Año 176 - Nro. 60437 - Domingo 15 de junio de 2003

Supuestas apariciones de la Virgen a Miguel Angel

Encuentro en Peñablanca, 20 años después

Creyentes en las manifestaciones sobrenaturales se reunieron en Monte Carmelo, donde actualmente un sacerdote puede oficiar misa una vez al mes.

MASIVA CONCURRENCIA.- En la primera mitad de los años 80, miles de personas acudían al cerro Membrillar con la esperanza de ver a la Virgen.

ROSA ZAMORA

 

 

No hay miles de personas como hace veinte años, sino alrededor de 300. Son mujeres y hombres, niños y jóvenes. Ellas con velos albos; algunas con túnicas, muchas de celeste y blanco. Jóvenes con petos distintivos ("Santuario Monte Carmelo") que asisten a los devotos y cooperan en las muchas tareas impuestas por este concurrido encuentro que se desarrolla por un motivo muy especial: el vigésimo aniversario de la primera aparición de la Virgen en Peñablanca o el vigésimo aniversario de la devoción a la Virgen en ese lugar, que no es lo mismo.

Los que acuden por la primera causa, que parecen ser la mayoría, creen que la Virgen se manifestó durante cinco años exactos, entre el 12 de junio de 1983 y el mismo día de 1988, al supuesto vidente Miguel Angel Poblete, a quien vieron caer en trance o éxtasis, sufrir sangramientos y oyeron hablar en lenguas en el entonces llamado cerro Membrillar, hoy Monte Carmelo, y por boca de quien escucharon supuestos mensajes de la Madre de Dios.

Los que van por la segunda razón no deberían creer que allí hubo apariciones de la Virgen, ya que una declaración oficial del obispo de la época, monseñor Francisco de Borja Valenzuela, elaborada sobre la base de una investigación que efectuó un grupo de expertos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, afirma taxativamente: "No hay ningún motivo de credibilidad para aceptar las presuntas apariciones y, al contrario, aparecen más bien como una utilización de la fe popular y de la devoción mariana de nuestro pueblo fiel, que lo aparta de las orientaciones vigentes de nuestra Iglesia, así como de sus legítimos pastores". Por eso, la Iglesia acepta que en el cerro haya devoción a la Virgen y sólo eso.

Aún más. En la declaración del 4 de septiembre de 1984, que fue leída al domingo siguiente en las misas de todas las parroquias de la Diócesis, el obispo Valenzuela advirtió que aunque se llegara a construir en el lugar alguna capilla, "no autorizaré en ella ningún acto de culto católico, a tenor de las actuales disposiciones canónicas". La situación fue flexibilizada en 1996 por el entonces obispo Jorge Medina, quien autorizó que un sacerdote oficiara misa una vez al mes en la capilla de Monte Carmelo, con el exclusivo fin de atender las necesidades espirituales de quienes acuden a orar a la Virgen, medida que persiste hasta hoy y para la cual el sacerdote comisionado es Alvaro Bernal, de la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, de Quilpué.

 

PECES Y PENITENCIA

 

Tras las copiosas lluvias del martes y bajo un cielo amenazante, muchos de los devotos han subido a pie por el gredoso Camino de los Angeles hasta la capilla levantada en el sitio de las supuestas apariciones.

Allí también se emplazan la gruta central con tres grandes imágenes de la Virgen, tres confesionarios, más de una docena de escaños verdes y el jardín donde crece un árbol cargado de aceitunas donde se habría concretado una de las manifestaciones sobrenaturales de la Virgen, en cuya reja un cartel advierte: "Por petición de Nuestra Señora, no cortar ramas del olivo".

También hay una segunda gruta con otra imagen mariana; una muestra de fotos que registran los masivos encuentros de los años 80, donde el personaje central es el controvertido Miguel Angel, quien ahora tiene 37 años, exhibe una nueva sexualidad, usa el nombre de Carol o Karole Romanoff y, según detectó el año pasado el programa "Contacto" de Canal 13, lidera una agrupación denominada "Apóstoles de los Ultimos Tiempos".

Cerca de allí está instalado un panel informativo cubierto con vidrios que exhibe la reproducción de algunos de los supuestos mensajes entregados por la Virgen a Miguel Angel, entre ellos aquél (6 de mayo de 1984) en que pide: "Quiero ser venerada como la Dama Blanca de la Paz", denominación que fue incorporada a la mayoría de las invocaciones, oraciones y cánticos de sus seguidores.

Otros: "He venido a Chile a salvar almas que van camino de la perdición" (22 de octubre de 1983). "He aquí la juventud de estos tiempos. No piensan más que en pasarlo bien y hacer escándalos. Penitencia, penitencia" (20 de mayo de 1983). "Miguel Angel, decidles a mis hijos que pinten un pez en la parte exterior e interior, en la puerta de entrada de cada hogar" (16 de julio de 1983).

