Momentos complejos están viviendo los empresarios de jugadores profesionales vinculados con el medio futbolístico nacional. La oscura situación que aqueja al manejador Pablo Tallarico debido a las acusaciones que un sinnúmero de sus representados presentaron en las últimas semanas (entre las que destacan las efectuadas por Mario Vener, Roberto Cartes, Ricardo Queraltó y Eros Pérez), sólo acrecentaron las dudas que generó el promotor luego de las investigaciones que realizara la justicia francesa sobre la documentación que facilitó a su pupilo Pablo Contreras.
La ahora dañada imagen del uruguayo, se ha traspasado a los cultores de esta actividad que mueve millones de dólares por temporada. Es que las denuncias lanzadas por destacados futbolistas del corral de Tallarico, impulsó hacia la luz pública una realidad que el mundo del balompié chileno y regional conocía desde hace años. En estas poco legalizadas aguas y en las que se mueven millones de dólares por temporada, la figura de inescrupulosos hombres está más latente que nunca.
EL REY DE LOS HUNOS
El presidente de Santiago Wanderers, Reinaldo Sánchez, debe lidiar diariamente con una serie de personajes que arriban a Valparaíso tentados por la sólida estructura financiera del club caturro. El timonel verde también conoció a Pablo Tallarico y su relación no fue de las mejores. "El último negocio que hicimos con él fue con (Mario) Vener... muy mala experiencia", recuerda el dirigente. "Cuando firmamos el contrato le pagamos un año y el delantero no jugó. Fue el único y el último negocio que tuvimos. De hecho, el encontrón en esa época estuvo bien fuerte. La relación desde entonces fue igual a cero".
Pero Sánchez no se queda ahí y aclara que Tallarico intentó acercamientos posteriores con Wanderers mediante la venta de polémicos jugadores. "Imagínate que nos quiso meter a (Juan) Carreño. La reunión duró diez minutos y chao". El máximo directivo porteño considera que el empresario charrúa "empezó muy chico y se fue para arriba al tiro", lo que le habría generado una sobredimensión que ahora está pagando. Todos los antecedentes que Sánchez maneja sobre el ex arquero de Curicó Unido lo condujeron a sacar conclusiones lapidarias. "Puedo estar seguro de una cosa y es que con Wanderers este señor no va a tener ninguna vinculación. Pasó por Iquique, Temuco, Copiapó y dejó la embarrada. Yo creo que es Atila, el rey de los Hunos, porque dejó a todos los clubes arruinados".
EL CASO GONZALEZ
En Everton, por su parte, las cosas con Tallarico no son muy diferentes. Los dineros que se le adeudaban al ex lateral "oro y cielo" Juan González (50% del pase) fueron cancelados por el tesorero de la institución, José Araneda, y entregados al promotor charrúa.
El problema es que el defensa todavía está esperando su parte. El presidente ruletero, James Hudson, es enfático en puntualizar que "nosotros tenemos los papeles firmados por Tallarico. No sé ahora si él le pagó a González, tampoco es nuestro problema. Pero espero que esto se solucione prontamente por el bien de las partes involucradas". Hudson aclara que Everton ya saldó su deuda con el defensa y que incluso "le debíamos seis millones y medio y le entregamos siete a Tallarico. De hecho, estamos esperando que nos devuelva 500 mil pesos que nos corresponden".
El timonel evertoniano no oculta que en el mundo de los representantes "hay tipos transparentes y también deshonestos", pero que antes de vivir esta experiencia los contactos con estos individuos habían sido positivos. "Espero que Tallarico aclare todo, porque de lo contrario Everton le bajará la cortina para siempre", sentenció. Lo complejo del caso es que Juan González viajará dentro de las próximas horas a Santiago para entrevistarse con su manejador, debido a que jura que no ha recibido "ningún dinero de Everton, pues Tallarico me dijo que no le pagaron nada".
SE DEFIENDEN
Aunque Pablo Tallarico y su abogado Gabriel Henríquez estuvieron ayer inubicables, otros empresarios del fútbol entregaron sus juicios sobre el difícil instante por el cual atraviesa la actividad en la cual laboran. Para el representante de Claudio Núñez y el cuestionado Emiliano Romay, el argentino Daniel Nupieri -quien tuviera en su corral a nombres como Ivo Basay, Eduardo Vilches, Javier Margas o Gabriel Mendoza- "cuando la situación esté reglada por estatutos de trabajo habrán menos inconvenientes. Hace falta que en FIFA no sólo se exiga un depósito de 160 mil dólares por promotor. Hoy nadie fiscaliza nada. Y por eso no se atiende a la parte más importante de todo que es el jugador".
En tanto, Rubén Morales -a cargo de las carreras de los bolivianos Marco "Diablo" Etcheverry y Julio César Baldivieso- admitió que "hay personas sinvergüenzas en esto. Pero para no tener ningún inconveniente sólo hay que decir la verdad y actuar con honestidad".
Claudio Elórtegui Gómez