Año 175 - Nro. 60101 - Viernes 12 de julio de 2002
   
 

Pohlhammer aclara

 
 

El escritor, que hoy estará en La Sebastiana, hará un libro con las polémicas que ha protagonizado

 
 

"La televisión y la literatura no son contrarios, pero el contexto determina al texto, y si el primero es chato, chabacano, grotesco e idiota, por mucha poesía que tenga una persona, el contexto lo achata. Eso le pasa a Marco Antonio de la Parra en el estúpido programa en el que está ('Noche de juegos') y me pasó a mí en muchos pasajes de '¿Cuanto vale el show'", dice Erick Pohlhammer, reciente ganador del premio Fray Luis de León.

Alejado desde hace un tiempo de las pantallas de televisión, Erick Pohlhammer parece deshacerse de la imagen de personaje excéntrico para retomar con más fuerza su condición de poeta. Y de los buenos. Con su habitual -y envidiable- energía, cuenta al otro lado del teléfono, un poco en broma y otro tanto en serio, que está dedicado a disfrutar de la vida. Esto incluye los talleres que realiza en Santiago y el oficio diario de escritor, que lo han tenido sumergido en la creación de sonetos, poemas libres, antipoemas, poesía y liras, además de participar en concursos literarios.

De hecho, hace sólo unos días obtuvo el galardón español Fray Luis de León por un conjunto de liras que envió, premio que le resultó tan sorpresivo como la forma en que llegó a participar del certamen.

"Yo iba caminando un día por la calle Libertad, en Viña del Mar, cuando un caballero de pelo cano, lento andar, barba blanca y ojos azules deslavados, me dice: 'Don Erick lo invito a tomarse un café, yo soy el poeta Inostroza, ¿me conoce?'. Yo le contesté que no, pero igual entramos a un café y me contó que existía este concurso y que, por lo que él había leído de mi trabajo, seguro lo ganaría", cuenta, mientras recuerda que antes le había pasado lo mismo con la revista Don Balón de España. En esa oportunidad también supo de su existencia por casualidad y ganó otro concurso, pero con poesía deportiva, haciendo gala de su experiencia como nadador y seleccionado sub 17 de fútbol del club Universidad Católica.

Sin embargo, asegura que "eso de los premios" no le gusta, pese a que ya suma 27 reconocimientos en este tipo de certámenes. "Para mí el gran premio es tener acceso a escribir poemas y, por sobre todo, estar vivo. Todo el resto es un chiste", aclara.

 

-Entonces, ¿por qué participas en las convocatorias?

"Vivimos en una sociedad absurda que inventó el dinero y sin el cual no sabemos qué hacer. Yo quiero ser libre. He pensado qué puedo hacer para estar en este sistema y no perder mi sentido del humor, ya que si lo pierdo, todos los demás sentidos no tienen sentido. Entonces, descubrí una manera divertida de estar en este absurdo: ganar premios literarios".

Parte del trabajo recientemente galardonado, entre ellas las liras "Imitación de la espuma" y "Epistemología de la epilepsia", presentará en el recital "Poemas y canciones" que realizará hoy, a las 19 horas, en La Sebastiana, en el marco de las celebraciones de un nuevo cumpleaños de Pablo Neruda.

"No voy a leer ningún poema de libros anteriores -adelanta Pohlhammer-, todos fluctúan entre el año '90 y el 2002, o sea, las personas que vayan no escucharán 'Los helicópteros', 'Usted' y 'Poema de amor a Claudia', que son los que siempre me piden, porque ya me aburrí de leerlos".

Pero no todo será lectura de poemas, porque este escritor multifacético -con grandes dotes de humorista- también es músico. Así que el encuentro contará con el apoyo de una banda para la interpretación de algunos de sus trabajos musicalizados, y con él, como primera voz. Como si esto fuera poco, promete realizar además un juego interactivo con los asistentes. Y este será su regalo a Neruda.

LEJOS DE LA TV

Erick Pohlhammer ha estado permanentemente presente en los medios de comunicación, no sólo por su oficio de escritor y comunicador, sino también por algunos confusos episodios, como un supuesto simulacro de ahogo que protagonizó el verano pasado en Reñaca y movilizó una maniobra de rescate; o su ausencia en la nueva temporada del programa "¿Cuánto vale el show?", de Chilevisión, donde era parte del jurado.

Como corresponde a su mirada de escritor, pretende iluminar estos malos entendidos en un libro que espera materializar pronto: "Tres aclaraciones". A través de cuentos, tocará los incidentes con Django y Javier Miranda, el chascarro en Reñaca y su partida de la TV.

 

-En algún momento se dijo que los ejecutivos de Chilevisión te descartaron para "¿Cuánto vale el show?" cuando te sacaste la camisa en el programa "Panoramix". ¿Qué pasó realmente?

"Eso es mentira. Lo que pasó es que Leo Caprile no soportó una crítica que le hice en 'Panoramix' y durante el mismo programa. Así que fue a hablar con el gerente y le dijo que yo había estado poco participativo, lo que es falso, porque la gente que estuvo ahí dijo que yo había estado bien. El estuvo opaco y fome. Además, en las reuniones de pauta exigí que no fuéramos rascas, porque no me gusta a mí y a Enrique Lafourcade tampoco".

 

-¿Eso significa que te mantendrás fuera de la TV?

"No sé. Me llamaron de Mega, de la producción de 'Chile tuday', donde he participado como invitado, pero todavía no me he comunicado con ellos".

 

-¿Te parece bien que un escritor aparezca en estos programas de entretención?

"La televisión y la literatura no son contrarios, pero el contexto determina al texto, y si el primero es chato, chabacano, grotesco e idiota, por mucha poesía que tenga una persona, el contexto lo achata. Eso le pasa a Marco Antonio de la Parra en el estúpido programa en el que está ('Noche de juegos') y me pasó a mí en muchos pasajes en '¿Cuanto vale el show'. La TV está transmitiendo demasiados contenidos estúpidos, tiene idiotizado a Chile, y no quiero colaborar en eso".

 

-¿Y 'Chile tuday' no cae en este rango?

"Aquí voy a discrepar con mis amigos de The Clinic, que dicen que es un programa fascistas. Me he sentido bien ahí las tres veces que me han invitado porque es un contexto 'open', donde puedes ser tú, y pese a que es humorístico, también aparecen cosas serias".

 

Carmen Gloria Manresa