Año 176 - Nro. 60271 - Domingo 29 de Diciembre del 2002

Selección de entrevistas del año

Palabras para el bronce

Personajes representativos de los más distintos ámbitos del quehacer nacional y regional pasaron por "Respuesta Definitiva".

Escritores, músicos, filósofos, jueces, pintores, lingüistas, escultores, entrenadores de fútbol, lanzadoras de bala, arquitectos, urbanistas, autoridades, militares, candidatos vitalicios, lectores de alma epistolar fueron algunos de los invitados a hacer uso de la palabra en esta sección, Respuesta Definitiva, donde literalmente se tomaron la palabra.

Algunos fueron herméticos, otros juguetones, derechamente pesados, irónicos, provocadores -como Marcelo Mellado quien declaró sin ambages que se instaló en San Antonio "porque es feo y hediondo"-, poéticos, proféticos, metafóricos, nostálgicos o soñadores...y si algo en común tuvieron es que fueron leídos y comentados. Esta es una apretada síntesis de algunos entrevistados.

 

Volodia Teitelboim, Premio Nacional de Literatura

 

 

- ¿Qué leía en esa época y dónde se instalaba a leer?

- El Peneca, El tesoro de la juventud, tendido junto a la acequia al fondo.

 

- ¿Cómo fue que a usted le llamó la atención esto de escribir?

"De tanta lectura quise saber cómo sería aquello de escribir. ¿Por qué otros sí? ¿Y por qué yo no, si tenía ganas? Andaba en los diez años.

 

- Usted dice que nunca renunció a la literatura, aunque sí a publicar. ¿No se sintió traicionando su vocación por eso?

"Los remordimientos me visitaban por la noche. De corazón nunca traicioné a mi amada. Sólo me ausentaba. Le juré mil veces que un día volvería. Y volví".

 

- Hay varias teorías acerca de por qué en Chile ha florecido vigorosamente la poesía y a tantos chilenos les gusta tanto. ¿Cuál es la suya?

"En un país isla, cola del mundo, con tantos volcanes y terremotos, nacido en una cuna de sangre, tal vez todo esto influya en la necesidad de refugiarse en el interior y decir algo que camina por dentro".

 

 

Magistrado Juan Guzmán Tapia:

 

 

- ¿Qué regalo navideño o de cumpleaños es el que más recuerda de su niñez? "Un trineo que me regalaron para la Navidad de 1948. Era un trineo del largo de mi cuerpo tendido, que se dirigía con un volante semejante al de la bicicleta. Su riel era de hierro y su parte superior de madera barnizada. Tendría unos dieciocho a veinte centímetros de altura".

 

- ¿Qué cosa leía en ese tiempo y dónde se instalaba a leer?

- Libros de aventura y muchas revistas de dibujos animados. En Estados Unidos leía en mi cuarto o en el sótano. En Santiago, en el jardín, teníamos un parrón cubierto por ramas de buganvilla. Construí una casa sobre un rincón del parrón y bajo la buganvilla que me servía como lugar de lectura y de juego.

 

- Usted, que es amante del tango, ¿qué frase o letra arrabalera definiría mejor el ánimo o el clima del Chile de hoy?

- "Ya tenés el mate lleno de infelices ilusiones".

 

 

Manuel Peña Muñoz, escritor

 

 

- Usted tiene el poder de resucitar fenecidos negocios de Valparaíso y Viña. ¿Cuáles serían?

"El Café Vienés de la calle Esmeralda. Quisiera volver allí a comer un berlín a media mañana y ver a Lukas en el otro mesón tomándose un café. Quisiera volver al Teatro Valparaíso, comprar gomitas de fruta en el foyer o quizás caramelos Sueño Dorado y ver una película de Ava Gardner. Y desde luego, Peña Hermanos, el negocio de mi padre en la calle Independencia. Aún puedo escuchar el motor de los grandes refrigeradores con las cortinas metálicas cerradas y nosotros adentro mirando las estanterías. Siempre vuelvo allí en sueños".

 

- Si usted tuviera que irse lejos de Chile y no pudiera volver ya más, ¿por qué rincones, sonidos, olores y sabores lloraría de nostalgia?

