Año 174 - Nro. 59504 - Sabado 18 de Noviembre de 2000
   
 

Ultima navegación del Mercante "AVON"

 
 

A las 10,37 horas de la mañana de ayer terminó la odisea del mercante de bandera liberiana "Avon", que en agosto pasado encalló en la caleta Portales y luego de 50 días logró ser desvarado desde la playa. La nave fue hundida en una fosa de más de tres mil metros de profundidad, ubicada a 33 millas náuticas del sector Valparaíso-San Antonio. Abajo, a la izquierda, Constantin Kostyrko, ex jefe de máquinas de la nave, y un acompañante no identificado, observan la dramática maniobra.

 
 

A las 10:37 horas de ayer se efectuó el hundimiento del accidentado buque mercante liberiano "Avon" en una fosa abisal de alrededor de 2 mil 800 metros de profundidad, ubicada a 34 millas de la costa entre las ciudades de San Antonio y Valparaíso.

Así lo informó en Santiago, el director general del Territorio Marítimo y de Marina Mercante, vicealmirante Jorge Arancibia Clavel, quien decidió efectuar la maniobra tras considerar el deteriorado e irreparable estado en que se encontraba la nave.

La posibilidad de terminar con los 30 años de vida del varado y desvarado buque "Avon" se hizo más evidente, luego que el capitán del mercante, Víctor Chernyavsk, en representación de los armadores, presentara una solicitud a la autoridad marítima para fondearlo un kilómetro al norte del faro de Punta Angeles.

Según lo establecido en un comunicado oficial de Directemar, lo anterior se realizó "con el fin de garantizar la operación sin riesgo de naves mercantes y pesqueras en faenas de arrastre o bentodemersales".

El remolque de la nave al lugar donde hoy descansa comenzó ayer a las 04:00 horas, en medio de un amplio dispositivo de seguridad para evitar riesgos a la vida humana, la navegación y al océano.

La autoridad marítima porteña escoltó y supervisó en todo momento el traslado del mercante, con el propósito de "verificar el cumplimiento de las estrictas condiciones bajo las cuales se autorizó el permiso oficial de vertimiento".

MUERTE ANUNCIADA

La motonave de bandera liberiana "Avon", construida en 1970, a principios de noviembre y luego de varios intentos fallidos, logró ser desvarada desde la playa Caleta Portales de Valparaíso.

El mercante, tras permanecer encallada en ese sitio por más de 50 días, terminó la operación de desvaramiento con serias averías en su casco. Tal situación, no hizo más que sumar emergencias durante estos últimos días.

De hecho, una falla ocurrida en la madrugada de ayer no sólo aumentó las vías de aguas, sino también puso en serio peligro la flotabilidad y estabilidad del buque.

En un principio, el accidentado "Avon" iba a ser vertido 53 millas náuticas frente al sector comprendido entre Valparaíso y Santo Domingo. Sin embargo, la nave se escoró con riesgo de volcamiento, debido a los miles de litros de agua que habían ingresado por una de las aperturas del casco. Inmediatamente, se resolvió abrir la caja de mar de la banda contraria para que el buque se fuese de popa a fondo.

Para tal efecto, se detonó un total de cuatro cargas y la nave desapareció de la superficie sólo después de 30 minutos, es decir, a las 10:37 el "Avon" dejaba de existir.

Según informó el vicealmirante Jorge Arancibia Clavel, para proceder al hundimiento controlado de la nave se solicitó el permiso a los armadores, African Bulks Service, quienes ya habían decidido que el destino del "Avon" sería al fondo del mar.

En los trabajos participaron ocho personas, pertenecientes a la casa aseguradora de la nave y de la Armada de Chile.

El vicealmirante Arancibia aseguró además que el lugar donde yace la motonave no interferirá en la pesca de arrastre ni artesanal. De la misma forma, descartó que el vertimiento provoque problemas a la navegación de buques de superficie y a submarinos.

ADIOS AL AVON

Francisco Ramírez, encargado de diseñar y dirigir las operaciones en torno al Avon, ejecutadas por la empresa Mar Sub, fue testigo presencial de los últimos momentos de la vieja motonave en alta mar.

