Año 176 - Nro. 60307 - Martes 4 de febrero de 2003
   
 

"Discupas públicas"

 
   
 

La raqueta numero uno también posee riñones y lo demostró recientemente cuando, al parecer en estado de intemperancia, procedió a orinar intencionadamente, según se dijo, a un grupo de jóvenes que, a su vez, no deben haber estado muy lucidos.

Orinar sobre otros no es algo tan infrecuente en las personas. De echo en mi práctica privada había escuchado no sin cierta estupefacción relatos de enfermas orinadas por sus parejas.

La verdad es que bajo las influencia del alcohol se puede esperar cualquier cosa. Ello lleva a la larga a pensar que los alcohólicos y bebedores excesivos debieran constituirse en territorios exclusivos donde pudieran dar rienda suelta a todos sus impulsos: a la larga terminarían matándose entre ellos...

Pero bueno, después de este "pipí" los abogados instruyen a los transgresores para que "pidan disculpas públicas". Esto de las disculpas públicas son fáciles de creer por la mayoría ingenua y reflejan hasta que punto nuestras leyes son excesivamente blandas y en cierto sentido amparan el libertinaje, la arrogancia y la prepotencia.

Pedir disculpas púlicas y listo: se acaba el show se vendieron un poco más de diarios, hay de que hablar y borroncito hasta la próxima.

En los Estados Unidos, sea a quien sea, el mismo acto le costaría al agresor por lo menos un par de meses detenido aunque se trate de la hija de Bush.

Tal vez es la energía de las leyes lo que hace que los países se desarrollen, pero sea así o no, pienso que alguien debe decir basta de atropellar a los demás; pero, por favor, no hablemos mas de "disculpas públicas.

 

 

 

Dr. Alex wasserman

Siquiatria