"Por el sonido de los tablones a la salida de los ascensores de Valparaíso, el olor a mar y lluvia antes de que llueva, la fragancia a café a media mañana en el Parque Italia, caminar una tarde de niebla por el pasaje Gálvez, sentir el silencio del pasaje Pierre Loti y la fragancia de los pitosporos de la avenida Portales en primavera".

 

 

 

 

Carlos Pinto, director de cine y televisión:

 

 

 

- ¿Cómo era y dónde estaba el territorio favorito de su infancia?

"En el cine. Desde que tenía ocho años comencé a frecuentar las salas. Veía dos películas los sábados, dos los domingos y una los lunes. Llegué a llenar un cuaderno con títulos y directores".

 

- ¿Qué leía entonces y dónde se instalaba a leer?

"Baldomero Lillo, Sub Sole y Sub Terra. Me vi llorando varias veces cuando entraba en la magia de las minas en Lota. Siempre lo hacía en cama, durante la noche antes de dormir".

 

- Suponemos que le daban susto los cuentos de ultratumba. ¿Se iba a acostar muerto de miedo?

"Jamás me gustaron mucho las películas de terror y sólo por una razón: me moría de susto. Incluso hubo una, "El Museo de Cera", que me marcó tanto que cuando crecí tuve que arrendarla para convencerme de que sólo era una película y erradicar esa verdadera tranca".

 

 

Ennio Moltedo Ghio, escritor

 

 

- En el 2000 usted había cumplido 25 años sin ir a Santiago. ¿Mantiene el récord? ¿Por qué?

"Iría a Santiago -palabra devota- sólo en caso de muerte repentina. Allí se ubica la central telefónica del país. Cada mañana los funcionarios designados en provincia reciben las instrucciones capitales del día: no se escucha nada".

 

-Ud. ha proclamado que jamás ha militado en partido alguno. Imagine que surge un partido que lo interpreta y lo hace cambiar de opinión. ¿Cómo sería ese partido?

"Ese partido existe. Soy su único asistente y llevo en mi bolsillo redactada la renuncia".

 

- Usted tiene el poder de reabrir los antiguos negocios muertos de Valparaíso y Viña del Mar que prefiera. ¿Cuáles serían?

"En Valparaíso, el Café Vienés, el Ramis Clair y el Bavestrello. Las tiendas para caballeros "Price" y "Monza" y una pequeña librería-bazar en avenida Francia que ofrecía un surtido de curiosidades y en medio un cartel que decía: "Se venden papeles de todos los colores". En Viña del Mar, la piscina de 8 Norte".

 

 

Carlos Maturana "Bororo", pintor

 

 

 

- ¿Qué le habría gustado ser de no ser lo que es ahora?

"Futbolista y baterista".

 

- ¿Qué pequeña frivolidad se atrevería a confesar?

"Me gusta ir a los malls y vitrinear"

 

- ¿La pintura es un arte que sirve para...?

"Que yo sea feliz".

 

 

Fernando Villegas, sociólogo

 

- ¿Si usted hubiese sido una pieza de ajedrez, ¿cuál le habría gustado ser y por qué?

"El rey. Es el que menos se mueve".

 

- En una suerte de sondeo rápido, poco científico, recogimos siete conceptos respecto de lo que la gente piensa que es usted: momio, comunista, fascista, demócrata cristiano, resentido social, ácrata,

pintamonos. ¿Cuál lo ofende más?

"Son "conceptos" de gente que no me conoce pero claramente me detesta. Ninguno vale la pena un comentario".

 

- A los chilenos ¿qué nos falta, qué nos sobra y qué nos salva?

"Nos falta todo, nos sobra flojera y no nos salva nada".

 

 

 

Marco Antonio de la Parra, escritor y psiquiatra:

 

 

- ¿Qué le habría gustado ser de no ser lo que es ahora?

"Un talentoso futbolista".

 

- ¿Qué pequeña frivolidad se atrevería a confesar?

"Quería ser superhombre, tener un cuerpo de fisicoculturista sin tener que ir nunca a un gimnasio".

