Año 175 - Nro. 59642 - Lunes 4 de febrero de 2002
   
 

El misterio tras cuatro paredes

 
 

Una serie de asesinatos sacuden a los personajes que habitan temporalmente una casona de Londres, el macabro escenario de la aclamada obra "La ratonera" -de Agatha Cristie-, que se presenta mañana y el miércoles en el Municipal viñamarino

 
 

"La ratonera", un clásico de las tablas londinenses, llega a Viña del Mar con la dirección de Alejandra Gutiérrez y un gran elenco integrado, entre otros, por Andrea Freund y Alicia Quiroga.

Una vieja casona plagada de recovecos y zonas oscuras; un grupo de enigmáticos personajes que se encuentran atrapados entre sus paredes; y un asesino que anda suelto entre ellos, amenazando con terminar con sus vidas si no es descubierto a tiempo; son los elementos de una trama que ha sido repetida hasta el cansancio en cuanta serie de televisión ha acompañado nuestras tardes de ocio.

Sin embargo, si esta historia la remitimos a la mente creadora e inteligente de Agatha Cristie -la reina de los enigmas policiales-, lo más probable es que termine siendo un gran clásico, como ocurrió con su novela "Tres ratones ciegos", escrita por esta británica en 1947 para un radioteatro de la BBC y que en 1952 fue llevada a las tablas londinenses con el título de "The mousetrap" ("La ratonera").

El misterio sobre la identidad del asesino se ha mantenido a través de estos cincuenta años ininterrumpidos en cartelera, gracias a la complicidad de un público que entendió el afán de su autora por mantener a resguardo este secreto. Algo difícil de entender, sobre todo si pensamos que son más de diez millones de espectadores los que han llegado a las salas de sus veinte mil presentaciones y 44 versiones en distintos países del mundo.

Con estos antecedentes, "La ratonera" se convierte en una gran tentación para el teatro chileno y en una certera apuesta entre tanta parafernalia sexual que arremete en nuestra cartelera. Guernica Producciones aceptó el desafío y lo hizo "a todo trapo", con un grupo de talentosos actores, escenografía e iluminación de Maite Lobos, vestuario de Luciano Bráncoli y con Alejandra Gutiérrez en la dirección.

Y los resultados son claros. Es la tercera obra más taquillera de la temporada veraniega 2002 -con cien presentaciones y veinte mil espectadores desde su estreno-, y que cierra su ciclo este martes y miércoles en el Teatro Municipal de Viña del Mar, a las 21.30 horas.

ARDUO TRABAJO

La historia está ambientada en una sociedad aún convulsionada por los azotes de una Segunda Guerra Mundial que terminó. Una vieja casa de huéspedes del matrimonio Raltson, ubicada a 30 millas de Londres, recibe a algunos viajeros que deben permanecer en ella hasta que pase una tormenta de nieve.

Una estadía que se convierte en tortura, al tener que ser testigos de un asesinato y estar amenazados por un culpable que ronda entre ellos.

Los encargados de encarnar a estos personajes son Omar López (mayor Metcalf), Agustín Moya (señor Paravicini), Alicia Quiroga (la asesinada señora Boyle), José Luis Bouchon (detective Trotter), Karim Lela (Cristopher Wren), Carola Villegas (señorita Casewell) y Paulo Sommaruga. Mientras que en el rol de los dueños de la posada, figuran Andrea Freund (Molly Raltson), en reemplazo a Amaya Forch, quien dejó el elenco por otros compromisos profesionales; y Alberto Zeiss (señor Raltson), quien al referirse al cambio de pareja actoral, cuenta que "tuvimos suerte en contar con Andrea, porque se integró muy bien y rápido y con ella hicimos toda la gira del verano".

Todos ellos con forman un grupo humano que Alberto Zeiss ("Adrenalina", "Amor a domicilio") califica como "muy familiar y apegado, ya que el proceso de llevar los rasgos de la cultura británica a las tablas fue arduo".

"Hicimos un trabajo de meses, estuvimos leyendo, hicimos juegos y estuvimos contactados con el ambiente de la época. Este es un clásico, que tiene todos los ingredientes de un buen texto, además de la ayuda de excelentes profesionales con los cuales hemos contado para la puesta en escena y la respuesta del público ha sido muy buena. No muchas veces he estado en obras de gran éxito, pero puedo decir que ésta sí lo es", concluye Zeiss.

Las entradas oscilan entre los $2.000 y $5.000, y están a la venta en el Teatro Municipal de Viña del Mar.