Año 175 - Nro. 59896 - Lunes 17 de Diciembre de 2001

En honor al "Peta" Fernández

Tanta conmoción provocó la llegada al fútbol profesional de José Fernández, que sus coterráneos de Los Maitenes decidieron darle su nombre al club deportivo que, desde hace más de 50 años, los representa en la competencia de la asociación Puchuncaví

Una imagen que todo wanderino quisiera coleccionar. José Fernández en la parte superior, acompañado por el argentino Félix Díaz y Guillermo Díaz.

Cuando José "Peta" Fernández corría detrás de un balón en las canchas de su querido Los Maitenes, jamás se imaginó que un día los mismos amigos y familiares con los que jugó le rendirían uno de los homenajes más simbólicos que un deportista puede recibir aún estando en vida. Que el club deportivo lleve su nombre es una demostración de la conmoción que provocó en esa pequeña localidad su incorporación al fútbol profesional con la camiseta de Santiago Wanderers.

En los anales de Los Maitenes, están registradas todas las hazañas del gran jugador, que partió un día para convertirse en figura de todos los equipos que defendió y tener el orgullo de vestir la camiseta de la Selección Chilena en distintos campeonatos.

PRIMERO FUE LA LLUVIA

José Fernández, en su cómodo departamento de Viña del Mar, rememora aquellos años de infancia en Los Maitenes y resalta que "era una época muy difícil, en el invierno llovía mucho. Los profesores no iban a clases y nosotros, que éramos muy niños, nos poníamos a jugar fútbol. Había muy buenos jugadores en un club que se llamaba Almirante Latorre. Incluso en una oportunidad fue Wanderers a jugar allá y se interesó por algunos elementos, pero ellos ya tenían mucha edad".

En esos años, Fernández era conocido por su tremenda fortaleza física y su potentísimo disparo con la pierna zurda. Muchas anécdotas revelan que, al momento de formar una barrera, todos sus componentes temblaban ante la posibilidad de ser golpeados por aquella pelota que hacía más daño al estar mojada. El mismo jugador confirma este hecho y, a manera de infidencia, señala que muchas veces buscó impactar a sus rivales, los que, al instante de ver la cercanía de la pelota, se agachaban para dejarla pasar y, con esto, sólo favorecían al lanzador, quien, generalmente, terminaba celebrando un gol.

SU LLEGADA A WANDERERS

No fue fácil la incorporación de José Fernández a Wanderers. En una primera ocasión, no lo tomaron en cuenta en una práctica que se realizó en Playa Ancha. Así que el maitenino decidió jugar un año por el club Trinidad de Limache, que pertenecía al fútbol amateur y que con él tuvo una excelente campaña.

En 1946, el éxito de Fernández llegó a conocimiento de Héctor Velasco, a la sazón técnico de Wanderers, quien decidió, definitivamente, darle la oportunidad para que exhibira sus condiciones en la reserva del club caturro.

De ahí en adelante, el 10 comenzó un rápido ascenso que lo catapultó, en 1948, al primer equipo porteño y a no abandonar más la titularidad. Junto a Guillermo Díaz Zambrano, formó una de las alas izquierdas más recordadas de los porteños.

Al año siguiente, José Pérez se hizo cargo del plantel de honor de Wanderers y por primera vez el elenco porteño obtuvo el subcampeonato en abierta lucha con el extraordinario cuadro de la Universidad Católica, encabezado por el portero Sergio Livingstone y el argentino José Manuel Moreno, que a la postre se quedó con el título.

En 1955, Fernández y Díaz fueron transferidos a Palestino y ese mismo año el cuadro de colonia obtuvo el título del campeonato nacional.

CON LA ROJA

El nivel futbolero de Fernández en la temporada de 1949 lo hizo merecedor a ser convocado a la Selección Nacional por el entrenador húngaro, Francisco Platko. Chile debía enfrentar las eliminatorias para el Mundial de Brasil 1950 y, sorpresivamente, uno de los integrantes de su grupo (Argentina) renunció a competir, lo que permitió la automática clasificación del cuadro nacional y de Bolivia.

Para Fernández, su llegada a la Selección significó también el origen de su singular apodo. "Resulta que había un famoso personaje de lucha libre que se presentaba como "El Peta" y como yo imitaba sus movimientos y llaves en las concentraciones de la Selección, mis compañeros comenzaron a llamarme "Peta", como todos me conocen hasta hoy".

Sin embargo, al producirse un cambio de técnico en la "roja" - salió Platko y entró Alberto Buccicardi -, Fernández fue eliminado del plantel que viajó a jugar el Mundial de Brasil con la simple explicación de que "había muchos delanteros y faltaban defensas".

Hasta 1957, "El Peta" constamente fue llamado al equipo nacional para jugar campeonatos sudamericanos, panamericanos, eliminatorias y diferentes copas.

 

Patricio Arturo Leal

 

¿Cómo nace el C.D. José Fernández?

En 1948, un grupo de jugadores del Deportivo Maitenes se alejó del club para formar una nueva institución, a la cual denominaron Independiente. Juan de la Cruz Díaz y Matías y Enrique Fernández encabezaron a los disidentes hasta que surgió la idea de cambiar el nombre de la novel agrupación.

A la sazón, uno de los jugadores más notables en el concierto del fútbol profesional era oriundo de Los Maitenes, localidad cercana a Punchuncaví y, por lo tanto, llenaba de orgullo a todos sus coterráneos, que seguían su trayectoria con especial devoción. Se trataba de José Fernández Cisternas, el "10" de Wanderers, que, en aquel entonces, se había transformado en una de las figuras del campeonato de 1949 y en ídolo de Los Maitenes.

Fue así como el 2 de abril de 1950 el Independiente pasó a llamarse club deportivo "José Fernández Cisternas", como una manera de honrar en vida a un jugador que hacía sólo algunos años había estado jugando con ellos en las mismas canchas. La institución continuó con sus actividades deportivas a través de los años, pero sin contar con su personalidad jurídica. Solamente en 1985, el presidente del club, Abelardo Fernández, asume la tarea de registrar legalmente a su institución, diligencia que, en una primera instancia, fracasó, debido a que no contaban con la autorización del propio José Fernández. Al lograr la firma inmediata del crack, el trámite permitió a los maiteninos respirar tranquilos y renovar sus fuerzas para enfrentar la competencia de la asociación Puchuncaví con más decisión y éxito.

Las buenas campañas de las diferentes divisiones del club le han brindado grandes satisfacciones a sus hinchas, los que se acostumbraron a ver a los representantes del equipo de honor jugando en el Campeonato de Campeones. Recordado es el año 1992, cuando llegaron a estar entre los ocho mejores de la Quinta Región, o aquel torneo donde eliminaron nada menos que al subcampeón de Chile, el deportivo "Rayo" de Quintero.

En el presente campeonato, nuevamente el "José Fernández" logró el título de campeón de la asociación Puchuncaví y estará, en consecuencia, en el Campeonato de Campeones del 2002. Hoy siguen la senda del gran jugador maitenino, Víctor y Esteban Villalón, dos jóvenes elementos que hacen sus primeras armas en Everton de Viña del Mar.