Año 175 - Nro. 59888 - Domigo 9 de diciembre de 2001
   
 

Canelo, el Panzer

 
 

El lateral del equipo campeón de 1968 asegura que el cuadro de Jorge Garcés será campeón

 
 

Manuel Canelo fue uno de los símbolos wanderinos en Los Panzers. El jugador comenzó su carrera en Wanderers el año 1959.

Manuel Canelo está emocionado hasta los huesos. El mítico lateral derecho de los Panzers del '68 no se da el más mínimo respiro para exclamar que lo que vivió el domingo 5 de enero de 1969 jamás podrá igualarse. "Ufff, estaba lleno de wanderinos. Fue impresionante y nunca, nunca esas imágenes podrán salir de mi corazón, de mi mente, de mi espíritu. Si bien para nosotros todos los partidos fueron afrontados como verdaderos clásicos, aquel encuentro ante Audax Italiano fue una verdadera final".

Hoy estará en el estadio Nacional y manifiesta que la emoción que siente será doble. Por eso está agradecido de la vida, porque le permitirá vivir nuevamente la que probablemente sea una jornada de felicidad. "Este es un día histórico", añade con la voz entrecortada. "Será un momento muy especial para mí. Wanderers se va a coronar campeón y sumaremos la tercera estrella. Estoy seguro de eso, lo siento, lo vuelvo a vivir tal como hace 33 años. Es que se me vienen muchos recuerdos de los Panzers, muchos... fue un equipo grandioso".

-¿Qué visión por estos días golpea su mente?

"La locura que se generó, fue algo hermoso. Pero también fue impactante la cantidad de personas que nos esperaba en avenida Argentina y que se prolongó hasta la Intendencia. Aquello fue impresionante".

-¿Cuál es la diferencia entre los "Panzers" y la oncena que ingresará al coliseo de Ñuñoa?

"Este plantel tiene mayores individualidades, es muy armonioso, juega muy bien al fútbol y tiene un corte técnico importante. Nosotros éramos más aguerridos, teníamos jugadores muy físicos, explotábamos la fuerza y la garra como argumentos principales".

-¿Se siente identificado en su puesto con lo que ha hecho Moisés Villarroel?

"Villarroel ha realizado una gran faena en la posición en la que yo solía jugar. Si hasta se parece físicamente a mí. Sus características eran muy similares a las mías, siempre tendía a irme por las orillas, aunque yo era más limitado técnicamente".

-¿Está preparado este equipo para soportar la presión de hoy?

"Sí, porque la mano de Jorge Garcés se nota en el equipo. Se aprecia una oncena confiada en sus medios, que saldrá a la cancha a definir algo trascendental pero con mucha tranquilidad. Ellos van a manejar el partido, tal como lo hicimos nosotros. Nuestro técnico de la época, José Pérez, nos inculcó aquello y sirvió demasiado. Además, ahora también se tiene un grupo de personas espectaculares, con mucha calidad humana para hacer historia".

-Estos partidos se dan una vez en la vida...

"Exacto, para mí la final con Audax fue el partido de mi vida, para los muchachos también lo será. Por eso deben entrar al Estadio Nacional muy concientes de lo que se están jugando".

-¿Cuesta mucho ser campeón con Wanderers? Se lo digo por el centralismo reinante...

"Es un doble mérito. Siempre se ha mirado en menos a los equipos de provincia. De hecho, a los Panzers nos miraban 'a huevo', nos trataron de troncos y malos para la pelota. Pero con una humildad y fuerza inalterable hicimos que los rivales fueron cayendo uno a uno".

-¿Cuál es el mensaje que le envía a los hinchas y al plantel?

"A los hinchas les digo que estén confiados, sobre todo a esa gente sufrida de los cerros. Y a los jugadores les deseo mucha suerte y que registren en su memoria el momento que vivirán".

 

Claudio Elórtegui Gómez