Año 175 - Nro. 60037 - Jueves 9 de mayo de 2002
   
 

Los Prisioneros: capítulos locales

 
 

Mañana y el sábado el trío de San Miguel cierra en Viña del Mar su gira por Chile -que ya tiene confirmada una versión internacional-, buen momento para recordar algunas de sus presentaciones en la zona

 
 

En febrero de 1999 Jorge González participó junto a Los Jaivas, Los Tres e Illapu en el espectáculo "Hecho en Chile". Ahí volvió a ser protagonista: al más viejo estilo rockero rompió una guitarra y lanzó violentos epítetos contra la prensa.

La historia de Los Prisioneros, que comenzó a escribirse nuevamente con la reunión de la banda el pasado 30 de noviembre en el estado Nacional y una gira que culmina mañana y el sábado en la Quinta Vergara, también tiene sus capítulos locales: una presentación allá por el año 1986 en el gimnasio de la UCV donde no eran ellos la atracción principal; un recital en el Fortin Prat en abril del '88, que fue interrumpido debido a una insistente admiradora de Jorge González; un show en el Festival de Viña donde la banda actuó en la misma jornada que lo hicieron Chayanne, Yuri y Marcos "Charola" Pizarro; y los masivos conciertos de despedida el '91 en la Quinta Vergara y el '92 en el estadio de Playa Ancha.

Ronald Smith, locutor de la radio Universidad de Valparaíso, recuerda haber estado en los recitales de la UCV y en el Fortín Prat: "En el primero algunos iban a ver a Los Prisioneros y otros a Aparato Raro, que sonaba súper fuerte con el tema "Calibraciones", mientras que cuando actuaron en el Fortín lo hicieron en categoría de estrellas. Ahí fue cuando suspendieron el recital porque una gorda no se quería bajar del escenario, para ira de Jorge González y todos los que estábamos ahí. Sin embargo, Los Prisioneros nunca tocaron muy bien en vivo, tal vez por eso sus actuaciones sean más recordadas por cuestiones sociales que estrictamente musicales".

De esa actuación en Valparaíso la prensa de la época registra tres mil asistentes y dos detenidos: "Terminada la presentación de la banda, que fue presenciada a estadio lleno, grupo de jóvenes desfilaron por plaza O'Higgins profiriendo consignas políticas e insultos contra el gobierno y sus autoridades". El productor Carlos Fonseca cuenta que en "esa época, previa al plebiscito del '88, estaba marcada por la exaltación política y siempre sucedía algo en los recitales".

El 9 de febrero de 1991, ya en democracia y una nueva conformación tras el alejamiento de Claudio Narea -Cecilia Aguayo en teclados y Robert Rodríguez en bajo-, la banda se presentó en el Festival de Viña, evento, que según declaraba González a los medios de comunicación, "jamás nos quitó el sueño, sólo nos daba lata no estar por razones políticas. Para nosotros actuar en el Festival no es más importante que la última presentación que hicimos en Tocopilla. ¿El resultado de estas palabras? El líder de Los Prisioneros se fue con un Premio Limón otorgado por los periodistas acreditados en el certamen al artista más antipático.

En esa misma versión del Festival, donde llegaron con cuatro álbumes en el cuerpo -"La voz de los '80", "Pateando piedras", "La cultura de la basura" y "Corazones"-, la banda anunció que se disolvería en poco tiempo más. González explicó que "el ciclo de este grupo está llegando a su fin y ahora debo seguir otros rumbos. Me gustaría estudiar Derecho para entender mejor el mundo en que vivo". El vocalista no ingresó a la carrera de Leyes, pero a fines de ese año se materializó la separación de Los Prisioneros, quienes se despidieron con una gira nacional que los trajo nuevamente a la Quinta Vergara y al estadio Playa Ancha.

Con entradas de $1.000 y $500 y un dibujo de la Cordillera de Los Andes como telón de fondo, la agrupación se presentó el domingo 16 de noviembre en el escenario viñamarino, congregando a cerca de 15 mil personas en una de las escalas del "Tour 91, adiós Prisioneros" que arrancó con la interpretación de "Estrechez de corazón". Terminaba una época y comenzaba una nueva etapa para cada uno de sus integrantes, ninguno de los cuales pudo igualar por separado los logros dentro del grupo.

En febrero de 1999 Jorge González y Miguel Tapia, junto al venezolano a Argenis Brito, convertidos en Los Dioses, volvieron a la Quinta Vergara para participar junto a Los Jaivas, Illapu y Los Tres del show "Hecho en Chile", una jornada que reunió a 18 mil espectadores y donde González volvió a ser protagonista: al más viejo estilo rockero rompió en pedazos una guitarra mientras gritaba frases en inglés y violentos epítetos contra la prensa.

Algunos de los espectadores nostálgicos de esas jornadas, sumados a las nuevas generaciones que también enganchan -por moda tal vez- con la atemporal protesta del trío San Miguel, serán el público que repletará mañana y el sábado la Quinta Vergara para dar finalizado un tour que ya tiene confirmada una versión internacional, la cual comienza en julio e irá desde Perú hasta Estados Unidos.