Año 174 - Nro. 59468 - Viernes 13 de Octubre de 2000
   
 

Fiesta eleccionaria

 
   
 

Comenzó la fiesta eleccionaria en Viña del Mar. Los adeptos de ambos candidatos ya las emprendieron en contra de uno de nuestras más preciadas posesiones: los tímpanos.

En efecto, el Servicio de Salud del ambiente hace oídos sordos frente a esa cantidad de jovenes que desfilan con tambores ensalzando la imagen del galeno a alcalde o la de los otros. Entre salsas mal entonadas y un repicar contínuo de tambores, caminan un grupo de adolescesntes premunidos de dicho artefacto que les permitirá ganar, no importando la cantidad de sordos que queden en el camino. Esto porque las elecciones, bendita concesión de la democracia, ya son rumba y chachacha, bailoteo y empanada.

Puede ser que lleguen la Hernández o la Shakira y quizas hasta Pokemnon haga acto de presencia para encandilar a mas de un imberbe adicto. Esto del ruido no es un fenómeno inhabitual. Es un derecho inalienable de los políticos y al que se le ocurra reclamar en contra de este se encontrará siempre con la misma respuesta: si lo hace la derecha porque no la izquierda o el centro. Por último porque no lo aprovecha y.... baila.

Además hay muchos ruidos que se han hecho por el bienestar de la ciudad como los trabajos de la calle Valparaíso.

Ruidos, bulla, estruendo patriótico: algarabía de ser chilenos, de amar entrañablemente esta tierra, cuna de tantos ilustres. Por allá en Santiago una empresa contaminó de olores el ambiente y fue multada por el Sesma. No sería raro que acá en Viña se sirvieran, sin multa alguna, Sandwich de esos de la salida de los estadios, para cautivar el estómago desnutrido de nuestros cesantes famélicos. Por estos días no habrá trabajo, pero si harto tentempié: la condición declararse partidario de cualquiera de los dos o tres: las promesas no se comen pero con chicha y cerveza en el plasma, se puede llegar a creer en cualquier cosa.

Otra persona levantaría el dedo anular. Yo simplemente digo: las personas tienen solo lo que se merecen.

 

Dr. Alex Wasserman