 

CORONA DE VENEZUELA

 

En forma previa a la llegada del párroco Alvaro Bernal, junto a la gruta central, el miembro del directorio de la Fundación Monte Carmelo y conocido creyente de las apariciones, arquitecto Alvaro Barros, habla a los presentes, la mayoría de los cuales está a la intemperie, y les recuerda que allí, hace dos décadas, la Virgen se presentó ante los ojos del "vidente", entregando bendiciones.

En el lugar también está el presidente de la Fundación, Patricio Rodríguez. Posteriormente, en la misa, ambos darán la comunión, lo que significa que son ministros extraordinarios de la eucaristía o tienen autorización para hacerlo en esa ocasión. Ha acudido asimismo el sacerdote jesuita Sergio Contardo, quien acompañó a Miguel Angel desde los primeros tiempos y quien, al igual que Barros, declara sin ambages que cree en las apariciones.

Durante el oficio religioso, no hay mención alguna a hechos sobrenaturales; el párroco Bernal dirige su prédica a la fidelidad a Dios y su Iglesia, al sentido profundo de la devoción mariana. La única alusión a Miguel Angel ocurre a la hora de las peticiones, cuando alguien ora para que "vuelva al rebaño".

En un momento, los asistentes entonan "happy birthday" a la Virgen. Más adelante, tras la consagración, prácticamente todos comulgan mientras un coro y las voces de los presentes entonan alabanzas.

Al concluir la misa se levanta el altar, pero los asistentes permanecen junto a la gruta donde Alvaro Barros pide al padre Contardo que proceda a la Consagración del Mundo al Corazón Inmaculado de la Encarnación del Hijo de Dios. El sacerdote jesuita dirige la oración y luego, junto al misionero de Venezuela William Sandoval, quien viste túnica blanca, procede a depositar sobre una de las imágenes marianas una corona de cristal de roca que ha traído un grupo procedente de ese país.

 

"SANCION ERA NATURAL"

 

Intentamos hablar con el presidente de la Fundación, Patricio Rodríguez, quien declina hacerlo. El padre Contardo no tiene problemas. Dice que ha llegado a Monte Carmelo "para celebrar los 20 años de la manifestación de la Santísima Virgen aquí en Peñablanca. Yo estuve casi desde el comienzo, por la gracia de Dios, asistiendo a estas manifestaciones de la Virgen". Y discrepa con el planteamiento de que la Iglesia rechaza la credibilidad de las apariciones: "Nunca la ha rechazado la Iglesia, en primer lugar. Algunos sacerdotes que lo hayan hecho no son la Iglesia. Algunos y muy pocos".

Al recordársele que una comisión nombrada por el obispo Valenzuela Ríos las rechazó, dice que "se fue mal informada. Además, desde monseñor Medina hasta ahora, se ha dado el permiso para que se venga aquí a decir misa y eso es realmente una cosa muy grande".

Tampoco se sintió en desobediencia frente sus superiores ("no, jamás") cuando le fue aplicada una sanción. "La sanción era una cosa natural, era lógico. Es muy difícil decir en pocas palabras todo lo que esto significa".

Sobre el cambio de vida que tuvo Mguel Angel, se limita a decir que no volvió a verlo desde la última aparición y que de él sólo sabe "murmuraciones". Cree que "hay que rezar mucho por él", pero también advierte: "No hay que confundir Miguel Angel con la aparición de la Virgen. Lo terrible es que la gente se ha ido más por el vidente y no por la Santísima Virgen".

 

"LA VIRGEN VINO"

 

Alvaro Barros también cree que hubo manifestaciones sobrenaturales de la Virgen. "Sí, de todas maneras. La Virgen Santa vino acá y nos está esperando a Chile y a todo el mundo".

 

- ¿Qué le parece la transformación de Miguel Angel?

"Una mala cosa. Realmente, Judas lo hizo peor".

 

- ¿Usted lo ha visto después de los sucesos de Monte Carmelo?

"No. Sólo sé que está en Santiago y que el pobre anda en malos pasos. Por eso hay que rezar mucho por él y hay que perdonarlo. Porque Dios lo perdona. Si hemos sabido cosas de sacerdotes que desgraciadamente han hecho algunas cosas incorrectas, éste no es sacerdote sino un pobre muchacho muy humilde, elegido, y que por desgracia ha fallado".

 

- ¿Usted también cree que la comisión que nombró el obispo en su oportunidad tuvo una conclusión errónea?

