Año 174 - Nro. 59602 - Miércoles 7 de marzo de 2001

Pedro García es el hombre

El DT fue nominado ayer seleccionador nacional hasta fines de las eliminatorias mundialistas. Es decir, por los próximos nueve meses

La imagen todavía les duele a los wanderinos. Es el último día en que Pedro García dirigió profesionalmente, hasta hoy. Fue el partido en que los caturros perdieron 2-3 con Osorno en el Parque Schott y bajaron a Primera B. La fecha: 14 de diciembre de 1998.

A las 18 horas con 20 minutos, Pedro García Barros seguía sentado junto al teléfono de su casa en Los Domínicos esperando la llamada crucial. Sonó el teléfono. Era el gerente-contador de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Pablo Hoffmann, quien le dijo simplemente. "Pedro, vente a la ANFP. Estamos de acuerdo. Vente luego".

García, respetuoso de los medios que esperaban a la salida de su domicilio, dio en no más de tres minutos, sus primeras declaraciones como sustituto oficial de Nelson Acosta.

Se dio vuelta, recogió una chaqueta y salió por primera vez en el día desde su casa a bordo de su camioneta Range Rover rumbo a la casona de Quilín donde era esperado con expectación y donde llegó pasadas las 19 horas. "Estoy muy contento, lleno de orgullo y vengo a sumir esta responsabilidad que no elegí, que no busqué pero que sí me correspondía tomar como entrenador al que le preocupa el delicadísimo momento que vive el fútbol chileno", dijo al llegar el nuevo DT nacional.

Subió al segundo piso donde era esperado por la plenitud del directorio de la ANFP y, en unos pocos minutos, firmó su contrato que lo liga a la selección por los próximos nueve meses (en rigor, hasta el fin de las eliminatorias, en noviembre, cuando Chile enfrenta a Ecuador en Santiago).

Tras una alocución de unos 15 minutos de Mario Mosquera, García Barros (54 años) enfrentó a los micrófonos y lanzó su primer discurso oficial: "En primera instancia, mi preparador físico será Rafael Arriagada y el nombre de mi ayudante técnico no lo puedo dar a conocer en estos momentos aunque ya está definido, por respeto a un hombre que está todavía trabajando y que debe dar solución a su situación contractual con su club profesional". Minutos después se confirmaría que Jaime Pizarro Herrera, actualmente entrenador del equipo Sub 20 de Universidad Católica y miembro del plantel de Colo Colo con el que García Barros fue campeón en la temporada '83, asumiría en dicha función.

Con una cara que denotaba un nerviosismo extremo a la hora de responder las preguntas, García tocó todos los temas que estaban pendientes.

• LOS "HISTORICOS": "Seré inflexible en cuanto, para mí, los mejores deben ser los que jueguen. Desde los 27 años que soy entrenador y estoy acostumbrado a este tipo de contingencias y situaciones futbolísticas. Tengo bastante experiencia y, como primer actor ahora, las nóminas y los equipos tendrán que ver con lo que yo creo son los jugadores que están en su mejor momento".

• LA PRÓXIMA NÓMINA: "Primero hay que ir paso a paso, peldaño a peldaño. Apenas termine esta conferencia me reuniré con la Comisión Selección para hacer la nominación para el próximo partido eliminatorio. Hay jugadores a los que se puede llamar por teléfono sin ningún problema. pero por otros habrá que viajar lo más pronto posible para conversar con ellos y decirles lo que espero".

• ¿ELIMINADOS?: "Quisiera ampliarme un poco más en esta respuesta. No podía dar un paso al costado en este momento. Sé que el momento no es el propicio pero cualquier entrenador aspira a llegar a la selección. Si me ponen como límite de la eliminación o de la clasificación el partido contra Perú, lo que puedo decir es que sé que trabajaré pensando que se puede ganar el partido. Hay varios jugadores jóvenes que podré mezclar con otros futbolistas de experiencia dependiendo de las necesidades del partido. Sé que el momento no es el ideal, pero también que puedo trabajar a largo plazo aunque mi contrato sea de corto. Estoy convencido de que en estos nueve meses, si consigo los resultados, seguiré en esto".

• CASO PASAPORTES DE PAYSANDÚ: "Estoy en el fútbol desde los 14 años y tengo 54. Con la experiencia que he ganado, he podido darme cuenta de que hay que conocer la idiosincracia chilena y el panorama es así. No me preocupa en lo más mínimo el tema. Para mí es un tema ya conocido, ya establecido y no creo que tenga ninguna validez. Esta es otra historia".

 

Entrenador para el país de los ciegos

La aparición de Pedro García Barros en la banca de la selección no debiera sorprender. Así por lo menos pensamos quienes creemos que el fútbol chileno no ha avanzado en los últimos cinco años.

Es hasta lógico que un entrenador que fracasó en su única participación en competencias durante un lustro, ahora esté a cargo de la selección.

La designación del ex DT de Wanderers demuestra la profunda desorientación e improvisación de un estamento directivo que prefiere esconder los problemas antes que entregarles una solución coherente.

Tras el incendio provocado por las palabras de Mario Mosquera en contra de Nelson Acosta, el directorio de la ANFP trató de apagar el incendio que se venía con promesas de cambio y seriedad. Incluso se habló de una suerte de "licitación" del cargo de director técnico nacional en base a propuestas de trabajo.

Pero nada se cumplió.

Los candidatos a la banca roja fueron muchos y de tendencias variadas. Se habló de Ramón Díaz, de Miguel Angel Russo, de Gustavo Benítez, hasta de Jorge Garcés. Pero no. Al final se optó por un técnico que no tiene ni la vigencia ni la estatura para hacerse cargo del desafío.

Y no hablamos sólo de lo futbolístico, porque para quienes tienen mala memoria basta sólo recordar un año y una ciudad: 1979 en Paysandú.

García era el entrenador de la selección sub 18 que competía en el sudamericano de Uruguay cuando se descubrió que 13 de sus jugadores no debían estar en el equipo pues tenían más de 18 años. Edgardo Fuentes, Mariano Puyol, Marcelo Pacheco, Raúl Ormeño, Agustín Villazón, Francisco Ugarte, Osvaldo Vargas, Jorge Ulloa, Atilio Guzmán, Juan Carlos Letelier, José Quiroz, Oscar Rojas y Roberto Soto fueron los futbolistas que con pasaportes adulterados hicieron pasar al fútbol chileno una de sus mayores vergüenzas, perdiendo de paso el cuarto lugar en el torneo.

Pedro García los dirigía.

La última experiencia del actual entrenador nacional fue su triste incursión en Wanderers. Con una de las planillas más caras del fútbol nacional, García mandó a los porteños al descenso tras 24 fechas al mando del equipo (en los primeros seis partidos estuvo Leonardo Véliz) en las que consiguió un pobre rendimiento de 38,8%.

Pero que más da, si estamos hablando del entrenador del país de los ciegos.

 

Luis Cabrera del Valle