Año 175 - Nro. 59895 - Domingo16 de diciembre de 2001
   
 

Roger Waters adelanta su show

 
 

El ex líder de Pink Floyd habla sobre "In the flesh", el espectáculo que presentará en Chile el 5 de marzo

 
 

Las únicas personas que no levantan ni siquiera una ceja al oír el nombre de Roger Waters son los funcionarios del aeropuerto Heathrow en Londres. Para los demás, el nombre es signo de al menos una interrogación y, para una legión de fanáticos, simplemente la firma de un semidiós.

Para llegar hasta el ex líder de Pink Floyd, un convoy de periodistas latinoamericanos ha cruzado el Atlántico y ha aterrizado en Londres. La actitud es la de un grupo de Fuerzas de Paz dispuesto a obtener, en ese lapso, la quintaesencia de un músico combativo. En la retirada no son pocos los heridos: el sarcasmo lacónico y elegante de Waters se impone como un látigo que lo separa a él de otros artistas complacidos y complacientes.

No es un tipo condescendiente. No está sentado allí enfrente, en medio de los estudios Abbey Road, para hablar sobre sus ex compañeros de banda, de quienes se separó en 1983. Mucho menos para preguntas aburridas que lo distraigan de presentar al personaje que llegará a Chile el 5 de marzo próximo, donde comenzará el tramo latinoamericano de su gira "In the flesh".

Aunque el pasado no es un tema que lo entusiasme, su espectáculo, registrado por el álbum en vivo "In the flesh", fue concebido para multitudes nostálgicas. De sus 24 canciones, sólo cinco son de su carrera solista. El resto son sus mejores marcas, hechas junto a Pink Floyd.

—¿Está tocando las canciones que quiere escuchar la gente o las que quiere tocar usted?

"Escogí las canciones que me gusta tocar. Tengo una lista, la miro y pienso en cómo va a ser el show, cuál va a ser su dinámica. Es como cualquier actuación. Cuando estaba en Pink Floyd, cuando tomaba las decisiones, nunca hacíamos nada viejo. Eso a mí me gustaba".

—Mientras Eric Clapton anuncia que dejará los escenarios, usted vuelve en un tour por tres continentes. ¿Qué lo motiva a seguir?

"Eric ha trabajado mucho más que yo. Nunca ha parado de girar. Yo, en cambio, he hecho dos tours de 6 semanas en los últimos 14 años. En este regreso he descubierto que lo disfruto, por lo tanto, voy a seguir tocando".

—¿Cree que a partir de las nuevas condiciones en el mundo tiene inspiración para crear otro disco?

"Estoy seguro de que me afecta. Estoy trabajando en un disco nuevo, y no hay duda de que de alguna manera el 11 de septiembre encontrará su lugar en el proceso".

—¿Entiende las motivaciones de los terroristas?

"Por supuesto. Estos árabes sauditas sienten desafección debido a cómo funciona el capitalismo en el mundo y a cómo Estados Unidos ha apoyado a Israel en el Medio Oriente. También son afectados por el fundamentalismo de un brazo particularmente dogmático del Islam al cual adhieren. Todos esos elementos pueden enloquecer a un individuo como para secuestrar un avión y volar hacia un edificio".

—¿Es importante que se pueda hacer pensar a las personas sobre el estado del mundo?

"Escribí sobre esto en ‹‹Amused to death›› (1992) y en ‹‹Radio K.A.O.S.›› (1987). En esos discos pregunto si la explosión de la tecnología de la información no será un arma de doble filo. Le da a Occidente una nueva manera de vender su marketing al tercer mundo. Igualmente, se pone menos fácil para los regímenes represivos detener a las personas comunes".

"Cuando ves a Bush hablando en la TV, todos sabemos que es un idiota. Por otra parte, me da asco tener un primer ministro (Tony Blair) en este país que es débil y programado. Es el niño travieso del colegio que quiso ser estrella del rock y no lo logró. Ésta no me parece una guerra legítima. No tiene sentido. Es políticamente conveniente".

 

 

—¿Este tour es un acto político o un acto musical?

"Es un acto de amor. Quizás es parcialmente político. Cuando vaya a Sudáfrica va a ser raro, porque mi música estuvo censurada allí mucho tiempo. Esta gira es sobre el amor, pero la emoción que está involucrada tiene un borde político".