"No sólo errónea, sino que muchas equivocaciones porque desgraciadamente no hizo una investigación científica, no entrevistó a la gente. Había más de cien mil personas (habla del período 1983-88). Imagínese usted que a un padre se le ocurre decir que los aviones hacían las figuras en el cielo y no ha podido mostrar una foto en que aparezca un avión...".

 

 

FOTOS

 

 

"Actuamos con un criterio objetivo"

 

 

"La posición de la comisión (...) continúa siendo de carácter negativo en cuanto no le parece que los sucesos de Peñablanca correspondan a una aparición real de la Santísima Virgen María producto de un deseo particular suyo de mostrarse extraordinariamente en ese lugar por medio de la persona que dice verla y conversar con ella".

"Hay contradicciones constatadas por la comisión en las palabras y hechos del pretendido vidente, tales como anuncios que no se cumplen o afirmaciones que desautorizan hechos probados de su propia vida y una actitud general que no se compadece con la supuesta condición de interlocutor de María Santísima, Madre de Dios".

"Por otra parte, el afán de espectacularidad y de teatralidad que esta persona evidencia dista mucho de ese pudor y búsqueda del recogimiento y anonimato que cabe esperar en quien se encuentre viviendo una experiencia mística o una presencia sobrenatural".

Esa fue la conclusión central de la comisión de expertos de la Pontificia UCV, que el fallecido obispo Francisco de Borja Valenzuela encargó formar al profesor y filósofo Gonzalo Ulloa, entonces y ahora director del Instituto de Ciencias Religiosas de esa casa de estudios, con el fin de investigar los sucesos de Peñablanca, luego de que el padre Jaime Fernández Moreno, quien lo hizo durante algunos meses, debió asumir una misión evangelizadora en el extranjero.

 

METODOLOGIA Y CRITERIO

 

El profesor Ulloa pidió la colaboración de los teólogos Kamel Harire y Pedro Garcés; del biólogo Atilio Almagia y del físico Carlos Wörner. En lo metodológico, se valieron de entrevistas, observaciones, grabaciones y principalmente visitas al lugar. "Pasamos largos trasnoches en la cumbre del cerro en pleno invierno, junio, julio, del 83 y 84", recuerda el académico, quien desea que ésta sea la última vez que hable del tema, que es, dice, "un caso cerrado".

Fijaron además un criterio. "En términos metafóricos, íbamos a buscar luces verdes (señales que apoyaran la tesis de que había algo sobrenatural), pero también íbamos a tener mucho cuidado con las luces rojas (una podía ser algo circunstancial, accidental o episódico, pero si se repetían era necesario detenerse y revisar qué estábamos observando) y mucha prudencia con las amarillas".

La principal luz verde fue "la devoción masiva de la gente, que sorprendía; además, personas de todos los estratos". Pero también surgieron señales de alerta: "Al observar al seudo vidente, escucharlo, ver sus actitudes, se podía constatar de que ahí había un desfase no muy grave de desarrollo intelectual. Estaba su historia de niño abandonado y con carencia maternal, su paso de hogar en hogar, una vida dramática; el tema de la droga en que estaba con sus amigos cuando decía haber visto la primera aparición".

También les llamó la atención que el padre Sergio Contardo tuviera "una adhesión irrestricta, y nos dio la impresión que acrítica, a la verdad de lo que estaba sucediendo. Estaba absolutamente convencido de la verdad de los acontecimientos y de los mensajes. Nos sorprendió, cuando lo fuimos a entrevistar, que sostuviera ideas como (las frases no son textuales) que la Iglesia estaba contaminada por el marxismo; que el Papa estaba rodeado de comunistas y que ésta era una señal de la Virgen para salvar a Chile. El padre avalaba y protegía irrestrictamente a Miguel Angel, sin vacilación y con una actuación totalmente acrítica".

 

MENSAJES Y SANGRAMIENTOS

 

En los mensajes, observa, "había una mezcla de ortodoxia, o sea de doctrina sana, con imprecisiones y contenidos extravagantes, con poca relación con la doctrina y atentarias del prestigio y la nobleza de ella". Por ejemplo, hablaban de un Dios celoso e iracundo, castigador, y estaba ausente Dios-amor. En un momento, la Virgen habría dicho que estaba sujetando el brazo de su hijo para que no castigara al mundo.

Otras extravagancias, agrega, mostraban una mentalidad enfermiza. "La Señora o la Mamá, como decía él, quería verlo de boy scout; la vez siguiente llegó vestido como tal. Otra vez, en un día muy especial de la Virgen, aparecieron los seguidores en procesión, y en una especie de anda llevaban una gran torta blanca. Llegaron al sitio donde se suponía estaba la Virgen, y de pronto se abre la torta y desde el interior sale Miguel Angel y todo el mundo canta happy birthday María".