-¿Y qué siente luego de todo lo que significó el trabajo de desvaramiento y la mantención a flote de la nave?

"Bueno (risas), es obvio; uno salva algo para que sirva, pero en este caso se sabía cuál iba a ser su destino. Se trataba de un buque viejo... Muy dañado, más que viejo. Con los años del barco aumentan sus daños, pero en suma, todo el procedimiento estuvo bien, todo muy profesional. Le toca a uno su corazón de marino el ver hundirse un barco. Estaba mal, ya estaba viejito, estaba muy accidentado".

-¿Estos daños fueron producto de su edad?

"Aportó mucho el accidente. El accidente que tuvo fue serio, creo que la gente no dimensiona esto, cree que es como que 'ah, se quedó en la playa', pero no se quedó en la playa, se destruyó sí en la playa; entonces sólo lo ven como que se varó y después sólo se tiró afuera".

-¿Y cómo reaccionó el ingeniero de máquinas Constantin Kostyrko durante las maniobras de hundimiento de lo que fue su barco por varios años?

"Sí, en realidad le dolió. Una persona que ha mantenido su buque operativo por dos años prácticamente y que nunca lo ha parado, con un gran esfuerzo profesional... obviamente toca. Se le regaló la bandera del buque a Constantin, y se trató de algo muy emocionante, de verdadero hombre de mar".

-¿El único tripulante del "Avon" que estuvo allí?

"Sí, el único"

FAENA DE HUNDIMIENTO

-¿Cuántas personas intervinieron en los trabajos?

"En general son seis personas: un máquinas, un cubierta, un ayudante y tres auxiliares más. En total fueron 12, pero al final quedaron seis, luego tres y después todos evacuaron. Es cosa de procedimiento. En un principio nos apoyó el Bote Salvavidas (siempre tuvimos un gran apoyo de parte de ellos), y además asistió la Autoridad Marítima a través de su Departamento Técnico, que estuvo hasta último momento verificando que todo estuviera bajo norma y certificando las condiciones y la muerte del cliente (o sea, el "Avon").

-¿Demasiado complejo el trabajo?

"Zarpamos aproximadamente a las 2 de la mañana desde la bahía. Se sabía que al moverse iban a aumentar sus vías de agua, pero estuvo todo controlado, hasta que va aumentando, aumentando, aumentando y entonces hay que ayudarle a que muera bien".

-¿Cómo fue el procedimiento en sí para hundir la nave?

"Cuando se terminó de achicar (el agua), se abrieron válvulas, pero una de estas se abrió y no salió agua. Para esto teníamos un segundo procedimiento y aplicamos un explosivo en la citada válvula. Siempre que se hacen procedimientos de hundimiento, el buque tiende a escorarse hacia un lado (en el caso del "Avon" fue hacia estribor) y se mantiene estable, llegando a una escora máxima de 18º como el "Avon". Además, este buque fue posicionado para que se mantuviera estable y no se diera vuelta. Ya en esta posición, la nave comenzó a inundarse completamente y luego empezó a hundirse de popa, porque allí está parte más pesada, pasando por las bodegas 6, 5, 4, hasta quedar vertical y se hunde luego hasta la última bodega, desapareciendo finalmente la proa bajo el mar. Todo este proceso tardó una hora 40 minutos, porque empezó en la mañana (de ayer) a las 9.20 horas y finalizó a las 10.50".

NUEVA INVESTIGACION

El abogado Edgardo Reinoso, demandante en representación del sindicato de pescadores de Caleta Portales, que persiguen el pago de una indemnización por los daños y perjuicios que causó el mercante "Avon" en el sector de caleta Portales, se mostró sorprendido por el hundimiento de la nave, manifestando que "habrá que buscar las responsabilidades por qué se hundió el buque".

Hizo presente que el buque no estaba en condición de abandono porque tiene una agencia y un capitán conocido con el cual la autoridad marítima ha tenido largas entrevistas. "Con esto se echan por tierra todos los derechos de las víctimas porque cómo estaba el buque no se iba a hundir".

Agregó que el proceso sigue, aunque ahora se abre una nueva investigación para ver si la autoridad marítima cumplió con todas sus obligaciones y con la debida diligencia en mover a este buque.