Año 174 - Nro. 59536 - Miércoles 20 de diciembre de 2000
 

Para vehículos particulares

 
 

Restricción vehicular en la zona

 
 

Medida es una de las alternativas que baraja la UCV en el marco del estudio para sacar adelante el proceso de licitación de vías

 
 

Restricción vehicular en el Gran Valparaíso. Esa es una de las posibilidades que no ha descartado aplicar el director de la escuela de Ingeniería en Transportes de la Universidad Católica de Valparaíso (UCV), Francisco Pizarro, en el marco del estudio que realiza esa unidad para el proceso de licitación de vías, el que ya fue entregado a los empresarios del transporte colectivo para su análisis.

Asimismo, contó que esperaba que durante los primeros días de enero del 2001 la intendenta y posteriormente el Consejo Regional (CORE), den el visto bueno correspondiente para iniciar el estudio propiamente tal, que demorará 10 meses aproximadamente.

El costo de esta investigación no fue dado a conocer por el académico, pues dijo que prefería que los empresarios y las autoridades conozcan primero la propuesta.

Fernando Pizarro explicó que el estudio estará estructurado en tres partes. La primera, abordará el aspecto operativo y tendrá como objetivo hacer el diseño de la red vial más adecuado, lo que implica tener una dimensión del parque vehicular existente en el Gran Valparaíso (la cantidad de micros y taxis colectivos y sus respectivos recorridos) y definir qué calles se licitarán y cuáles quedarán libres de esta regulación. Esta parte, que fue calificada por Pizarro como la más compleja, también involucra estudiar las necesidades de viajes de los usuarios y la demanda específica del transporte público en la zona. Para ello será necesario aplicar una serie de encuestas.

TARIFAS

La segunda parte contempla un estudio de costos del sistema y la determinación de una o más tarifas referenciales que deberán aplicar los empresarios de la locomoción colectiva.

A juicio del director de la escuela de Ingeniería en Transporte, este tema es tan importante que de su consenso "depende el éxito de la licitación".

La tercera parte del estudio se referirá a las bases de la licitación, lo que considera todo el aspecto técnico-jurídico. Algunas de las cosas que deberán determinarse en este ítem son la cantidad de buses y taxis que deberán circular por ciertas calles, tanto en horas punta como en otros horarios; la antigüedad límite de los vehículos, el comportamiento de los choferes y su uniforme, entre otros.

TAXIS: HAY QUE CONVENCERLOS

En cuanto a la resistencia a la licitación de las vías que han manifestado algunos representantes de líneas de taxis colectivos del Gran Valparaíso, el académico reconoció que hay incertidumbre sobre la materia en el interior del gremio, pero que a pesar de ello "necesariamente estos vehículos también tienen que entrar en el sistema".

Pizarro recalcó que la licitación de recorridos "tiene beneficios para todos. Ganan lo usuarios y los operadores y de eso tendrán que convencerse".

Sobre los paraderos diferidos y la restricción vehicular, el experto explicó que "todas las medidas de la gestión moderna de transporte urbano que tiendan a amortiguar la congestión vehicular y vayan en beneficio de la comunidad son aplicables en el Gran Valparaíso y no hemos descartado ninguna, ni siquiera la restricción".