Año 175 - Nro. 60104 - Lunes 15 de julio de 2002

Por la senda del charrúa

Hace 62 años, un grupo de adolescentes le dio vida a una de las instituciones más pujantes de Villa Alemana, el club social y deportivo Juan Carlos Bertone, cuyo nombre recuerda al primer técnico extranjero, de nacionalidad uruguaya, que vino al país para dirigir un seleccionado nacional de fútbol en 1920

El equipo chileno, dirigido por Juan Carlos Bertone (de pie y jockey), fue una grata revelación en el sudamericano de 1920, jugado en el Valparaíso Sporting Club. Lo integraron (de pie) Humberto Elgueta, Pedro Vergara, Manuel Guerrero, Ulises Poirier, Víctor Toro y Ramón Unzaga; (abajo) Víctor Varas, Aurelio Domínguez, Blas Parra, Alfredo France y Horacio Muñoz. No aparece el goleador Hernando Bolados.

El club social y deportivo Juan Carlos Bertone, de Villa Alemana, fue fundado el 9 de febrero de 1940 por un grupo de adolescentes de entre nueve y trece años. El acta de fundaciòn señala que bajo una higuera, a las cinco de la tarde, los buenos amigos y parientes de la calle Madrid, siguiendo la idea de don Oscar Rey, se juntaron en su propia casa para dar origen a la que es hoy una de las instituciones más destacadas y emprendedoras de la zona.

Los hermanos Moisés, Humberto y Juan González Vera; Eduardo y Julio Rey Bravo; Julio Abarca Rey, Alejandro Pérez Ramírez y Sergio Ramírez Rodríguez asistieron aquel histórico día a la reunión de iniciación, sin imaginar lo trascendental que resultaría la cita que comenzó casi como un juego.

Al comienzo, se propusieron varios nombres para identificarse. Huracán, Halcones Rojos y Villa Alemania, no concitaron la unanimidad, hasta que surgió el de Juan Carlos Bertone, en honor al primer entrenador extranjero que dirigió formalmente a un seleccionado chileno de fútbol y que había fallecido en 1938.

Aprobada la denominación, los dueños de casa dieron el permiso para que los niños sacaran los ricos frutos de la higuera, a lo que ellos respondieron jubilosamente con tres hurras por la novel agrupación deportiva.

BERTONE A LA CANCHA

El club rápidamente logró captar adherentes y los compromisos futboleros le dieron la fuerza necesaria para seguir adelante por la senda del triunfo. El entusiasmo por el deporte impulsó a sus dirigentes para formalizar la incorporación a la asociación de fútbol Villa Alemana.

Allí surgieron, con el paso de los años, los fenomenales clásicos frente a rivales tan connotados como Peñablanca, Arturo Prat e Iván Mayo. Los azules del Bertone se juramentan ganar antes de entrar a la cancha, para no justificar una derrota, que sería poco honorable.

Las figuras en las diferentes divisiones también se sucedieron con prontitud. Jóvenes futbolistas emergieron de sus filas y partieron un día para abrazar el fútbol como una carrera profesional. César Ortega y Camilo Benzi Jr. son dos ejemplos de aquello. Cobreloa y Everton, respectivamente, se fijaron en sus cualidades y los llevaron a los planteles de honor. Actualmente, Wanderers y Everton cuentan entre sus juveniles a varios elementos que nacieron deportivamente entre los Azules.

ESCUELA DE FUTBOL

Para la comuna de Villa Alemana, el aporte que han hecho representantes del Bertone en la escuela de fútbol Nueva Estrella, patrocinada por la municipalidad, resulta vital. Un grupo de técnicos, encabezados por el actual presidente de la institución, Víctor Peñaloza, tiene a su cargo alrededor de 90 niños, de entre 6 y 16 años, los que todos los días sábados asisten al estadio Italo Composto para recibir una correcta instrucción. Como la actividad es gratuita y está abierta a cualquier niño de la comuna, muy pronto esperan superar el centenar de pequeños.

En la competencia local, el Bertone se mantiene entre los animadores del campeonato. Normalmente, está disputando los tres primeros lugares en puntaje general. En los últimos cinco años, tuvo tres participación en el Campeonato de Campeones, con un aceptable rendimiento.

SOLIDO FUTURO

Un paso trascendental dio el club con la adquisición de un terreno de 15.600 metros cuadrados, ubicado en la calle Hipódromo de Peñablanca. En ese lugar harán realidad el sueño de construir su propia cancha junto a una de futbolito, canchas de tenis, piscina, zona de camping y un moderno salón de eventos.

Gracias al apoyo municipal y el aporte de socios, el proyecto cobrará vida. Para eso están trabajando, entusiastamente, sus actuales directivos: Víctor Peñaloza, Omar Grandón, Luis Alfaro, Rolando Bravo, Christian Vera, José Ramírez, Ricardo Cruz, Jaime Jara, Salvador Arévalo, Rubén Verdugo y Javier Rozas.

 

Patricio Arturo Leal

 

¿Quién fue Juan Carlos Bertone?

Corría el año 1920 en Chile, cuando el fútbol nacional se preparaba para realizar el tercer campeonato sudamericano, con la presencia de Argentina, Brasil y Uruguay, en la cancha del Valparaíso Sporting Club, de Viña del Mar. Ante tan magno acontecimiento la Asociación de Football decidió contratar a un técnico uruguayo para que se hiciera cargo de su representativo.

Juan Carlos Bertone, ex jugador de Peñarol de Montevideo y seleccionado charrúa, llegó a Chile para lograr darle al balompié nacional una organización y disciplina que jamás había tenido en el pasado. El concepto real de un entrenador no se conocía en el país deportivo por aquellos años y los clubes le asignaban escaso valor.

Las primeras prácticas que efectuó Bertone con los seleccionados nacional, entre los que predominaban jugadores de la zona sur (Concepción y Talcahuano), llamaron poderosamente la atención de los aficionados y los mismos dirigidos se encargaron de elogiar el trabajo del charrúa.

Pese a las dificultades económicas que casi impiden el desarrollo del sudamericano, el 11 de septiembre de 1920, el cuadro de Juan Carlos Bertone ingresó al campo de recinto viñamarino, colmado de espectadores. Cerca de 15 mil personas presenciaron el debut de Chile, que cayó por 0 a 1 frente a Brasil, pero dejando una muy buena impresión.

A tanto llegó el entusiasmo para ver el segundo partido frente a la Argentina, que el día 20 de septiembre fue declarado feriado en la provincia de Valparaíso. En la cancha los seleccionados no defraudaron, pues lograron un meritorio empate a uno ante los trasandinos.

El campeonato terminó para Chile con una derrota frente a Uruguay por 1 a 2; sin embargo, la fama de Bertone alcanzó alturas insospechadas. El fervor popular y los excelentes resultados económicos del sudamericano, obligaron a una extensión del contrato del uruguayo, quien siguió al mando del representativo nacional y aplicando sus conceptos futboleros y disciplinarios hasta 1922.