| Año 174
- Nro. 59521 - Lunes 26 de marzo de 2001 |
Peruanos apedrean a equipo chileno |
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Jugadores debieron ser protegidos por la policía en su trayecto desde el aeropuerto al hotel. El bus en que viajaban recibió la furia de la hinchada local al igual que su lugar de concentración. La última práctica fue suspendida |
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En menos de 24 horas se habrá definido prácticamente por completo el destino de la Selección Chilena en cuanto se refiere a las eliminatorias mundialistas Corea Japón 2002. Lo que ocurra mañana a partir de las diez de la noche (hora chilena) en el Estadio Municipal de Lima, es por un lado, la parada final de un recorrido lleno de turbulencias, mareos y malos ratos que ha debido enfrentar Chile en estos últimos meses de preparación; y por otro, la sentencia casi definitiva en cuanto a las posiblidades que tenga el seleccionado nacional en obtener un cupo para el torneo mundial del próximo año. Y es que el viaje hacia Lima comenzó hace tiempo. La derrota ante Argentina por la primera fecha de la segunda rueda de las eliminatorias, ocurrida en el Estadio Nacional, comenzaba a sentenciar a un Nelson Acosta que ya no convencía con su optimismo ni con sus planteamientos futbolísticos. La prueba fáctica de esto serían las fuertes declaraciones vertidas por el presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), Mario Mosquera, que revelaban el desinterés de los dirigentes por la continuidad del calvo estratega en la dirección técnica de "La Roja". Aquí comenzaría uno de los fuertes mareos. Se barajaron muchos nombres. De los nacionales se mencionó desde Jorge Garcés hasta Eduardo Bonvallet (mientras Xavier Azkargorta postulaba a la triada Ignacio Prieto, Vladimir Bigorra y Fernando Carvallo). A la cabeza de los extranjeros estaría Gustavo Benítez seguido por un egocéntrico e inalcanzable Ramón Díaz, Miguel Angel Russo y su tocallo Miguel Angel Brindisi. Sin embargo, la determinación de los directivos de la ANFP fue unánime a favor de uno que parecía escondido, Pedro García Barros. Este sería el sustituto del entrenador chileno-uruguayo hasta el término de las eliminatorias. La decisión causó mucho escozor dentro del ambiente futbolístico. Fundamentándose principalmente en el escándalo de 1979 en Paysandú y la campaña que hizo con Wanderes en 1998 cuando descendió a segunda división. La incertidumbre de lo que sería su desempeño al mando del buque nacional aumentaba a cada momento. CON MANOS EN LA OBRA El primer revés que recibió el nuevo técnico fue no poder contar con una serie de jugadores importantes. Marcelo Salas sufrió un golpe durante un entrenamiento en Italia que finalmente lo dejaría dos meses fuera de las canchas. Su posible reemplazante, Reinaldo Navia, salía del partido por los Tecos de México con una contractura en el muslo derecho. Por otra parte, en el último partido antes de unirse a la selección y en uno de sus mejores momentos futbolísticos, David Pizarro acusó una fisura en un dedo del pie que impedía su participación ante Perú. Otro que no estaría era Clarence Acuña. Su club, el Newcastle, no le daría el permiso para que representara a nuestro país, debido por un lado, a un acuerdo previo realizado con el jugador en su llegada al plantel inglés y por otro, al poco tiempo con que el volante elevó su solicitud de viaje a los dirigentes. De esta manera, García Barros inició su rumbo a Honduras con el plantel diezmado y algunas nominaciones innovadoras. El caso de Rodrigo Ruiz, Milovan Mirocevic, Alejandro Osorio y Carlos Toro fueron cuestionados debido a que supuestamente se ubicarían en posiciones (a excepción del arquero porteño) que no les acomodan. De esta forma, el primer testeo fue reprobado. Si bien, en la debacle ocurrida el miércoles pasado el técnico no contó con los mejores elementos y reconoció que su alineación había sido de prueba, la posibilidad de haber