 

- A estas alturas ¿qué cree que la vida le está debiendo?

"Serenidad. Pero no me lo debe la vida. Yo la estropeé. Estoy frenando mi ritmo. Eso es lo que más me importa. Piano, piano. Me cansé de ser como era".

 

 

 

Francisco Sazo, músico y filósofo

 

- ¿Qué le habría gustado ser de no ser lo que ahora es?

"Marinero mercante en Africa".

 

- ¿En qué situación se hallaría en la cúspide de la felicidad?

"En una expedición arqueológica que recuperara algunos papiros de la biblioteca de Alejandría".

 

- ¿Cuál es el slogan que retrata fielmente a Pancho Sazo?

"Me gusta ese slogan que el poeta Anguita escribió para la propaganda de una lapicera que con sólo apoyarla en el tintero se repletaba de tinta, en donde aparecía una Luna redonda y abajo la pluma recomendada: "...se llena solo con la Luna".

 

 

 

Roberto Ampuero, escritor:

 

 

- ¿En qué situación se ha sentido más orgulloso de sí mismo?

"Cuando renuncié en 1976 a la Juventud Comunista viviendo en La Habana. Me sentí orgulloso de mi osadía y consecuencia, aunque confieso que también tuve su "julepe".

 

- ¿Cree que los chilenos tenemos alma detectivesca?

"Sí, porque somos desconfiados por naturaleza. No creemos nada de lo que nos cuentan e investigamos por nuestro lado. Tenemos un alma detectivesca, aunque no salimos al sol portando nuestra verdad".

 

- Siguiendo con los chilenos ¿qué nos falta, qué nos sobra y qué nos salva?

"Individualmente nos falta equilibrio, ecuanimidad y seguridad en nosotros mismos, nos falta decir las cosas por su nombre y de frente. Nos sobra desconsideración, inconsistencia e hipocresía. Nos salva ser los kantianos de América Latina, vale decir, los más ordenados, uniformados y articulados del continente latino, y a menudo hasta sorprendemos positivamente".

 

 

Marcelo Mellado, escritor:

 

 

-¿Qué lo enoja hasta la indignación?

"La prepotencia "cuica" y la arrogancia "cuma".

 

- ¿Por qué decidió radicarse en San Antonio?

"Porque es feo, cochino, hediondo y pobre, lo que es fascinante, porque el imaginario que produce es un golpe mortífero contra la modernidad que padece "Schiile".

 

- Ud. es muy crítico de Chile y sus habitantes ¿Cuáles son los defectos que no perdona en los chilenos?

"El arribismo, eso que nuestros escritores viejos llamaban siutiquería. Por otra parte, su incapacidad para precisar el deseo y, también, su falta de consistencia".

 

 

Patricio Manns, cantautor y escritor:

 

 

- ¿Qué le habría gustado ser de no ser lo que es ahora?

"Cuando joven me gustaban las mujeres mayores, de manera que creo que mi tercera vocación, después de la literatura y la música, es la arqueología".

 

-¿En qué situación se hallaría en la cúspide de la felicidad?

"En Estocolmo, agradeciendo el Nobel".

 

- ¿Cómo definiría la nostalgia?

"Como la rabia contenida contra el tiempo que pasa".

 

 

 

Félix Morales Pettorino, lexicógrafo y abogado:

 

- Usted, que ha dedicado tantos años al Diccionario Ejemplificado de Chilenismos, ¿qué espera de esta obra?

"Aunque se sabe que los chilenos somos muy poco apegados a lo que es verdaderamente nuestro, ya que, cual primitivos isleños, vivimos con los ojos puestos en las cosas de extranja, sobre todo si son bien "gringas", espero que algún día espíritus más alertos "atinen" a ver allí lo que de su pasado real, vinculado al mundo mental-idiomático, se les ofrece en bandeja, e intenten superarlo y no tropezar tantas veces en la misma piedra..."

 

- ¿Cuál es el eslogan que mejor lo retrata a usted?

"Adaptándolo un poco, y aunque parezca algo divertido: "No te durmái, camarón, pa' que la corriente no te vaiga a llevate..."