Año 177 - Nro. 60651 - Sábado 20 de diciembre de 2003
 

Carlos Tromben:

 
 

"No andaba tan perdido"

 
 

Este ingeniero comercial de la UCV ganó con su novela "Poderes fácticos" el concurso de la "Revista de libros" de El Mercurio de Santiago.

 
 

"PODERES FACTICOS".- Carlos Tromben desarrolla un relato policial que se ubica en 1973 con el doble homicidio de un pintor y su esposa.

ALEJANDRO NOGUE

 

La vida de Carlos Tromben no es la típica de un escritor chileno. Titulado de ingeniería comercial de la Universidad Católica de Valparaíso, ha desarrollado su vida profesional entre números, pero el bichito de la literatura siempre le picó desde que era un muchacho y transitaba entre Viña del Mar y el Puerto con libros de Agatha Christie bajo el brazo.

No fue famoso antes de los 30, pero a lo 37 años ganó el concurso de la "Revista de libros" de El Mercurio de Santiago con su primera novela "Poderes fácticos", una historia policial que se desarrolla en 1973 y está basada en un hecho real, el doble homicidio de un pintor y su esposa, investigación que está a cargo de un detective de la vieja guardia y su joven ayudante.

 

 

-¿Cómo llega un ingeniero comercial a ganar un concurso literario?

"Antes de estudiar ingeniería comercial me gustaba mucho leer y tenía una familia muy proclive a los libros, así que de adolescente fui un lector muy entusiasta. Estudiar esa carrera fue una decisión pragmática, que la tomé cuando no existían universidades privadas, ni tampoco tenían prestigio las carreras artísticas".

 

-¿Qué importancia le das a este premio, considerando además que te llega a los 37 años?

"Es la primera vez que logró un reconocimiento literario y me dice que no andaba tan perdido, porque en estos 37 años he tenido varias desilusiones y por suerte ahora se dio este 'feedback', ya que uno siempre espera que alguien te diga que el trabajo que estás haciendo tiene cierta calidad".

 

-Esta es tu primera publicación, ¿por qué te decidiste a desarrollar el género policial?

"Los primeros libros que leí eran de este género y pienso que para tocar un tema como el año 1973, con todo lo que significa para Chile, el policial me permitía meterme de contrabando y sin sesgos ideológicos en los acontecimientos. Creo que por eso el libro fue reconocido, porque presentaba una visión inédita de la época".

 

-¿Cuál es tu interés personal hacia el 1973?

"Todos los chilenos, y en especial mi generación, tiene muchos cuentos con ese tiempo y para mí era una forma de retomar imágenes de la infancia y recuerdos de personajes".

 

 

-¿Qué predomina en "Poderes fácticos", la política o la crónica roja?

"La política es el telón de fondo, hay cosas que sobresalen y se presentan en el relato, pero lo fundamental son los personajes que muestran opciones frente a la vida, las que se ven representadas en el detective y su ayudante, donde están las alternativas de idealizar la naturaleza o mirarla con todos sus horrores".

 

 

-¿Piensas seguir en el policial? ¿Esta novela inicia una potencial saga?

"Sí, pienso seguir, pero tal vez deje descansar un tiempo a los personajes".

 

-¿Y Valparaíso podría formar parte de esa saga?

"De todas maneras. En la historia de esta ciudad hay hechos policiales muy interesantes, ocurridos tanto en los años 80, como otros más antiguos que sucedieron entre los años '40 y '60, así que Valparaíso está ahí, en carpeta".