Año 175 - Nro. 60045 - Viernes 17 de mayo de 2002

Histórico encuentro en el Vaticano

El Papa Juan Pablo II recibió en audiencia al Presidente Ricardo Lagos en el palacio apostólico. Durante la reunión, el Jefe de Estado regaló al Pontífice el libro escrito por el abate Juan Ignacio Molina, "Ensayo de la Historia del Reino de Chile".

En una audiencia de 20 minutos, con el Papa Juan Pablo II, el Presidente Ricardo Lagos destacó los esfuerzos de nuestro país para derrotar la pobreza y alcanzar la reconciliación nacional.

A la misma hora y en un acto fuera de protocolo, el cardenal Jorge Medina se presentó ante la prensa que acompaña al Jefe de Estado para sostener que "el Gobierno ha promovido las esterilizaciones gratuitas, la píldora del día después y la Ley de Divorcio". Ante eso, monseñor Angelo Sodano declaró que los dichos fueron a título personal, pero la molestia por la aparición del purpurado ya había cundido entre el gobierno chileno.

Así se puede resumir la intensa jornada de ayer en Roma, donde se pudo observar la figura blanca y con manos temblorosas, del Papa Juan Pablo Segundo quien recibió en el Vaticano al Presidente Ricardo Lagos.

Aunque el polémico cardenal Jorge Medina pudo empañar la cita, el embajador ante El Vaticano Máximo Pacheco relató que conocida la nueva arremetida del cardenal chileno, llamó al secretario de Estado Angelo Sodano -poco antes de su almuerzo con Lagos- para informarle de las declaraciones. Según Pacheco, Sodano no sólo le reiteró que las relaciones con Chile son extraordinarias, sino que aseguró que los dichos de Medina fueron a título personal.

El embajador chileno se encargó de referir a la prensa nacional que la irrupción injustificada de Medina causó gran molestia en Lagos. Otras fuentes diplomáticas indicaron a la vez que el mismo Lagos le hizo saber a Sodano su malestar con Medina, durante el almuerzo que ofreció el Mandatario a los 13 cardenales de la Secretaría de Estado.

TEMAS ABORDADOS

Fuera de este hecho los temas abordados entre el Jefe de Estado y el Sumo Pontífice fueron la evolución de Chile durante los últimos 15 años, los avances en materia de pobreza y de cohesión nacional. Pero lo que constituyó todo un símbolo dentro del rígido protocolo Vaticano fue la petición de Lagos para declarar Santo al padre Alberto Hurtado.

El mandatario obsequió también a su Santidad una caja con seis botellas de vino chileno, con motivo de cumplir mañana, 82 años de vida. El obsequio se sumó a las ediciones originales y moderna de la Historia de Chile escrita por el Abate Molina. Al término del encuentro, Lagos en plena Plaza de San Pedro, dijo que "hemos pasado revista a la evolución de Chile desde hace 15 años, cuando el Sumo Pontífice estuvo en Chile y plateó la necesidad de reconciliación y paz". Añadió "Hoy le he dicho que los avances de Chile tienen un nivel de reconciliación y de paz mayor. Se ha seguido la norma que los chilenos no pueden esperar. Desde el año 90 hemos reducido la mitad de la pobreza en Chile y con gran avance. Pero el Papa y el Presidente creen que hay que seguir avanzando y he señalado que próximamente el Gobierno hará un esfuerzo en políticas públicas para derrotar la indigencia", declaró el mandatario.

Agregó que el significado que tiene su presencia en el Vaticano es que Chile, siendo un país mayoritariamente católico, ve en la presencia del Presidente de la República una señal de respeto a una cultura de diálogo entre los distintos sectores de la sociedad chilena. "En Chile hemos sido capaces de convivir católicos y protestantes, judíos y mahometanos, creyentes y no creyentes y queremos seguir teniendo una sociedad con esa capacidad de convivencia", indicó.

Lagos invitó al Papa -aunque admitió que resulta difícil- a visitar Chile nuevamente y pese a ser un agnóstico declarado, destacó la figura del Papa, y resaltó "su visión del mundo actual" y subrayó que Juan Pablo II es un punto de referencia moral en este convulso tiempo.

El mandatario y su delegación se encuentra ahora en España con el fin de seguir sus contactos con la Unión Europea.

 

Cardenal Medina

De "imprudente y poco responsable para una persona de su investidura" calificó el Presidente del Senado, Andrés Zaldívar, la actitud del Cardenal chileno Jorge Medina quien en momentos en que el Presidente Ricardo Lagos se entrevistaba con el Sumo Pontífice, llegó a la plaza de San Pedro e hizo declaraciones poco afortunadas a los periodistas chilenos que cubren la gira del Presidente Ricardo Lagos.

Zaldívar quien acompañó al Primer Mandatario en su viaje a Europa, afirmó que "es inaceptable" que el Cardenal Medina haya pretendido empañar, aún cuando sea involuntariamente, lo que fue una entrevista de muy alto nivel, donde quedó de manifiesto que las relaciones entre el Vaticano y el Gobierno de Chile están en nivel óptimo.

"La principal virtud es la prudencia y cuando no se tiene, se es irresponsable. Dentro del propio Vaticano las declaraciones del Cardenal Medina fueron consideradas inoportunas".