Año 174 - Nro. 59557 - Domingo 21 de enero de 2001
   
 

Calores santiaguinos

 
   
 

Santiago registra durante el Verano importantes alzas de la temperatura ambiental. Si a ello agregamos los altos índices de contaminación están todos los elementos dados para generar en sus ciudadanos, una mezcla interesante de síntomas.

Viña del Mar, disfruta todo el año de una especie de ventilador natural que otorga la brisa marina proveniente del mar.

No obstante lo anterior, Santiago continua cautivando. Cautiva a la ingenua campesina quien conoce agua potable, luz elétrica y hasta la tarjeta de crédito, muchas veces solo por lucir sus atributos en cualquiera de los saunas de la contaminada capital.

Tambien cautiva a los legisladores. No nos engañemos, si el Congreso no ha sido trasladado a Santiago no es porque ello represente una genunina aspiracion de estos. Si no hubiera existido la protesta casi histérica de la Quinta Region éste ya estaría congestionando un poco mas el centro de Santiago. En cualuqier momento, sin importar el costo, se lo llevarán.

El mensaje es: Santiago es Chile.

Pasó, ademas a ser casi un ejemplo de amor al prójimo. Digo así por el nuevo y original método de calmar el calor del proletariado: sumergirlos en las piletas de las plazas. Insólito .Con el mismo criterio podría utilizarse el caballo de Pedro de Valdivia para que los niños se entretengan jugando al "Llanero Solitario".

Es harto complicado sentir calor. Por mas "helados de agua" o "mote con huesillo" que los niños Santiaguinos consuman, no se les quita.

Entonces le colocamos un poquito de cloro a las piletas y listo. Tal vez con la orina de los menores ya se tranformen en veraderas piscinas temperadas, exentas de "ahogados" de gravedad. Pocos han calculado el ahorro que significa el temperar piscinas con el fluído ambar de los riñones de los niños de la ilustre capital. Su temperatura cercana a los 37 grados le otorga al agua de las piletas de Santiago, un parecido a la de Tongoy. Y que mas, un poco de imaginacion y listo.

 

Dr. Alex Wasserman