Año 175 - Nro. 59844 - Viernes 26 de octubre de 2001

Tiempo de sospechas

Llegó el final de la temporada y de inmediato comenzaron los rumores sobre supuestos incentivos económicos. Jorge Garcés dijo tener antecedentes respecto de dineros que habrían sido ofrecidos los jugadores de San Felipe en el partido ante Wanderers. Y la respuesta desde Aconcagua no se hizo esperar

El partido del sábado pasado entre San Felipe y Wanderers todavía produce réplicas. La respuesta a Garcés por la acusación de incentivos llegó ayer desde Aconcagua en duros términos.

Llegan las últimas fechas del torneo y de inmediato las sospechas se apoderan del fútbol chileno. Se trata de algo ya tradicional, porque si bien la mayoría de los clubes pueden estar en la más absoluta bancarrota, nadie apuesta a que no existan dirigentes, técnicos y jugadores dispuestos a juntar dinero para salvarse o para incentivar el triunfo de algún equipo.

Un asunto complicado, porque el tema ético es un punto central en la discusión durante el período en que aparece el "hombre del maletín".

Jorge Garcés se encargó de exaltar las pasiones tras confirmar que tenía antecedentes respecto de presuntos incentivos económicos que habrían sido ofrecidos a los jugadores de Unión San Felipe en el encuentro que los porteños ganaron el pasado fin de semana en el Valle del Aconcagua.

Y la respuesta albirroja no se demoró en llegar.

Raúl Toro no escondió su molestia por los dichos de Garcés. El técnico de Unión San Felipe dijo estar "aburrido con todo esto, yo no me presto para estas cosas. Creo que Jorge (Garcés) debiese pensar un poco más las cosas, y ahora más que nunca porque también es el entrenador de la Selección Chilena".

"No lo entiendo. No sé por qué sigue hablando las mismas tonteras que alguna vez hicieron que lo expulsaran del Colegio de Técnicos", agregó Toro, recomendándole al DT porteño que "tiene que preocuparse sólo de Wanderers, porque San Felipe ya es pasado".

Respecto de la reacción al interior de su plantel, el DT aconcagüino reconoció que "existe mucha molestia, los cabros están súper enojados porque se trata de puras mentiras".

"Si nosotros hubiésemos ganado, ahora estaría pensando que sus palabras se producen por la derrota, pero ellos ganaron y la verdad es que no entiendo nada", sostuvo Raúl Toro: "no hay remedio. Creo que nunca voy a terminar de entender a Jorge".

Finalmente, y con una lolestia evidente, Toro lanzó una advertencia: "que no se olvide Garcés que en mi equipo tengo a ex jugadores de Wanderers y que por ello sé muchas cosas. Si las dijera, esto reventaría, pero no puedo ser tan irresponsable".

EN SANTA LAURA

El asunto también llegó a oídos de Leonardo Véliz, técnico de Unión Española, próximo rival de los wanderinos, quien descartó cualquier posibilidad de que sus jugadores reciban dineros para mejorar su rendimiento el próximo domingo en Sausalito.

"El fútbol chileno no da para andar ofreciendo platas extras, creo que el hombre del maletín desapareció, en Unión Española no ha estado, nadie nos ha prometido incentivos ni apoyo anímico", explicó el DT de los hispanos, quien afirmó que para realizar una denuncia de ese tipo hay que tener argumentos.

"Lo que se ha dicho es grave y si Jorge (Garcés) lo dice, bueno, será porque tiene antecedentes. Sería muy bueno que los diera a conocer, aunque no veo por dónde puedan aparecer incentivos", explicó el estratega.

Respecto de la actual situación económica que enfrenta el plantel, con sueldos impagos desde hace dos meses, Véliz explicó que los jugadores hoy deberían recibir una respuesta de los dirigentes: "no quiero especular, mañana (hoy) pueden y no pueden pagar, en todo caso no descarto nada, en especial por la relación que tengo con la Unión y sus dirigentes".