También estaban las supuestas visiones, que mostraban ángeles con mochilas, como extraterrestres, y lo que ocurría en el cerro. "Muchos decían ver luces que caían del cielo; nosotros nunca vimos nada". La comisión se hizo acompañar por un médico en una jornada en que Miguel Angel tuvo un sangramiento facial. "Pero esto puede tener una explicación natural, sicopatológica, en un fenómeno de histeria. La medicina ha registrado casos. También de vasos capilares que se rompen a superficie de piel y aparece como sudor de sangre. O sin ser histeria, puede ser una situación de mucha tensión y angustia. Puede darse una explicación natural. No frecuente, pero puede darse. Un fenómeno de sangramiento no significa por sí mismo un hecho sobrenatural, en absoluto".

Respecto de las fotos, sobre todo una en que aparece una silueta, supuestamente de la Virgen, entre dos religiosas, la comisión nunca pudo acceder al negativo. "A nosotros nos mostraron un pañuelo que guardaba lágrimas de la Virgen, que le había entregado a Miguel Angel; un mechón de cabellos y unos zapatitos de Jesús cuando era niño".

 

- ¿Cree que lo que se sabe de la posterior vida de Miguel Angel avala lo que ustedes dijeron en su informe, en 1984?

"Sí, por supuesto, y nos ha convencido cada vez más fuertemente de que nuestro juicio fue el adecuado, avalado por el obispo diocesano de la época".

 

- En este tema que fue tan controvertido y complejo, ¿usted diría que tuvieron algún tipo de ayuda divina?

"Actuamos como académicos, investigadores, con un criterio muy objetivo, obviamente con mucha seriedad. Al mismo tiempo, tanto como comisión como en lo individual, nos pusimos en las manos de Dios e invocamos la asistencia divina para que nuestra misión fuera bien cumplida".

 

 

 

Un rumor que aún suena

 

 

Las supuestas apariciones coincidieron con la época de las grandes protestas políticas y se rumoreó mucho que los organismos de seguridad estaban vinculados con los sucesos de Peñablanca.

El profesor Ulloa dice que los integrantes de la comisión vieron algunas veces despliegues de seguridad, pero observa que eso pudo estar relacionado con la concurrencia del almirante José Toribio Merino al cerro en algunas oportunidades.

La teoría del montaje para desviar la atención pública de la coyuntura de la podría vincularse a que en ese tiempo, en parte de los supuestos mensajes marianos, hubo alusión a los cacerolazos, en el sentido de que ni a Dios ni a la Virgen les gustaban esas manifestaciones.

A los expertos se les informó, indirectamente, que había un testigo clave para probar que esa hipótesis -la del montaje- era cierta. Se trataba de la empleada de una de las familias seguidoras de Miguel Angel, que habría oído una conversación en que eso quedaba en evidencia. La comisión, durante mucho tiempo, intentó hablar con ella "y nos fue imposible entrevistarla, pues se nos negaba directa o indirectamente el acceso. Nunca pudimos hablar con ella".

 

El muchacho del cerro

El 12 de junio de 1983 Miguel Angel Poblete tenía 17 años. Subió al cerro Membrillar de Peñablanca a aspirar neoprén con dos amigos y sobre un espino supuestamente vio a la Virgen. Así lo dijo él y así lo refrendaron sus compañeros. El tema comenzó a divulgarse y lo demás es historia conocida.

Según la página electrónica www2.netexplora.com/Damablanca, no fue reconocido por su padre; la madre lo abandonó cuando tenía dos semanas de vida y fue acogido en un asilo de Curicó, desde donde lo llevaron a un hogar de menores en Santiago, a los 10 años. Huyó de ése y otros hogares, y así llegó a Peñablanca, donde vivió "duros tiempos de incomprensión, desprecio y persecución hasta la burla de un país entero". Agrega el relato: "La prueba será demasiado grande para sus pequeños hombros que finalmente, después de los cinco años de apariciones, lo llevará a alejarse de lo recto, dejándose conducir por malos caminos hasta convertirse, por su descarriada conducta, en la gran prueba de fe de Peñablanca, pretendiendo ser mujer".

En 1994, dicen algunas publicaciones de prensa, Miguel Angel desapareció luego de asumir su homosexualidad, supuestamente, por una indicación divina "para someter a los mortales a una verdadera prueba de fe".

El año pasado, el programa "Contacto" de Canal 13 reveló su paradero y su nueva apariencia femenina: con el nombre de Karole Romanoff lidea una secta denominada "Apóstoles de los Ultimos Tiempos", con base en Maipú.