Año 177 - Nro. 60734 - Domingo 14 de marzo de 2004
 

Arqueólogos japoneses encontraron la casa de Alejandro Selkirk

 
 

Tras los pasos de Robinson Crusoe

 
 

Pronto se iniciarán la excavaciones donde suponen que vivió el náufrago escocés, quien inspiró a Daniel Defoe a escribir la famosa novela.

 
 

ISLA JUAN FERNANDEZ.- Inagotable parecen las leyendas en el archipiélago. Ahora un grupo de investigadores japoneses tratarán de descubrir la casa de "Robinson Crusoe".

JOSE OSSANDON

 

Tras la huella de Robinson Crusoe no es la segunda parte de un libro de ciencia ficción, corresponde a la realidad. Arqueólogos japoneses invertirán en la localidad de Aguas Buenas del archipiélago Juan Fernández para realizar excavaciones en un recinto rectangular construido con piedras que, de acuerdo a los datos otorgados por el consejero Daniel Paredes (originario de ese territorio), podría corresponder a la casa de Alejandro Selkirk, navegante escocés que hace aproximadamente tres siglos vivió en esa ínsula en completa soledad, historia que inspiró a Daniel Defoe a escribir una de las novelas más leídas en el mundo: "Robinson Crusoe".

A cargo de estos arqueólogos se encuentra el profesional Daisuke Takahashi, quien ya entregó a la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) de la Quinta Región la declaración de impacto ambiental que lleva como título "Excavación Arqueológica en la localidad de Aguas Buenas, isla Robinson Crusoe".

En las próximas semanas la Conama debiera entregar el visto bueno para que se inicien los trabajos en mencionado sector de la ínsula, que consisten en las excavaciones de una zona que, de acuerdo a las informaciones entregadas por el consejero Daniel Paredes, es conocida como El Polvorín. "Siempre, desde niño, supe que en esa área vivió Alejandro Selkirk. Todos creían que la única morada del escocés era la cueva de Puerto Inglés. Pero según la historia, Selkirk debía esconderse en los bosques cuando llegaban buques españoles hasta Juan Fernández. Temía que los soldados lo mataran. Entonces fue que construyó la casa de piedra que los arqueólogos japoneses descubrieron, cerca del Mirador Selkirk", explicó Paredes.

AVENTURA

El proyecto de Takahashi consiste en realizar excavaciones sistemáticas en un recinto donde existen unas piedras que fueron la base de una construcción. Se tiene la convicción de que esta especie de fuerte pudo haberse edificado y luego habitado por Alejandro Selkirk, el aventurero escocés que inspiró a Daniel Defoe a escribir la novela (una de las más leídas en el mundo) "Robinson Crusoe".

Esta teoría se fortalece hoy con la noticia de que los últimos análisis científicos realizados en Japón concluyeron que los restos hallados en la localidad de Aguas Buenas corresponden a los años 1720; la misma fecha en que Selkirk habitó la isla chilena.

De acuerdo a los antecedentes generales del proyecto liderado por Daisuke Takahashi, bachelor de ciencias políticas de la Universidad de Meiji, Japón; y de David Caldwell, director del Museo Nacional de Escocia, "el objetivo de esta empresa es comprobar que en Aguas Buenas se desarrollaron actividades de subsistencia. Además confirmará que en la ínsula vivió uno de los personajes más famosos de la historia: Alejandro Selkirk.

 

 

 

 

La historia

 

 

¿Quién es Alejandro Selkirk?

 

 

Navegante escocés decidió lanzarse a la aventura y enfrentar la soledad en la isla.

 

 

Fue un marinero ((1676-1723) cuya aventura en el archipiélago Juan Fernández la inmortalizó el escritor Daniel Defoe en su libro "Robinson Crusoe".

Selkirk nació en 1676 en Largo, una aldea de Fife, Escocia. En 1704 este navegante integró la expedición corsaria del capitán Dampier, que conformaban dos naves.

Fue en la Cinque Ports -comandada por el capitán Stradling- donde Selkirk operó como tercer oficial. Fracasado el intento por apoderarse de un navío español que se suponía estaba en camino a Buenos Aires, los navíos de Dampier se dirigieron a Juan Fernández y desde allí hacia El Callao, donde no pudieron capturar ningún barco.

Entonces decidieron volver a Juan Fernández para recoger a unos marineros que allí habían dejado. La falta de presas -que quiere decir naves capturadas en términos de navegación- generó un descontento que poco a poco se fue haciendo general. Entre los frustrados se encontraba Selkirk, quien al llegar los barcos a su destino, prefirió quedarse allí con un fusil, una biblia, un hacha, sus ropas, algo de pólvora y algunos utensilios.

Los detalles de su permanencia en Juan Fernández son prácticamente desconocidos, debido al silencio que Selkirk se impuso sobre su experiencia. Sin embargo, es posible aventurar que la soledad de los parajes y la frugalidad de su existencia moderaron su carácter y disminuyeron su interés por la aventura.

Muchas de las situaciones que Daniel Defoe describió en su Robinson Crusoe, pieza literaria de fama mundial, deben haber sido muy parecidas a las situaciones que Selkirk debió enfrentar, tales como su dieta basada, en lo fundamental, en cabras salvajes.

Otras, en cambio, son evidentemente ficticias. Selkirk no tuvo ninguna compañía como Crusoe, quien durante un tiempo vivió con Viernes, un indígena que habría sido abandonado en la isla.

Selkirk vivió en Juan Fernández hasta enero de 1709, cuando arribó a la isla la expedición del Capitán Woodes Rogers, la que para su sorpresa lo encontró. En 1712 volvió a su hogar en Largo, donde vivió tranquilamente hasta su muerte.