revertido los comentarios nacidos en su contra hasta el momento no fue bien utilizada. NUESTRAS TRADICIONALES CUENTAS El equipo ya está en Perú y lo que pase mañana será lo importante. Es sabido que Chile se está jugando la clasificación con calculadora en mano y si de eso se trata las cuentas ya están sacadas. Hasta el momento, tras una paupérrima primera rueda donde el cuadro nacional ganó sólo tres partidos (de nueve) y perdió encuentros trascendentales de local como ante Colombia por 1-0; Chile tiene acumulados 10 puntos dentro de la tabla de posiciones, seguido por Bolivia con 9 y Perú con 8. Para alcanzar el último cupo clasificatorio debería alcanzar como mínimo 28 unidades. Considerando los próximos rivales de Chile y los escenarios correspondientes, la Selección Nacional podría optar por un optimista quinto lugar (disputa en forma de repechaje con Oceanía). De sumar 18 unidades en los ocho partidos que restan, es decir, mínimo seis victorias, Chile debería buscar un cupo en el mundial jugando con Australia. Para llegar a esa instancia, la Selección Nacional deberá enfrentarse y obtener victorias como local ante Uruguay, Bolivia, Venezuela y Ecuador. Y obtener mínimo dos triunfos en sus salidas ante Perú, Paraguay, Brasil y Colombia. Pero más allá de las cuentas, lo que interesa es saber cómo parará a sus hombres Pedro García. Si bien ha manifestado su interés por volver a lo que era la postura de Nelson Acosta, con una línea de tres al fondo, nada está claro todavía. Lo más probable es que sea con Nelson Tapia en el arco, Jorge Vargas como líbero debido a que ha estado jugando en ese puesto regularmente en el Reginna, Pedro Reyes por derecha y Ricardo Rojas por el carril izquierdo; en contención Joel Reyes junto a Nelson Parraguez y en salida Rodrigo Tello, Claudio Maldonado y Alejandro Osorio. En la delantera Iván Zamorano junto al ya recuperado Reinaldo Navia. LOS PERUANOS Los peruanos llegan al encuentro incluso en peor situación que los nacionales. Su último enfrentamiento fue contra Paraguay, en Asunción, y la derrota fue categórica: 5 a 1. Los dirigidos por Julio César Uribe, han tomado el encuentro como una revancha. En las eliminatorias pasadas, Chile los dejó fuera de Francia '98 con un fulminante 4-0 en Santiago. Por eso, y según las declaraciones de algunos futbolistas peruanos, ha quedado claro cuáles serán los tintes del partido. Mientras Miguel Miranda, popular arquero peruano que formará el martes en reemplazo a Oscar Ibáñez, gritaba a los cuatro vientos en la prensa local su odio hacia los chilenos y se envanecía de que nunca había perdido ante "La Roja"; Roberto Palacios, uno de los mejores volantes del cuadro del Rímac y compañero de Reinaldo Navia en los Tecos, señaló que "ante Chile uno tiene que salir de la cancha con la pierna rota". Más allá de las insinuaciones y amedrentamientos, y esperando que lo de Palacios sean sólo metáforas, para evitar roces como lo de Marcelo Ramírez ante Honduras, Uribe ya tiene definida la alineación que se enfretará a nuestro país. La formación más probable sería con el polémico Miguel Miranda en el arco; en la zaga de cuatro Nolberto Solano, Miguel Rebosio, Juan Pajuelo y Percy Olivares. En el mediocampo, en las labores de contención Juan Jayo y José Guillermo del Solar. En la salida, Darío Muchotrigo junto a Roberto Palacios. En el ataque Andrés Mendoza y Claudio Pizarro. Si bien, la historia escrita hasta el momento en los libros de estadística deportiva es levemente más alentadora para los chilenos, está claro que los datos no insidirán en lo más mínimo en lo que será uno de los partidos más duros y relevantes que la oncena nacional haya disputado a lo largo de las clasificaciones para la próxima Copa Mundial. Por eso, ante un Perú alzado y habiendo sufrido mil adversidades, Chile deberá erguir el rostro, mirar al frente y entregarse con todo en búsqueda de la victoria.
Cristóbal Cerón Pi. |
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