El entrenador también confirmó que el equipo a utilizar sólo lo sabrá una vez que se solucione este tema, ya que si los jugadores van a huelga deberá estudiar los aspectos reglamentarios, porque que en caso de no presentarse ante Wanderers, los hispanos podrían perder 18 puntos.

El zaguero rojo Pablo Ortega, manifestó por su parte que al interior del plantel ni siquiera entre pasillos se ha tocado el tema de los incentivos que puedan llegar por ganarle a Wanderers: "pienso que con la situación que vive el país, nadie tiene dinero como para incentivar, es cosa de mirar no más por ejemplo a Colo Colo. En todo caso te puedo decir que yo en lo personal jamás recibiría dinero de alguien que no fuera mi patrón, porque esos dineros te pueden atar para otras cosas".

Sobre el tema de los sueldos impagos en el club hispano, el defensa apuntó que esperarán incluso hasta mañana para que los dirigentes les cancelen los dos meses adeudados, y que la decisión de no presentarse a jugar ante Wanderers el domingo como método de presión, "ni siquiera se ha discutido en el camarín".

ROMAY POR SOTO

En la práctica de ayer del cuadro caturro en Sausalito, Jorge Garcés ensayó una nueva fórmula ofensiva alineando a Emiliano Romay junto a Silvio Fernández. El miércoles, el DT utilizó en delantera a Joel Soto junto con el uruguayo.

Así las cosas, la probable alineación para el partido del domingo sería: Toro; Robles, Valencia, Barra; Villarroel, Sanhueza, Rojas, Zúñiga, Riveros; Fernández y Romay.

 

Un poco de historia

En Santiago Wanderers el tema de los incentivos tiene una larga historia. Sólo bastaría con recordar dos casos ya emblemáticos en el fútbol chileno.

El primer caso se remonta a 1990, cuando el equipo que en ese entonces dirigía Luis Santibáñez visitaba al hoy desaparecido Naval de Talcahuano. Los porteños estaban obligados a ganar en forma contundente para alcanzar a los "choreros" y superarlos en la tabla de posiciones por diferencia de goles. Wanderers venció por 4-1 (necesitaba una diferencia de tres goles), salvándose del descenso y enviando a Naval a disputar la liguilla de promoción.

Dos escándalos marcaron ese partido. El primero de ellos guarda relación con la denuncia efectuada por Héctor Rocco y Oscar Lee Chong, en ese tiempo jugadores sureños, quienes acusaron a dos futbolistas de Wanderers, José Gutiérrez y Alejandro Arancibia, de intentar sobornarlos la noche previa al partido.

Una investigación posterior sancionó a Gutiérrez y Arancibia con una suspensión de un año y 30 fechas, respectivamente, por un comprobado intento de soborno.

A eso se sumó otro hecho grave: una fecha antes, dos integrantes del cuadro wanderino (Luis Escobedo y Nelson Zavala) arrojaron positivo en el anti-doping. Lo extraño es que ante Naval no se efectuó ningún tipo de control.

El segundo caso se produjo en la última fecha del torneo Clausura '97, cuando dirigentes de Wanderers decidieron incentivar a Antofagasta (equipo ya descendido) para que derrotara a Unión Española ante la amenaza que el elenco hispano venciera y alcanzara al cuadro porteño en la tabla de posiciones. La decisión fue denominada por los dirigentes verdes como 'Operación Trueno', y significó que se le entregaran $14 millones al ex jugador caturro Sergio Marchant para que los repartiera entre sus compañeros.

El volante antofagastino no pudo ser mejor elegido: convirtió los dos goles con los que los Pumas derrotaron a Unión Española, condenando al equipo rojo a descender a Primera B. Sin embargo, ese año Wanderers se salvó por méritos propios, tras empatar con la "U" 1-1 en Playa Ancha.