Año 175 - Nro. 60132 - Lunes 12 de Agosto de 2002

¿Qué te pasó, Parra?

Increíblemente, el club Roberto Parra, de la Osmán Pérez Freire, vive la amarga experiencia de jugar en el campeonato de ascenso, a pesar de su categoría de grande en el fútbol amateur porteño

Francisco "Paco" Molina defendió paralelamente, en infantiles y juvenil, las camisetas de Roberto Parra y Santiago Wanderers, hasta que firmó su contrato de profesional a los 19 años.

Los errores del pasado han quedado atrás. Los parrinos que sienten aquella pasión indescriptible por su camiseta y el fútbol, están de vuelta. Quieren levantar copas como antaño. Quieren seguir la senda victoriosa que abrieron Francisco "Paco" Molina, Vicente Tello, Romualdo Toro, César Larrañaga, Adrián Tapia, los hermanos Coloma, los Padilla, Eduardo Meneses, Pedro Sainz, Enrique Hermosilla, Hernán Morales, la mayoría con experiencia profesional. Quieren ver la camiseta blanca con vivos negros dando la vuelta olímpica en la cancha y por el cerro Mariposa.

Por 62 años, Roberto Parra ha sembrado su imagen ganadora. Desde 1948, año de su primera estrella, la calidad técnica de sus jugadores se impone ante rivales que siempre buscan desbancarlo, como su más clásico contendor: el club deportivo Monjas. Memorables jornadas de fútbol transformaron la cancha de avenida Alemania en un escenario lleno de alegría, con graderías colmadas de espectadores, la mayoría con los colores del "Equipo de Titanes", impulsando a sus muchachos para no dejarse vencer por el rival de siempre.

EL MAESTRO ESPAÑOL

Sin estar en los planes del Parra, quiso el destino que llegara a la calle Lastra una familia de refugiados españoles que huían del fascismo y la cruenta Guerra Civil. Corría 1939, cuando los Molina-Simón iniciaron su vida en el Puerto. Uno de sus integrantes, el pequeño Francisco, sólo contaba con nueve años, pese a ello debió incorporarse a la vida citadina y asumir las diferencias de todo tipo.

"Al comienzo, yo era la oveja negra de los niños y tuve muchos problemas, porque me gritaban 'Coño' para arriba, 'Coño' para abajo, y eso me impulsaba a pelear reiteradamente", recuerda el ex crack del fútbol, hoy radicado en Antofagasta.

La imagen de Francisco cambió diametralmente, cuando lo vieron jugar a la pelota. "En ese momento, no hubo equipo que se formara en el barrio sin que quisiera que yo jugara por ellos. Ahí todos me llamaron 'Paco', como en mi casa, y ya no tuve motivos para agarrarme a puñetes".

Con los amigos del cerro formó un club, al cual denominaron Los Cañoneros. "Cada integrante tenía la obligación de conseguir una camisa blanca y bordarle una 'C' en el pecho. Esa fue la primera noción de club que tuve".

Al vivir en el cerro Mariposa, señala que "no había que pensarlo dos veces para jugar en el Parra. Me acuerdo de algunos jóvenes que jugaban conmigo o contra mí. Por ejemplo, el arquero Vicente Tello, flaquito y muy alto, alcanzó a jugar conmigo en Wanderers. Había uno que jugaba muy bien de nombre Romualdo Toro".

Por esos años, Francisco Molina defendía paralelamente a los caturros y el Parra. "En aquel tiempo, había buenos jugadores. Por la juvenil de Wanderers hacíamos preliminares y durante cinco años estuvimos invictos. A los 19 años, debuté oficialmente en forma profesional. Antes jugaba amistosos, como ante River Plate (7/3/1948). Yo jugué el preliminar, pero me dijeron que tendría que ir a la banca frente a los argentinos. Entré en el segundo tiempo y después me querían llevar, pero mi mamá dijo que no".

Así fueron los inicios del extraordinario "Paco" Molina que, desde 1949 en adelante, se constituyó en figura de Wanderers, Universidad Católica, Atlético de Madrid (España), Audax Italiano y seleccionado nacional, goleador del sudamericano de 1953 en Lima. De la cancha de tierra de la Osmán Pérez Freire, como en un cuento de hadas, partió para exhibir su calidad técnica en los mejores estadios del país, Sudamérica y Europa. Como para no creerlo... pero fue así.

 

El gigante está despertando

Por un vicio reglamentario, hace dos años el club Roberto Parra, perteneciente a los registros de la asociación de fútbol Osmán Pérez Freire, descendió de la división de honor a la nunca bien ponderada serie de ascenso. Por tres puntos, los parrinos recibieron el golpe más duro de su historial deportivo, pleno de triunfos y de copas. 28 veces campeón en puntaje general y siete títulos invictos en la primera división (1948, 49, 54, 55, 75, 77 y 82), avalan su impecable trayectoria futbolera.

El 4 de abril de 1940, el club que hasta un día antes se había denominado River Plate, pasó a ser Roberto Parra, en homenaje a quien fuera un destacado cronista del diario La Unión de Valparaíso y que falleció a comienzos de aquel año. Sus amigos impactados por la noticia no dudaron en darle su nombre a la institución que los convocaba desde 1938.

Así los colores blanco y negro se hicieron populares en la cancha de tierra de la Osmán Pérez Freire. Los habitantes del cerro Mariposas le dieron su respaldo y figuras como Otto Frank, Romualdo Toro, Hernán Vallejos Vera, Emilio Parra, Agustín Ubilla, Aldo Toro, Guillermo Puebla, Fernando Muñoz Salas, entre muchos más, aparecieron en el horizonte parrino para darle dentro y fuera del campo de juego el prestigio que hasta hoy mantiene.

Varios son los proyectos de sus actuales dirigentes, encabezados por Mario Muñoz Figueroa, Alfredo Figueroa, Francisco Padilla, Jorge Faraldo, Juan Carlos Vega, Reinaldo Cortés, Remigio Lazcano, Italo Figueroa y Hans Gros; sin embargo, la obtención de una sede propia es lo fundamental. Su actual centro de encuentros, ubicado en avenida Alemania 7652, consume gran parte de los recursos económicos con que cuentan. Si no fuera por el gran esfuerzo que realizan sus mandamases al dedicar su tiempo a actividades sociales que reporten los medios económicos necesarios para seguir subsistiendo, la situación se habría tornado insostenible y el club probablemente ya habría desaparecido.

A ocho fechas del final del campeonato de ascenso, Roberto Parra marcha en el segundo lugar de la tabla de posiciones y es candidato serio al retorno a la serie de honor. De lo que se concluye que el gigante está despertando y con ganas de volver a retomar su liderazgo entre las instituciones de la Osmán Pérez Freire.