanto al 72 por ciento restante de la inversión, el oficial manifestó que la constituyen los pagos a consorcios extranjeros, relacionados con el proyecto a través de un contratista principal, en este caso Asmar, asociado para este efecto con el astillero alemán Blohm & Voss.

ARGENTINA-PERU

En comparación al resto de las marinas de países sudamericanos, Chile también se ve disminuído, ya que Perú cuenta con 12 buques y Argentina posee 13 unidades que aumentarán a 15 el próximo año. Asimismo, en relación a la cantidad de años en uso, las naves peruanas son seis años más nuevas que las de nuestro país y las de Argentina 12 años. Por ello, explicó, la necesidad de nuestro país de contar con una flota de guerra totalmente renovada se presenta como una urgencia.

 

El proyecto "Tridente"

El proyecto de modernización de los actuales buques de la Armada, denominado "Tridente", sostiene el reemplazo de las seis unidades de combate de la actual Escuadra Nacional por ocho unidades de superficie, oceánicas y capaces de operar con helicópteros pesados. Para tal efecto la marina escogió, tras analizar más de 32 maquetas, el modelo alemán Meko 200 para llevar a cabo esta iniciativa.

De ser aprobado definitivamente el presupuesto por el Gobierno, la Armada debería iniciar la construcción de la primera de ellas el próximo año. El valor de cada fragata a construir en Chile asciende a 197 millones de dólares, alcanzando las ocho unidades una inversión total de 1.600 millones de dólares .

El jefe del Servicio de Relaciones Públicas de la Armada, capitán de navío, Hugo Barra, afirmó que el monto concreto que está solicitando la institución al Gobierno es de 800 millones de dólares. "De los 1.600 millones de dólares el Gobierno debería aportar 800 millones de dólares en un plazo de 20 años, no obstante, la primera cuota que asciende a 33 millones de dólares, debe ser cancelada el 2001. En tanto, la otra mitad los cancelaría la marina a partir de los ahorros que genera el proyecto", aseveró.